Bienes durmientes (+ fotos)

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Por Sara Sariol Sosa | 28 febrero, 2018 |
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FOTO/ Luis Carlos Palacios

En mayo del 2016, en una de las primeras ferias acogidas por la Avenida Felino Figueredo, en Bayamo, capital granmense, unas sábanas de cotonía acapararon la atención de no pocos participantes.

Aquel tejido de lienzo, aun con tanto tiempo sin verse, estaba grabado en la memoria de muchos, porque sin ser tan fino como el jersey (suave al tacto y de perfecta caída), había demostrado su durabilidad en el más severo período de carencias, y porque cuando llevaba un tiempo de uso y lavado, su color crema se volvía blanquecino. Llegamos a hacernos con esa tela hasta prendas de vestir.

Con tales recuerdos a no pocos los atrajo dicha venta, en un área donde, por sugerencias de las autoridades del territorio, en cada jornada ferial se ofertarían productos ociosos o de lento movimiento.

El suceso nos llevó a pensar en esos bienes, que con nombres tan tristemente célebres, copan los almacenes, y con los años se convierten en acumulaciones que lastran nuestra sensible economía.

De ellos se habla desde hace tiempo, aunque todo indica, nunca se les prestó suficiente atención.

CAUSAS Y AZARES

Para Daniel Silveira, vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial (CAP) que atiende la economía, al asunto lo aquejan cuestiones objetivas y subjetivas.

Daniel Silveira: “Muchos bienes ociosos pudieron tener salida de haberse movilizado correctamente” FOTO/ Luis Carlos Palacios

“Esto tiene relación precisamente con la falta de atención de los directivos principales de las entidades. No me imagino un director que no vaya con sistematicidad a los almacenes, para saber los recursos disponibles”, reflexionó.

“Lo otro –agregó-, es que no se han dotado de mecanismos e indicadores para hacer mejor la gestión de los inventarios, teniendo en cuenta días de cobertura; usted va a una empresa y se encuentra cantidades de alimentos para seis meses o más, de lo cual no está exento el sector presupuestado.

“No hay stocks mínimos y máximos de inventarios, ni definidos ciclos de venta y aprovisionamiento, los empresarios no están acostumbrados a trabajar con esa filosofía; a esto se suma que el mercado mayorista es muy inestable, y las entidades si esperan a que se les rompa en la industria un equipo, un rodamiento, para salir a buscarlo, no siempre lo encuentran.

“También atentan la propia calidad de los productos, muchos son poco competitivos (recuérdese la especialización de nuestras empresas); la falta de un adecuado estudio de mercado, pues a veces se produce por encima de la demanda; y el precio, hay productos necesarios, pero sin salida por lo caros que son.

“Otro elemento en contra es la mala contratación económica, no se le determinan al proveedor los plazos y las cantidades, y se hacen compras al por mayor, las cuales muchas veces exceden el ciclo de un año”.

SÍ o SÍ

Mas, con todas esas malas o buenas razones, es poco probable que, en lo adelante, los bienes para los cuales con tanto esfuerzo el país eroga, lleguen al sueño eterno, porque a partir de este año, en la metodología del plan queda incluida la rotación de los inventarios entre los indicadores directivos medibles al sector empresarial. Entonces sí o sí, habrá que tenerlos en cuenta.

Antes ya se habían asomado algunas luces, desde que la Contraloría General de la República advirtió, a finales del 2016, de las grandes acumulaciones de recursos en todos los territorios.

Como respuesta, cuando arrancó el siguiente año comenzó a hacerse un trabajo profundo con respecto a los mismos, a clasificarlos mejor, pues su expresión en físico y valores en los estados financieros de las empresas eran incoherentes.

Producto de esa depuración, Granma creció al cierre del 2017 tanto en inventarios ociosos como de lento movimiento; con monto total de 35.1 millones de pesos, representaron un 55.9 por ciento más que los del año precedente.

El mayor balance se localizó en la Subordinación Local, con 24.7 millones de pesos. Las entidades con crecimientos más significativos en ociosos fueron las municipales de Comercio y Gastronomía de Jiguaní, Yara, Río Cauto y Guisa, y la de Comercio Manzanillo; y en los de lento movimiento, Comercio Bayamo, Gastronomía Manzanillo, y la Empresa de Aseguramiento al Sector del Comercio Granma.

Entre las entidades de subordinación nacional crecen más en ociosos, la de Construcción y Montaje y la Agroindustrial Fernando Echenique, y en los de lento movimiento, la Eléctrica, la de Materiales de la Construcción, y la Agroindustrial de Granos José Manuel Capote.

