Aquí hasta que me muera

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Por Aleidis Cuba | 12 diciembre, 2019 |
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FOTO/ Aleidis Cuba

Para el que nace en el campo  y aprende a amarlo es un placer sentirse  parte de él toda la vida, le pertenece por completo la tierra, el aíre, el agua, las palmas y su historia.

José Ángel Viamonte Zambrano, desde los 13 años inició sus labores labriegas en la finca La Lechuguera, ubicada en la  demarcación de la Soledad, Consejo Popular de Corralillo de Guisa, hoy a los 62 años se siente realizado porque su vida es cultivar la tierra y satisfacer las necesidades alimentarias del pueblo.

Tierras fértiles y bien atendidas las dedica a los cultivos varios, la cría de ovejos y el cultivo del tabaco.

Una variada producción de viandas, yuca y plátano, hortaliza y verduras: como lechuga, ají, pepino y tomate encontramos hoy sembrada con iniciativa creadora y una cultura agrícola envidiable.

Expresa José Ángel, que de acuerdo a la siembra  de gran cantidad de posturas de tomate, en los próximos meses cosechará cientos de cajas  de esta preciada y jugosa verdura que posibilitara satisfacer la demanda de la población y aportar a la industria.

Desde su finca La Lechuguera, extensión de más de tres hectáreas, atendida cuidadosamente por 10 trabajadores -entre ellos Silvia una valerosa mujer- Viamonte se encarga de impulsar la producción de alimentos para el pueblo, una tarea que considera como estratégica y necesaria.

Es una labor ardua, pero no difícil porque mi vida es el campo, aquí hasta que me muera, dice este campesino perteneciente a la Cooperativa de Créditos y Servicios José Ramón Vázquez,  quien jocosamente parafrasea que si el “hombre sirve la tierra sirve”.

El cultivo del tabaco es su mayor preocupación, reclama de un esfuerzo extraordinario, de mucha dedicación y entrega, paliando las dificultades con el déficit de los recursos.

Sin embargo, afirma con sano orgullo, que no le tiene miedo a la siembra del tabaco, que en la presente cosecha sembrará  tres hectáreas.

Mucha experiencia atesora del campo José Ángel, quien  cuenta ya con un pie de cría de pollo de ceba para emprender un nuevo reto en la agricultura que beneficiará a la familia y la población.

Hoy más que nunca debemos trabajar la tierra y hacerla producir, porque los campesinos somos hombres de vergüenza y debemos de aportar y ayudar a la Revolución como cubanos, la hortaliza es algo que no puede faltar en la mesa, es típica del campo y la ciudad y para este fin de años hay mucha para satisfacer las comidas en diferentes actividades festivas.

Crecer en todas las ramas productivas, de forma sostenida, para contribuir al incremento del nivel de alimentación del pueblo es  el compromiso de honor de este campesino guisero, esposo, padre de dos hijos y abuelo de 3 nietos que ha dedicado toda su vida a la producción de alimentos y el cultivo del tabaco.

La diversidad de las producciones lo convierte en un campesino de vanguardia, no solo en su demarcación, sino también en la cabecera municipal donde sobresale en la venta de hortalizas  con una gran demanda en la población.

El municipio de Guisa, eminentemente productivo cuenta con  un sistema de la agricultura urbana, suburbana y familiar destacado,  que se fortalece  a través de las fincas, parcelas, patios, huertos intensivos y organoponicos, así de esta forma intervienen con un buen trabajo los productores de referencia de hortalizas, floricultores, porcicultores, cunicultores, avicultores y se integra además el ganado menor y la pequeña agroindustria, no podemos dejar de mencionar el fortalecimiento del sector con bases productivas.

Mucho empeño, deseo,  e intencionalidad ponen día a día hombres como José Ángel Viamonte, incorporados a esta imprescindible tarea, que si bien no llega a satisfacer plenamente la población marca por el momento el final de otro buen año y el despunte hacia mayores resultados productivos en el 2020.

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