Campeones desde el intento

Share Button
Por Leonardo Leyva Paneque | 2 abril, 2017 |
0
Abdel de Jesús / Fotos Luis Carlos Palacios Leyva

Abdel de Jesús Lam Martínez apenas puede organizar las ideas. Su nerviosismo por la cámara y la conversación con el periodista es evidente; aún así inicia el diálogo revelando su pasión por el fútbol.

“Me gusta porque es activo”, dice, aunque otros deportes también le llaman la atención, como el atletismo, “para correr”, agrega este niño manzanillero de 11 años de edad, que intervino esta semana en las Olimpiadas especiales de su escuela Félix Varela Morales, en Bayamo.

Fue la vigésimo quinta edición del programa local (base), que previó competencia en seis disciplinas y la participación de alrededor de 170 alumnos-atletas con discapacidad intelectual, “incluyendo a egresados e invitados de otras escuelas”, refiere Ramiro Fernández Torrejón, asesor del movimiento.

Ricardo Mascareño Aguilera, director de familia en la junta provincial, asegura que este es el primer escalón de las Olimpiadas especiales en Cuba, que concluyen con el evento nacional, cuya próxima edición está prevista para el 2018.

De la más reciente en Ciego de Ávila, durante el 2014, Mascareño Aguilera informó que la representación de Granma tuvo un desempeño aceptable, al conseguir 28 medallas (17-7-4), y adelantó que en noviembre venidero tendrá lugar el certamen provincial.

“He competido en fútbol, natación y gimnasia rítmica”, expone Roselí Zamora Cabrera, quien hace siete años llegó al centro y ahora se sumó a la convocatoria del kikimbol, porque lo importante para ella “es competir, aprender y divertirse”.

Esa sigue siendo la máxima del movimiento que, en un cuarto de siglo, ha involucrado a miles de personas con limitaciones en el centro bayamés. Allí, uno de sus fundadores y profesor de Educación Física, Rafael Aliaga García, no puede ocultar su regocijo: “Todos ganan cuando participan”, afirma.

Por eso, Ana Cecilia Yardinó Naranjo, también profesora de Deportes, pero jubilada, asiste cada vez que la invitan: “Ahí los niños demuestran sus habilidades y lo aprendido, desde la clase de Educación Física hasta la consagración en estos eventos; además de lo que cada entrenador le impregna en su deporte”.

Pero Ana Cecilia siente nostalgia al ver los niños competir y confraternizar con sus compañeros; de todas maneras, regresa una y otra vez, porque disfruta el crecimiento de los alumnos, “por algo estoy aquí”.

El resultado competitivo no es el principal objetivo de las Olimpiadas especiales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *