Calidad de vida, prioridad de muchos

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Por María Valerino San Pedro | 10 abril, 2019 |
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FOTO/ Rafael Martínez Arias

Cuando por estos días he escuchado reiteradamente y en diferentes escenarios la frase calidad de vida, pensé enseguida en la salud (quizás por atender esa esfera periodísticamente desde hace muchos años), en los servicios de ese sector, en la profesionalidad y humanismo que deben caracterizar a sus trabajadores, pero…
Obtener de primera mano en una reunión de trabajo, programada semanalmente, información de las máximas autoridades de la provincia al respecto, de su empeño marcado por hacer del aspecto una prioridad de muchos y de cómo los parámetros establecidos para medirla, en ocasiones no se toman en cuenta o no se les da la importancia requerida, me hizo indagar sobre el asunto.
Entonces, el concepto hallado en Ecured transformó mi pensamiento al respecto:
“Calidad de vida está directamente asociada al concepto de bienestar y ha sido objeto de una atención permanente en los temas desarrollo social, economía y cultura. Busca un equilibrio entre la cantidad de seres humanos, los recursos disponibles y la protección del medio ambiente. Es una categoría genérica que refleja interés en modificar y mejorar las condiciones de la vida en general”.
Queda claro entonces de qué se trata, y se resume en el interés de que los granmenses vivamos mucho mejor, aún con las carencias existentes actualmente, pero para ello, es preciso interiorizar, por parte de todos, esa voluntad gubernamental.
Por solo citar ejemplos, en la reunión de marras, supimos de municipios que a 15 días de haber sido objeto del chequeo de lineamientos, mantienen igual situación en el programa imagen, y en las instituciones de Cultura.
Resulta inverosímil que los techos de algunos centros estén plagados de tela de araña, haya suciedad en el piso, falten puertas en baños y por tanto no exista privacidad, el cableado eléctrico esté totalmente desprotegido, los techos tengan filtraciones, las paredes estén despintadas, pulule la chapucería, y … nadie de allí se percatara de ello.
Las principales causas de todo lo expuesto son, sin dudas, la falta de sentido de pertenencia, la desorganización, el descuido, el abandono, la despreocupación, y la violación del sistema de trabajo establecido.
Además, los cuadros deben chequear sistemáticamente, sentirse parte y responsables absolutos de los centros que dirigen y la atención a la población, para poder, con tiempo suficiente, conocer detalladamente los problemas y buscarles la solución precisa.
Pero a quienes no son cuadros, es decir, a los ciudadanos les corresponde cuidar, proteger, cumplir con su trabajo, e informar sobre roturas o algunos de los aspectos señalados.
Lograr una adecuada calidad de vida para las personas que viven en este territorio es una meta a alcanzar a cualquier costo, y para ello, lo primero será mirar la vida de otro modo y asumir conductas diferentes.

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