Anel y la dicha de hacer

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Por Roberto Mesa Matos | 25 marzo, 2017 |
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Anel asombra por la destreza en su trabajo FOTO/ Roberto Mesa Matos

Manzanillo.- Anel Góngora Noa no rebasa los veinte años de edad, pero su responsabilidad asombra a quienes la conocen y comparten con ella las faenas en el área de procesamiento de pescado, de la empresa pesquera industrial de Granma (Epigram), con sede en esta localidad.

Allí llegó hace apenas cinco meses y hoy se ubica entre las más productivas de una labor en la cual la experiencia es determinante.

Sin apenas levantar la vista de la mesa en la cual evisera machuelos nos comenta que todos los trabajos en esa industria son complicados “solo hay que cogerles la vuelta y ya, aplicando la fuerza e inteligencia necesaria.”

“Aquí todos somos unidos, nos ayudamos en lo que haga falta porque tenemos bien clara nuestra misión: aportar a la economía nacional nuestras producciones para el mercado nacional, el turismo y la exportación.”

El amor de Anel por el sector pesquero le corre por las venas, pues su padre Fernando Góngora González se desempeña como analista principal del laboratorio de la industria, y el abuelo Juanceslao Góngora, hoy jubilado, fue por años  director general de Epigram.

Esas fueron dos de las motivaciones para que esta joven se decidiera a laborar en la importante industria al concluir sus estudios preuniversitarios. Hoy es orgullo de la familia, de la que resulta decisivo el apoyo de su esposo en el cuidado de la hija de tres años de edad.

“Siempre me levanto temprano para dejarlo todo listo en casa y salgo para mi trabajo desde las ocho de la mañana y hasta las cuatro de la tarde. No hay tiempo para el descanso: solo unos minutos dedicados a los horarios de merienda y almuerzo.”

“Conversamos poco porque eso demora y además podemos accidentarnos porque trabajamos con cuchillos bien afilados. Sí, la concentración y destreza deciden mucho.”

El liderazgo y creciente protagonismo de Anel Góngora Noa le vale para ser una de las propuestas a ingresar a las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en el proceso  que esa organización desarrolla como parte de las celebraciones de los 55 años.

“Aquí somos protagonistas de todo, convencidos de ser el relevo seguro de un colectivo de hombres y mujeres con experiencia sobrada en el sector pesquero y que ubican a la entidad entre las mejores del país.”

“Estoy feliz porque me eligieran para ser militante de la UJC: esa es la unión de los jóvenes, la que garantiza el futuro del Socialismo, de las ideas y el legado de Fidel.”

“Gracias a la Revolución hoy soy una mujer realizada: tengo mi trabajo, mis compañeros me quieren y mi familia comparte esa felicidad. ¿Qué más puedo pedir?”

No hay tiempo para más palabras. En la industria de Epigram, la joven manzanillera Anel Góngora Noa asombra a quienes la conocen: sin levantar la vista de la mesa de labor continúa su desempeño, ese que cada jornada la hace trascender como mujer y mejor persona.

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