Agrocadena, oportunidad y provisiones

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Por Andy Zamora Zamora | 15 octubre, 2017 |
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El proyecto pretende favorecer el aumento de la masa ganadera/ FOTO Rafael Martínez Arias

La puesta en marcha del proyecto Agrocadena, destinado a fortalecer las cadenas productivas, garantiza la ejecución paulatina de varios programas para superar retos en materia alimentaria, en la Empresa agropecuaria Roberto Estévez Ruz de Cauto Cristo.

Esa entidad dispone de un parque con maquinaria “de primera”, donde figuran tractores, sembradoras, cegadoras, silocosechadoras, entre otros implementos, necesarios para un mejor tratamiento a los cultivos y la optimización de los recursos.

Edelvio Hidalgo Pérez, gestor de Agrocadena en Granma, explicó que ese proyecto es financiado por la Unión Europea y la Agencia Suiza Para el Desarrollo, e implementado por el Programa de las Naciones Unidas, de conjunto con los ministerios de la Agricultura y del Comercio Interior.

Argentina, Brasil y Costa Rica resultan proveedores con los cuales ha sido posible convenir nuevos aditamentos, para cumplir el programa valorado en dos millones de euros.

Con esta oportunidad será posible potenciar la obtención de carne, pues “el proceso inició en la Empresa, en 2014, cuando el grupo de la Agricultura diagnosticó las principales deficiencias de ese renglón, para revertirlas gradualmente”, aseguró Armando Santiesteban Piña, director de la institución pecuaria.

A partir de las posibilidades de ampliar la cosecha y tratamiento del maíz en las cooperativas de créditos y servicios Israel Oliva y la 8vo Congreso, y otras tres entidades, la ceba de ganado vacuno permitirá un ascenso en los volúmenes para la comercialización.

En su parte inicial, Agrocadena comprende una fábrica secadora de maíz, que responde principalmente a la necesidad de mejorar la garantía del grano.

La moderna maquinaria favorecerá el acopio del grano/ FOTO Andy Zamora Zamora

Los cosechadores auguran un crecimiento sustancial para la recogida de 2018, con una diferencia de 500 toneladas de maíz, por encima de las 970 previstas en el actual lustro, impulsadas en localidades, como Babiney y Papi Lastre.

Para ello, campesinos de las bases productivas, involucradas en ese plan, cuentan con tractores de última generación, varias máquinas beneficiadoras, de siembra, cultivadoras, cosechadoras y desgranadoras.

Según confirmó Santiesteban Piña, la iniciativa también favorecerá  instalaciones del ramo en el territorio, como la Loza sanitaria y la Unidad de aseguramientos, que presta servicios a productores con nuevas tecnologías.

Entre las prioridades, resalta el empleo de una sierra de bandeo a ubicar en el centro de tratamiento a los equinos sacrificados, donde también apuestan por una mayor conservación de la carne y, de ese modo, proteger el derecho de los clientes a una compra con altos estándares de calidad.

Ante la interrogante de cuánto potencial posee el territorio de Cauto Cristo para asumir la propuesta, Santiesteban Piña comentó que “resulta un reto, pero ya comenzó a funcionar la tecnología para producir heno (alimento animal), una empacadora y otros implementos utilizados en la campaña de seca, con un logro de 55 mil pacas, lo que facilitó el incremento del peso vivo por animales”.

Más de 400 toneladas de alimentos labradas en los llanos de este municipio aseguran la factibilidad de un propósito, en el que el sacrificio será necesario, pero con posibilidad de superar las tres mil toneladas de carne, previstas para el suministro a la canasta básica y el sector turístico en el 2020.

Los contratos con la Empresa de Cárnicos de Granma viabiliza la incorporación de los productos de la Estévez Ruz al mercado turístico de Santiago de Cuba y de Pilón, para este último, unas 400 toneladas serán concedidas durante 2017.

La entidad abarca unas 35 mil hectáreas, 30 mil dedicadas a la ganadería y cinco mil al cultivo, donde laboran más de 900 trabajadores, de ellos, la mayoría directos a la labranza.

A pocos metros de las oficinas del enclave ganadero, en el barrio de La Seis, un local de pequeñas proporciones sirve para procesar los animales antes de su comercialización. Allí será aumentada la capacidad de almacenamiento de agua para descontaminar la masa y preservarla hasta su destino final.

Proporcionar una mayor oferta alimentaria depende de la voluntad colectiva, por ello “la sede municipal de la Universidad de Granma desempeñó un papel fundamental desde la propuesta, diseño, acompañamiento y asesoramiento a la Agricultura en la aprobación del proyecto, señaló Miladis Almaguer Solano, responsable del departamento de Desarrollo local.

La moderna maquinaria favorecerá el acopio del grano/ FOTO Andy Zamora Zamora

 

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