1981: Providencia siempre presente en Fidel (+ fotos)

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Por Pedro Mora Estrada | 2 diciembre, 2018 |
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En Providencia reciben al Líder de la Revolución/ FOTO Raúl Morales

La noticia acerca del  recorrido del Comandante en Jefe, el 21 de enero de 1981, se esparció por la zona serrana granmense, y decenas de residentes se asomaron a mirarlo pasar desde lo alto de las montañas o interceptándolo en la vía.

Por eso la visita de Fidel al poblado serrano de Providencia, pasó a engrosar los hechos trascendentes de ese lugar. Muchas personas salieron a saludarlo cuando conocieron de su grata presencia.

El poblado, un sitio muy ligado a la lucha guerrillera, donde en los años sesenta del pasado siglo, la Revolución edificó numerosas viviendas y un centro escolar.

Para mí resultó también un momento inolvidable pues había participado en su edificación, graduado de tecnológico, como integrante de la Brigada  Constructora del Sector Montañoso, con sede en Guisa, cuando apenas contaba unos 19 años de edad. La inauguración estuvo a cargo del Comandante Armando Acosta, entonces primer secretario del Partido en Oriente. Ahora la nueva carretera añadía otro  motivo de alegría para los residentes.

La llegada de Fidel era ocasión para hacerle conocer el agradecimiento de sus moradores por las transformaciones surgidas con el triunfo revolucionario y saludarlo como en los días de la guerra liberadora. Cambios inimaginables para ellos, frente al abandono total de la etapa pre revolucionaria.

El querido dirigente se  dirigió a la escuela José Martí, seguido por los entusiastas vecinos del caserío. Frente a la instalación escolar dialogó con su director, Ramón Cabrales, y algunos de sus 10 maestros.

Como en los demás centros visitados, estuvo interesado por la promoción escolar, la asistencia, procedencia de los educandos, necesidades y  hábitos de los niños.

-¿Juegan algún deporte aquí?- inició Fidel.

-Todas las disciplinas. Atletismo, béisbol, baloncesto.

-¿Y van a sacar algún campeón aquí?

-Ya el curso pasado estuvieron en la nacional- acotó un maestro.

El líder cubano indaga sobre  las condiciones de vida de los moradores incluyendo la adquisición de refrigeradores y televisores. Al asegurarle que existen estos últimos expresa:

-Entonces por lo menos la pelota la ven aquí. Dicen que Granma está en primer lugar. ¿Ustedes creen que lo mantenga?

-¡Si!, dijeron inmediatamente algunos de los presentes.

Pregunta por el delegado del Poder Popular, ‘’Bebé’’, le dicen que está en La Plata. Seguidamente conversa con el anciano Ramón Corría Estrada, un cercano colaborador en el período guerrillero.

En casa de Corría/ FOTO Raúl Morales

Corría le habla de las dolencias pero que si hubiese tenido un caballo hubiera salido a saludarlo a Alto del Naranjo. Entonces invita a Fidel a tomar café a su casa en dos ocasiones.

El Comandante en Jefe lo visita y allí pregunta por la familia en general, conocida de cerca por él cuando estaba en la zona.  Oportunidad  que el viejo combatiente aprovecha para explicar  la situación por la que uno de ellos atraviesa.

Finalmente Corría le expresa que a pesar de su enfermedad puede contar con sus servicios cuando lo necesite.

Alguien que escuchaba la conversación, dice refiriéndose al viejito:

– Creyéndose que está nuevo.

Fidel interviene rápidamente:

-Pero tiene muy buen espíritu, que es lo importante- y Mirando al viejo compañero asevera:

-Me alegra mucho saludarlo y lo felicito por mantenerse con ese espíritu, con ese ánimo.

De Providencia, se dirigieron al central Bartolomé Masó, donde habló con Daniel Aliaga, secretario del Comité del Partido en el centro, Edecio Paneque,  jefe de maquinarias, y  Rolando Arilla, director, a quienes preguntó por el cumplimiento del plan de molida y desperfectos mecánicos de esa fábrica azucarera.

Se interesa por la eficiencia de la zafra azucarera/ FOTO Raúl Morales

En el ingenio visitó algunos departamentos y finalmente la dirección del central se comprometió a cumplir con la zafra óptima que él orientara.

La despedida de los representativos del municipio tuvo lugar a uno o dos kilómetros del poblado cabecera, al lado derecho de la carretera Bartolomé Masó-Yara. En las cercanías se podía divisar una grúa de las utilizadas en pesaje y carga de cañas para transportar en carros del ferrocarril.

Aprovechando que  desde ese sitio del llano se presenciaba  una amplia panorámica del lomerío visitado,  Fidel, alegre y con un marcado espíritu bromista, comenzó a evaluar al doctor Antonio Núñez Jiménez sobre su diferenciación,  a lo lejos, de algunas elevadas montañas conocidas.

-Localízame al Turquino…al Alto del Joaquín, el Pico Cuba…-  respuestas que casi siempre originaban su inconformidad.

Allí el Comandante en Jefe ofreció una admirable demostración de su capacidad, sencillez demostrada en lo cortés y comunicativo con todos quienes encontró en su camino, independientemente de su alta responsabilidad; su sensibilidad humana y poderosa memoria. Narró todo lo observado en forma cinematográfica y sus motivaciones desde la llegada, desarrollo del recorrido y final. Con una exactitud asombrosa emitió criterios de lo visto, su valoración y sugerencias. Dejó orientaciones dirigidas a enfrentar la situación detectada en su observación y conversaciones. Había auscultado el sentir de los montañeses y a la medida dejaba tareas a Damián y orientada a otros niveles. Transportes, educación, mejores servicios, abastecimientos casi comparables con las bodegas del llano, recreación, salud, estuvieron en la mirilla de las mejoras en la montaña.

Enfatizó que cuando Corría, en Providencia, lo invitó a tomar café en dos ocasiones se imaginó ocurría algo pues el anciano, cercano colaborador, sabía sus hábitos y conocía que a esa hora él no tomaba café.

La causa estaba determinada porque uno de sus hijos había sido detenido y sancionado por transportación café en grano sin debida autorización. Cuidando por la salud del viejecito el Presidente del Consejo de Estado sugiere, pero con mucho cuidado, una posible solución.

-Valoren ese caso, Corría está enfermo y si ustedes pueden sitúenle al muchacho el cumplimiento de la sanción cercano a la casa, en la carretera en construcción. Así puede recibir la ayuda requerida de su hijo. Ese era Fidel y lo será por siempre.

 

 

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