#1JPJ: Otra apuesta por el futuro

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Por Leonardo Leyva Paneque | 5 diciembre, 2021 |
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La dorada Yaynelis Sanz confirmó el nivel que ha alcanzado la lucha libre para damas de la provincia / FOTO Panam Sports

Una demostración convincente termina de ofrecer el movimiento deportivo de Granma, con los 18 competidores que expusieron su talento en la región colombiana del Valle del Cauca, durante la cita inaugural para juveniles del continente.

De hecho, esa cifra ya representaba un éxito porque se llegaba con la tercera delegación más numerosa, entre todas las provincias del país, y con serias pretensiones de subir al podio, como sucedió.

Sin embargo, faltó una parte de lo que más vale y brilla, al ausentarse Cuba a varios torneos clasificatorios por razones justificadas, como en gimnasia artística, softbol (f) y voleibol (f), además de no convocarse el polo acuático, en uno y otro sexo, disciplinas con una cantera admirable en este territorio.

Asimismo, la cita de Cali-Valle 2021 reveló el tremendo salto de algunas modalidades, con destaque mayúsculo para la lucha libre femenina, que aportó la mitad de las medallas (tres), incluyendo la única dorada.

Lo visto sobre el colchón del Coliseo Miguel Calero es digno de elogios. Hace apenas una década, aquí no se imaginó esa efervescencia, además de la poca tradición existente y de resultados discretos en deportes de combate, salvo algunas individualidades.

Más allá de las palmas que merecen la campeona medialunera Yaynelis Sanz Verdecia (57 kg) y las plateadas Yolanda Cordero Vargas (62), de Bayamo, y Greilis Bencosme Carvajal (50 kg), de Jiguaní, llegue el primer reconocimiento a sus profesores, en la Eide Pedro Batista Fonseca, y a quienes desde la base guiaron sus pasos iniciales.

Relevante, asimismo, fue el desempeño del pesista Edisnel Corrales Rondón (73 kg), para confirmar un arraigo, conquistado a base de esfuerzos y resultados. El riocautense enseñó progresión, al igual que su coterráneo Daniel Cabrera Ruiz (109 kg) y el bayamés Alejandro Carrazana Rodríguez (+ 109 kg), aunque ambos salieron sin preseas.

Alentador también resultó el bronce de la floretista bayamesa Melissa Pérez Blanco en su debut internacional, mientras se agenciaba el único metal de la esgrima cubana.

Y aunque sigue en deuda, el béisbol logró similar ubicación, con Guillermo García García -que en enero partirá a Japón para unirse a los Dragones de Chunichi-, y el lanzador manzanillero Kelbis Rodríguez León.

Otros desempeños, aunque fuera del podio, también fueron estimulantes; entre otros, sobresalen el cuarto escaño del balonmano masculino y el quinto de las hembras. Completaron la actuación granmense en suelo caleño, el séptimo puesto de la pistolera Elizabeth Tamayo Bruzón, el décimo cuarto del rutero Luis Ramírez Rojas y el décimo tercero de la pentatleta guisera Melissa Garlobo Segura.

La embajada cubana, por su parte, finalizó en un meritorio quinto lugar entre 41 delegaciones participantes. Sin reproches, porque la Mayor de las Antillas ha visto escapar el dominio que ejercía hace algunos años.

Un total de 29 títulos se agenciaron los antillanos –con 19 preseas de plata y 22 de bronce-, algo distantes de Brasil, que encabezó el medallero y sumó 59 premios dorados, por delante de Colombia (48), Estados Unidos (47) y México (46).

Los I Juegos panamericanos júnior trascenderán por la extraordinaria oportunidad que dio Panam Sports a los jóvenes de competir y medir fuerzas -cada cuatro años- con sus principales rivales en el continente, sin duda, otra apuesta por el futuro.

 

 

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