Andante: Un hogar para los que aman y fundan

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Por Zeide Balada Camps | 17 diciembre, 2016 |
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FOTO Carlos Montejo Matamoros
FOTO  / Carlos Montejo Matamoros

Andante es una gran familia, una red de amigos que crece. Es un viajero insaciable que reparte goce, cubanía, musicalidad y pasión por el teatro. Es un árbol frondoso de raíces profundas y frutos dulces.

No hay un sitio donde se hayan presentado fuera o dentro de Cuba que no le recuerden. Su magia emana de la entrega, de la participación colectiva en la creación, de los desvelos mutuos por pulir la obra, sin escatimar esfuerzos, o detenerse ante arrevesados caminos.

Por eso, al arribar a su aniversario 25, la fecha no pasó inadvertida, y sin ser algarabía arrolladora, se convirtió en una fiesta para las artes escénicas, que sumó grupos amigos de Dinamarca, Colombia; de las provincias de Camagüey,  Holguín, Guantánamo, Santiago de Cuba y Las Tunas.

Desde el día 9 del presente mes iniciaron las presentaciones de la Parada Teatral, -organizada por el grupo de teatro callejero Andante, en colaboración con Artes Escénicas y la Dirección provincial de Cultura-, que devino puente de intercambio entre artistas y oportunidad para el disfrute de diversas estéticas.

El colectivo danés Batida Teatro, regaló Un solo para dos, concebido a partir del fino humor, el absurdo, la calidad interpretativa, junto a la complicidad de la música en vivo, elementos característicos de su quehacer que lo ubican como referente en su país.

Su director Soren Valente destacó que Andante tiene una manera muy peculiar de comunicar y eso atrapa al público, además subrayó el elevado nivel actoral, que otra vez pudo constatar en el preestreno de La virgen que aprendió a calcular, pieza escrita y dirigida por él para su anfitrión y amigo.

La agrupación colombiana Luz de Luna, de Bogotá, propuso el Llanto de las Aves y la Corporación  Casa naranja, atrapó con La ventana de Dulcinea, un canto a la amistad y a la necesidad de mirarse a los ojos, frente a frente, en la era de internet.

Otros grupos, como el  Guiñol de Holguín, de Guantánamo, Dúo Caricare  y Teatro Tuyo, también aportaron su buen desempeño artístico y colorido, a la jornada que permitió el intercambio con estudiantes de la Escuela profesional de Arte Manuel Muñoz Cedeño.

La maestra argentina Edith y el músico Daniel Caamaño trajeron al evento un interesante taller sobre el Teatro de vecinos, una modalidad de emprender el trabajo cultural comunitario desde el teatro, con un enfoque participativo, que fortalece la identidad y la autoestima.

Este 14 de diciembre, fecha en la que hace dos décadas y un lustro Andante hizo su debut como profesional, volvió a escena en el Teatro Bayamo y presentó Cuba de sol a mi, una puesta en escena con tres  nominaciones a los Premios Caricato 2016.

La presentación constituyó un homenaje a la identidad y cultura cubana mediante un viaje por la música popular del país, y evidenció la maestría titiritera, la calidad artística y musical con que asumen sus propuestas.

Allí, la Dirección provincial de Cultura, el Consejo provincial de las Artes Escénicas, la Brigada de Instructores de Arte José Martí, los teatros Bayamo y 10 de Octubre, junto al Partido y el Gobierno en el territorio, le agasajaron y entregaron reconocimientos, como homenaje a la fructífera labor desplegada a favor del crecimiento cultural.

No podía ser de otra manera, porque Andante es un hogar para los que aman y fundan, una escuela que ha esparcido semillas, un ejemplo de constancia, principios altruistas y compromiso con las mejores tradiciones artísticas del país.

Juan González Fiffe, fundador y director del grupo asegura que no imaginó llegar hasta aquí, cuando se decidió a formar el grupo con recién graduados de la antigua escuela de Instructores de arte del Yarey.

Sin embargo, sí se ocupó por vivir intensamente el presente, siempre preocupado por el crecimiento de su colectivo, lo que les garantizó éxito, permanencia, madurez y continuidad.

Nuevos caminos le aguardan, aún esperan restaurar y estrenar su sede, no todo será fácil pero “los molinos” nunca le han detenido, ellos se apartan de las sillas y prefieren desandar, ingeniándolas, sin abandonar el sello que le ha otorgado un sitio singular dentro del panorama de las artes escénicas en Cuba.

Presentación de la obra en proceso La virgen que aprendió a contar/ Foto Carlos Montejo Matamoros
Presentación de la obra en proceso La virgen que aprendió a contar/ Foto Carlos Montejo Matamoros
Un solo para dos, presentado en Bayamo, es una obra intermedia de la saga que conforman Obertura y Grande. /Carlo Daniel Montejo
Un solo para dos, presentado en Bayamo, es una obra intermedia de la saga que conforman Obertura y Grande / FOTO Carlo Daniel Montejo
Maestra Edith Edith Echer durante el Taller Teatro de vecinos / Foto Luis Carlos Palacios Leyva
Maestra Edith Edith Echer durante el Taller Teatro de vecinos / FOTO Luis Carlos Palacios Leyva

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  1. Soy miembro de Matemurga Teatro Comunitario teatro de vecinos por vecinos y nuestra Directora estuvo por allí contando su experiencia en esta modalidad teatral
    UN FUERTE ABRAZO
    JUAN