Bayamés en la banda sonora de la vida

Manuel impuso el saxofón a su hijo Ricardo Pérez Suárez y el niño respetó la decisión, se enamoró del instrumento y actuó en las pricipales plazas cubanas  
Share Button
Por Luis Carlos Frómeta Agüero | 16 agosto, 2021 |
0

 

Foto LUIS CARLOS PÀLACIOS LEYVA

 A los siete años de edad dió los primeros pasos en la música, a los nueve, asesorado por su padre, tocó en diferentes agrupaciones del Bayamo natal y, a los 12, dirigió orquestas, función en la que se mantuvo durante tres décadas

MÚSICO ITINERANTE

“Casi toda mi vida artística la desarrollé en agrupaciones fuera de la ciudad: Tropicana, en el cabaret Caribe del hotel Habana Libre, tocando en la Riverside, la Hermanos Avilés y los Chicos de Cuba, de Holguín; Los Taínos, con los que recorrí varios países, fui clarinetista y director de la orquesta del Estado Mayor de Oriente, …

“Trabajé en el conjunto de Música Moderna de esa región, en los circos Montalvo y Pubillones, Santos y Artigas… en cuyos escenarios me remuneraban económicamente mejo como solista.

“También hice temporadas en Liberación Juvenil, Tropical, Ronda lírica, en el Cuco Bar, con Los Yero…

“En aquellos tiempos no pertenecíamos a ninguna unidad estatal, muchos ejercían múltiples oficios: zapateros, barberos, tabaqueros… desdoblándose laboralmente para trabajar por contrato en la música, en dependencia de la capacidad interpretativa del personal.

OTRAS ARISTAS

“En la década de los años 70 del siglo pasado fundé y dirigí en Bayamo la orquesta Los Armónicos, con la nueva división político-administrativa atendí el departamento de Arte en la dirección provincial de Cultura y luego presidí la Comisión territorial evaluadora de músicos, espectáculos y profesores de las diferentes escuelas.

“Impartí clases en el conservatorio Esteban Salas, de Santiago de Cuba, en las academias bayamesas Rafael Cabrera y Manuel Muñoz Cedeño, de la que también fui fundador y otras enclavadas en el territorio nacional.

“Formé parte del Cuarteto de saxofones de esta ciudad, líder de la orquesta cabaret Bayam, precursor del Festival de música cubana Sindo Garay e integrante de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, que me ha convocado reiteradamente para participar en el encuentro territorial de Saxofonistas solistas.

“Nunca me estacioné en una agrupación, debido a la forma itinerante que llevé y la preparación recibida desde los años iniciales, pienso que la vida es cambiante y esta profesión también.

“Todo artista está obligado a estudiar y a superarse diariamente, de lo contrario queda en el camino de los intrascendentes”.

EVOCACIÓN

El anochecido pentagrama cae sobre los años, atrás queda el recuerdo, los gratos momentos y las proféticas palabras del trompetista y cantante Louis Armstrong: “Los músicos no se retiran; dejan de tocar cuando ya no hay más música en ellos”. Tal vez es lo que pretenda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *