Afirma experto que Cuba y EEUU avanzan con rapidez en su relación

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Por Agencia Cubana de Noticias (ACN) | 17 diciembre, 2015 |
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La Habana-. Justo a las 12 del mediodía del 17 de diciembre de 2014, los presidentes Raúl Castro y Barack Obama develaron el suspenso mediático de toda la mañana: los Héroes Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino estaban de regreso en su Tierra; pero había más, ambos mandatarios dejaron al mundo boquiabierto con la decisión –cocinada por 18 meses– de comenzar el camino para restablecer relaciones diplomáticas.

Contrario a las ocasiones anteriores en que ambos gobiernos se habían sentado a conversar, esta vez lo primero, la base sobre la cual construir el edificio de los nexos bilaterales, sería restablecer los vínculos diplomáticos y reabrir las embajadas en La Habana y Washington.

Para el doctor Ernesto Domínguez, investigador y profesor del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CESHEU) de la Universidad de La Habana, “el proceso ha avanzado con una notable rapidez”.

Esta opinión es apenas una de las tantas que accedió a compartir entre sorbos de café con la Agencia Cubana de Noticias y que ponemos a disposición de los lectores, a propósito del primer aniversario del 17D.
Las relaciones entre Cuba y EEUU aunque han avanzado durante los últimos 365 días, tienen temas aún pendientes en el camino hacia la normalización.

El bloqueo, los programas dirigidos a promover cambios internos en la Isla, la ocupación ilegal del territorio en Guantánamo, las transmisiones radiales y televisivas y una política migratoria preferencial hacia los ciudadanos cubanos son algunas de esas  piedras que en el futuro el diálogo bilateral intentará limar en esa premisa de que un modelo de coexistencia civilizada es posible.

A continuación el ping pong con Ernesto Domínguez sobre las relaciones Cuba-EE.UU, un año después:

 Desde el 17D de 2014 han sido muchas las noticias publicadas en los medios de comunicación sobre este nuevo camino en las relaciones. A su juicio, ¿cuáles serían los momentos más importantes de este año?

“Más allá del valor simbólico que pudo tener la apertura de las embajadas, el izamiento de las banderas que se llevó la mayor carga en ese sentido, realmente el más significativo es el acuerdo de restablecimiento de relaciones diplomáticas que dieron a conocer precisamente el 17D los presidentes Raúl Castro y Barack Obama, y que hasta ahora es lo más lejos que se ha llegado con respecto a lo que existía antes”.

“Ese es un punto importante, sobre todo porque creó el mecanismo formal, los marcos para el diálogo directo entre los dos gobiernos de acuerdo a normas internacionales y que ha permitido todo el proceso de negociación posterior sobre diversos temas”.

“Hay aspectos importantes que han tenido menos publicidad, como las negociaciones –no ya a nivel técnico o gubernamental– entre empresas estadounidenses y sectores diversos de Cuba, incluyendo los acuerdos en el área de telecomunicaciones que es solo el inicio de un proceso que debería ser más amplio; pero todo nace de que hay un restablecimiento de relaciones diplomáticas y en cierta medida el comienzo de la eliminación de algunas de las restricciones hacia la Isla con la utilización de órdenes ejecutivas presidenciales que es el mecanismo más a la mano, eficiente y el que corresponde, por ser un tema de política internacional”.

¿Cuánto más puede hacer Obama para aliviar la carga del bloqueo sobre Cuba?   

En teoría, el presidente estadounidense puede hacer mucho más, tanto como que la Casa Blanca puede recurrir la Ley Helms Burton ante la Corte Suprema porque esta legislación limita los poderes establecidos por la Constitución norteamericana para el Presidente en el ámbito de la política exterior; por tanto, la Ley en sí es inconstitucional y puede ser recurrida si hay una voluntad política”.

“En términos de acciones concretas, mediante las prerrogativas, el presidente puede eliminar un considerable número de restricciones a Cuba, por lo que se puede hacer mucho más en ese camino, pero la pregunta es Obama hará más?”

 ¿Coincide con el criterio, incluso de algunos voceros del gobierno de Estados Unidos, de que ya ellos hicieron todo lo que podían para modificar aspectos del bloqueo, máxime si se tiene en cuenta que el 2016 es un año de elección presidencial?

“Entre la elección presidencial de noviembre del próximo año y la toma de posesión el 20 de enero de 2017, hay un periodo que los norteamericanos llaman lame duck, cuando el Presidente está finalizando su mandato y en ese lapso de tiempo aprovecha para resolver temas pendientes, e incluso hacen más que en todo el resto de su mandato, precisamente porque no tienen nada que perder y evitan así que sean revertidas algunas de sus políticas”.

