Adiós al 2017 con agradecimiento y confianza en el futuro

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Por María Valerino San Pedro | 31 diciembre, 2017 |
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Restan sólo pocas horas para que el 2017 diga adiós definitivamente, y en cada uno de nosotros, se mantienen incólumes tradiciones y costumbres, promesas y sueños, muchos de los cuales dependen solo de una firme determinación personal.

Ya los barrios de mi Bayamo huelen literalmente a cerdo asado, a congrí oriental y a yuca con mojo, y su gente, laboriosa, alegre y firme desanda de un sitio a otro en busca de cuanto necesita para la cena familiar de fin de año.

Estos han sido 12 meses de esfuerzos para el pueblo de la suroriental provincia cubana de Granma, en los que sus trabajadores trataron de  brindar servicios de mayor calidad, de cumplir los planes previstos, no obstante las limitaciones provocadas por el brutal y añejo bloqueo económico de los Estados Unidos que pesa sobre Cuba.

Decimos adiós a un año en el que esfuerzos y voluntades se fusionaron para llevar adelante tareas difíciles, procesos políticos, planes productivos, empeños sociales…

En un día como hoy 31 de diciembre, nuestro interior hace un recuento de las cosas positivas y negativas de las que fuimos protagonistas, valorando entonces el tiempo feliz y todo lo logrado.

No se trata de borrar ni negar lo pasado, sino de celebrarlo con risas y lágrimas, reviviendo recuerdos especiales, experiencias de liderazgo y procesos de aprendizaje, es decir, momentos de gran valor que pueden ser de utilidad para la toma de decisiones actuales o futuras.

Es preciso que en ese recuento incluyamos el amor y agradecimiento a familiares, compañeros y amigos.

Han sido 365 días en los que crecimos y maduramos, coloreando la vida y el entorno con el verde de la esperanza, el blanco de la pureza, el azul del cielo y el rojo de la sangre de los herederos de la estirpe de esos líderes que hicieron esta tierra libre y digna.

Al mirar atrás nos vemos escenificando pruebas inigualables de tenacidad, sabedores de carencias y dificultades y de tristezas que jamás podrán olvidarse.

El 2017 nos permitió reflexionar sobre el rescate de principios básicos, como la solidaridad, el desinterés, la autenticidad, la integridad y la ética, y cuando ya casi llega a su final, podemos escribir las cosas de las cuales estamos agradecidos y las que esperamos con gusto para el futuro, una útil herramienta para construir una buena vida.

Siempre hay un poco de inquietud ante el novedoso período, pero lo esencial es creer en uno mismo, confiar en la capacidad de cada cual de aprender y de llegar a la meta propuesta, ser fiel a nuestros principios y no derrotarnos ante un fracaso, sino aprender de él y continuar hacia adelante.

Tomémonos de las manos, alcemos las copas en un brindis de amor al prójimo, de respeto por los líderes de la Revolución, por la paz, la armonía y el desarrollo económico y social de nuestra amada Patria.

No olvidemos que, como le escuché decir a un profesor, cuando te despides del ayer con agradecimiento, abres las puertas del presente con ilusión.

 

 

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