SOLUCIONES Y DEBILIDADES

Junto con la clasificación, las máximas autoridades en el territorio propiciaron análisis rigurosos y sistemáticos con las entidades más implicadas en el asunto; el pasado año, en cuatro ocasiones, tuvieron que rendir cuenta al respecto en reuniones del CAP.

Al mismo tiempo se establecieron espacios para promover la salida de los citados bienes, como las ya mencionadas ferias de oportunidades, las ediciones de ExpoGranma, y los mercados.

Es imprescindible el continuo análisis de los recursos en cada almacén. FOTO/ Luis Carlos Palacios

A propósito, valga señalar en torno a estos últimos, que solo el montañoso municipio de Buey Arriba tiene habilitado uno especialmente con ese objetivo (el resto utiliza los mercados tradicionales) y esa iniciativa, indiscutiblemente, facilita la comercialización.

Solución loable, por citar otra, fue la rebaja de precio de gran cantidad jabón de lavar acumulada (de seis a cuatro pesos), salida esta que debieran tener más en cuenta las entidades, y asumirla en correspondencia con las utilidades capaces de generar.

La falta de oxigenación económica es acaso responsable de la resistencia a modificar el precio de productos de lento movimiento, pero hacerlo cuando concierne, es una lógica y universal ley de mercado que evita las acumulaciones, y es mejor dejarse de ganar un peso que perder el valor total de una mercancía depreciada por tanto tiempo sin salida.

Tan así es que, Granma pretende en el 2018 disminuir al menos en un 30 por ciento el monto de los inventarios que nos ocupan, pues hay conciencia de que a no todos podrá dársele valor de uso; muchos se convertirán en materias primas, otros ni siquiera podrán tener ese destino, y terminarán enterrados.

Para evitar sucesos futuros similares, toca a las organizaciones planificar y contratar mejor, y dominar los parámetros determinantes en la rotación de aquellos, cuestión en la cual persisten deficiencias.

Así se constató durante el resumen de la XII comprobación al control interno, entre el primero de noviembre y el 12 de diciembre del pasado año, y que dio cuenta de la escasa preparación de directivos, especialistas y técnicos que atienden la gestión y comercialización de los inventarios, lo cual provoca inadecuadas interpretaciones, por mencionar una normativa, del Decreto 315/2013 del Consejo de Ministros, que reglamenta su tratamiento.

Fue esa, también, una de las realidades más criticadas en el reciente balance trabajo de la Empresa Universal Granma (gestiona y moviliza los bienes de otras empresas), tanto como que varias entidades continúan morosas para firmar contratos (solo lo hicieron en el 2017 el 69 por ciento de las radicadas en el territorio) y entregar los inventarios pactados.

Pero, con la nueva disposición, quien no se ocupe y preocupe por dichos asuntos, atentará contra los ingresos de la entidad y sus trabajadores, y contra la economía del territorio, y responderá por ello.

Lo conveniente, por consiguiente, será optar por la planeación estratégica, la estricta inspección material, y un buen reflejo en la contabilidad de las existencias de bienes y su valor, toda vez que los descontrolados montones de cosas sin salida, también son caldo de cultivo para el delito. Entonces, es mejor precaver…

Las ferias pueden ser más aprovechadas para avanzar en la disminución de las acumulaciones. FOTO/ Luis Carlos Palacios

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  1. Es muy necesario que la prensa en el país comience a pensar en temas como este que denotan un insuficiente trabajo de los directivos de las instituciones, recursos detenidos en el tiempo y consecuentemente dinero que fue invertido y no ha tenido ningún destino, como siempre que ocurren cosas de este tipo está la presencia de directivos que no tienen dominio de lo que hacen y les permitimos seguir dirigiendo y estancando el desarrollo del territorio y consecuentemente del país, también llama la atención que a nivel del Gobierno se conozca de esta problemática y que nos conformemos con decir cómo son las cosas sin entrar a resolverlas, a quién corresponde resolverlas, acaso al que lleva años esperando desde la direcciópn de una entidad y no lo jha hecho o cuando alguien se detiene a pensar en eso y lo expone, como es el caso de la prensa, así tendremos que esperar por las calendads griegas para que avancemos como merece nuestro pueblo, creo que el gobierno del territorio basta conque conozca un problema y no descanse hasta resolverlo, sino tampoco ese dirigenmte merece seguir estando en el lugar que el pùeblo le situó.

  2. Sería muy productivo hacer una extensión de las ferias a los asentamientos rurales (organizadas y divulgadas con tiempo para que la población se prepare $$$$) , que por conocidas razones tienen limitado el acceso a las ferias en áreas urbanas y así como en el cuento de la bella durmiente quedamos todos felices.