“Todo esto tendrá que ver con el contexto de quién gane las elecciones y cómo se reconfigure el escenario político, no solo presidencial, sino también en el Congreso, porque vemos una posibilidad real de que los demócratas recuperen la mayoría en el Senado y mejoren en la Cámara de Representantes”.

“Pero poder es una cosa y lo que probablemente haga es otra cosa, pues por un lado depende de los intereses de política interna, y por otro también no utilizar todas las prerrogativas ejecutivas puede, y de hecho están siendo utilizado, como un instrumento de presión contra Cuba, y así lo dejó entender Obama esta misma semana en una entrevista con Yahoo News cuando señaló que esperaba más avances en la Isla antes de pensar en un viaje a La Habana”.

Incluso hay quien afirma que Cuba ha avanzado poco en las relaciones con EE.UU  y que ha sido lenta en la implementación de la actualización de su modelo  económico.

“Específicamente en el tema de las relaciones bilaterales, dada las condiciones, porque estamos hablando de un conflicto que tiene más de cinco décadas, con toda una serie de fenómenos condicionantes que va más allá de lo bilateral, problemas internos, problemas globales, etc; con esas características, el proceso ha avanzado con una notable rapidez”.

“Si alguien esperaba que las relaciones fueran normales, cualquier cosa que eso sea, relación normal entre Cuba y EE.UU. en unos meses, eso no es posible con las estructuras actuales en ambos países”.

“Es muy frecuente encontrar noticias de conversaciones en esta u otra área, la firma de acuerdos, reuniones técnicas, la reapertura de embajadas, que parece sencillo pero no lo es, porque hay una serie de aspectos que se solucionaron en apenas seis meses”.

“La otra parte de la pregunta, relacionada con Cuba, te diría que hay una tendencia a asociar la actualización del modelo económico cubano con la relación con Estados Unidos y desde ese país lo están mirando así también y piensan que tenemos que cambiar porque estamos mejorando las relaciones y que supuestamente tenemos que seguir cambiando para avanzar, lo cual intentan utilizar como mecanismo de presión en el sentido de lo que ellos quieren, no en la cuerda de lo que nosotros tenemos planificado”.

“La sociedad cubana está cambiando con rapidez, tomando en cuenta las características, la historia y de dónde venimos. Las transformaciones que se están realizando son importantes, hablando en términos estructurales de la economía y de la sociedad”.

“El cambio más demorado que se pudiera mirar desde la perspectiva de Estados Unidos y que más quieren promover ellos es en la estructura política del país, que ya ha tenido anuncios significativos si vemos los límites que se han puesto al tiempo de desempeño en los más altos cargos políticos”.

“El peligro está en que una transformación demasiado acelerada en el orden político, económico y todo lo demás, puede convertirse en una especie de terapia de choque que significa desestabilizar por completo el sistema, más que transitar, destruir, generar caos y sobre este aspecto hay no pocas tristes experiencias”.

“Definitivamente hay que tener muy claro que las transformaciones en Cuba no pueden depender de las relaciones con Estados Unidos y deberán ir a nuestro ritmo”.

Una serie de temas han centrado la agenda post restablecimiento de relaciones diplomáticas, con la mirada en los resultados a corto plazo: vuelos regulares directos, correo postal, cooperación en materia legal, etc. ¿En qué otras vías podría trabajarse más?

“Hay un asunto clave en todo esto por su repercusión a nivel de política interna en Estados Unidos que son las reclamaciones por las propiedades intervenidas luego del triunfo de la Revolución, y ya de ese tema estamos conversando. En ese sentido hay tantas posiciones como personas que se hayan interesado por el tema de las compensaciones, incluso tiene que ver con normas del derecho internacional”.

“Otro tema de gran impacto en el que se puede avanzar es en la negociación de los convenios marcos para las condiciones de inversiones estadounidenses en Cuba y claro, en esto entraría a desempeñar un papel clave las leyes que regulan el bloqueo y los limita desde el punto de vista legal. El mayor obstáculo hoy para invertir aquí no está en el gobierno cubano, sino en Estados Unidos”.

Numerosas delegaciones han estado este año en Cuba explorando posibles inversiones, sin embargo muy poco se ha concretado.

“Según estudios realizados, los hombres de negocios estadounidenses no perciben hoy un riesgo con el tema político en Cuba o la legislación cubana, sino que sus grandes percepciones de riesgo están en la legislación estadounidense y el impacto que puede tener sobre ellos”.

  El bloqueo sigue siendo el principal obstáculo para establecer vínculos económicos y comerciales sólidos. ¿Ve el levantamiento del bloqueo como un acontecimiento cercano, digamos, durante el mandato de Obama?

“No, pero a lo mejor pasa, como mismo nadie esperaba los anuncios del 17D y sucedieron. No considero que sea probable, pero no se puede descartar. Hoy lo que está pasando dentro del Congreso de Estados Unidos no es tanto que haya una oposición a la apertura con Cuba, sino que hay un sentimiento anti Obama a partir de las posiciones que tienen los grupos más radicalmente conservadores, asociados al Tea Party y otros similares, sobre todo en la Cámara de Representantes”.

“Si existiera otro contexto, ese mismo Congreso con un presidente republicano haciendo la propuesta de apertura con Cuba, posiblemente avanzara. Ha habido muchas propuestas legislativas para potenciar los viajes como turistas de estadounidenses a Cuba y el comercio, pero habrá que ver cómo caminan”.

“Se usan mucho las enmiendas a las leyes del presupuesto para pasar temas espinosos como ley, pues los presupuestos hay que aprobarlos o de lo contrario el gobierno se paraliza. Pero si se introducen enmiendas muy polarizantes, como el caso de los viajes o el comercio con Cuba  y no se logra un acuerdo, puede provocar un estancamiento de la ley del presupuesto, por lo que terminan eliminándose”.

“En ese contexto, el factor enmienda dentro de la ley del presupuesto es una posibilidad real, pero dependerá de cómo se maneje, aunque es un mecanismo muy típico. Recordemos que  la Enmienda Plat, por ejemplo, fue aprobada de esta manera”.

   Una pregunta obligada: de llegar un republicano a la Casa Blanca, ¿sería reversible el proceso?

“Depende de quién sea ese republicano, si llegase uno a la Casa Blanca y también del contexto político; hay un punto clave y es que reversibilidad sería regresar al mismo punto exactamente, por el mismo camino a donde se estaba antes; podemos llegar cerca o empeorarlo dependiendo de la voluntad política”.

“Un factor a tener en cuenta son los intereses políticos que se generen en grupos de gran influencia y es lo que puede marcar la continuidad o no. Hay temas que se están moviendo porque hay grupos que tienen mucho interés en este proceso, por el motivo que sea: pocos porque aman a Cuba incondicionalmente; los más por sacar dividendos de negocios aquí”.

“El objetivo que persiguen algunos de esos grupos de poder es eliminar restricciones que les resultan negativas; tal es el caso del lobby agrícola, la Cámara de Comercio, entre otros. Nosotros somos un mercado pequeño, pero al que ellos no tienen acceso por sus propias leyes y un mercado al que otros sí tienen acceso y apenas a 90 millas de sus costas”.

“En la medida en que ha avanzado el proceso de relaciones entre los dos países ha habido un incremento significativo de conocimiento en la población estadounidense del tema Cuba, completamente silenciado antes del 17D”.

“Ha habido una exposición mediática mucho mayor que ha propiciado cambios de opiniones y los resultados de los sondeos arrojan números favorables y crecientes al cambio de postura hacia la Mayor de las Antillas”.

“Estamos hablando de que medios de comunicación influyentes en ese país están abordando sistemáticamente y diferente el tema Cuba en sus espacios”.

 En su discurso el 17 de diciembre pasado Obama reconoció los cambios en la comunidad cubana en EE.UU. como uno de los factores que lo llevaron a tomar la decisión de restablecer relaciones con Cuba. ¿Cuánto cree que han influido en este proceso los cambios en la composición de esa comunidad?

“Hay un ambiente de cambio, eso es innegable, pero que no equivale a que hayan cambiado los mecanismos políticos de la comunidad. El problema está en un aspecto clave: puso las relaciones en un lugar importante dentro de los temas prioritarios dentro de la comunidad y despertó un nivel importante de atención, no así de polarización”.

“La idea que percibo es que la tendencia a apoyar la apertura hacia la Isla se mantiene y crece. La manera de actuar de la comunidad cubana en EE.UU. de hace 30 años no es viable en este momento y pareciera que se consolida esta tendencia que no es del momento, sino estructural”.

“Diría que es un factor, no es el factor, pero sí a considerar dentro de otros muchos que en su interacción definen el proceso por su peso y Florida sigue siendo en términos electorales un estado importante”.

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