Cangamba, Peraza y la carta de Fidel

Share Button
Por Orlando Fombellida Claro | 10 agosto, 2020 |
0
Fidencio González Peraza FOTO/PALACIOS

La conmemoración del aniversario 37 de la batalla de Cangamba, Angola, del 2 al 10 de agosto de 1983, librada por un grupo de 82 asesores militares cubanos y combatientes angolanos, al frente de quienes estuvo el entonces teniente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), de Cuba, Fidencio González Peraza, hoy coronel de la reserva, me motiva a publicar el siguiente testimonio, que por cuestión de espacio tipográfico quedó en el tintero (no es el único) de dos extensas entrevistas que le hice, una en 2015 y otra en junio de este año 2020.

LA CARTA DE FIDEL

El Comandante en Jefe, Fidel Castro, de quien se conoce dirigía la estrategia y principales acciones tácticas de las tropas cubanas participantes de manera solidaria y desinteresada en la lucha de los angolanos para preservar su independencia, envió una carta a los combatientes sitiados en la aldea de Cangamba, la cual no les llegó.

Sobre ese hecho, González Peraza cuenta que el hoy General de división y Héroe de la Tepública de Cuba, Antonio Enrique Lussón Batlle, trató de hacérsela llegar por vía aérea, pero como el enemigo estaba tan próximo, cayó en sus manos, junto a suministros de agua y alimentos.

Lussón intentó, también, leérsela por radiofonía, pero no lo consiguió por dificultades en las comunicaciones, las cuales “se interrumpían desde las 6.00 de la tarde hasta las 6.00 de la mañana del día siguiente, dicen que por causas meteorológicas.

Al ser imposible recibir la misiva, Peraza reúne a varios de sus compañeros y les orienta escribir, cada uno, un texto con lo que, en su opinión, les decía Fidel, y presentarse con lo redactado dentro de media hora.

Los compañeros, añade, se entusiasmaron, y con mochos (porciones pequeñas) de lápices, incluso de colores, en pedacitos de papel, porque no tenían ningún material de ese tipo, escribieron hermosos y patrióticos textos.

“Un compañero de Guisa, a quien le decíamos el Abuelo, que se movía con facilidad en las trincheras, fue el encargado de leer el escrito seleccionado a los soldados, en sus puestos de combate. Aquello levantó mucho la moral de la gente y algunos combatientes al escuchar aquella “carta” soltaron lágrimas.

Aquel documento no fue, que se sepa, conservado. La carta remitida por el Comandante en Jefe sí, y dice:

A los cubanos y a la 32 Brigada FAPLA que luchan en Cangamba.

 

Queridos compañeros:

 

Durante días hemos seguido hora a hora la heroica resistencia de ustedes frente a fuerzas muy superiores en número y medios de los títeres de Sudáfrica en Cangamba.

Hemos adoptado todas las medidas para apoyar las tropas sitiadas. El envío de refuerzos cubanos por helicópteros a ese punto es prueba de nuestra determinación de librar y ganar esa batalla junto a los angolanos.

Poderosas columnas blindadas avanzan ya rápidamente en dirección a Cangamba.

Todo depende ahora de la capacidad de ustedes para resistir el mínimo de tiempo, indispensable para que esas tropas lleguen a su objetivo.

Si el enemigo toma Cangamba no tendrá piedad con los heridos y prisioneros.

Desde sus posiciones, bien atrincherados, con serenidad, confianza en sí mismos y total determinación, deben rechazar los ataques enemigos, resistir a pie firme el fuego artillero y aniquilar a los que intenten apoderarse de la posición.

Es preciso ahorrar municiones y asegurar un fuego certero, así como soportar con firmeza el hambre y la sed si se agotan los víveres y el agua.

Todos los medios y fuerzas cubanas se emplearán si fuera necesario para liberarlos del cerco enemigo.

Nuestras tropas llegarán rápido, en tres o cuatro días, pero si la distancia, los obstáculos naturales y la acción del enemigo las retrasan el doble o el triple del tiempo o aún más, hay que resistir, porque llegarán allí a cualquier precio.

Que Cangamba se convierta en cementerio de los mercenarios que sirven a los odiosos intereses de los racistas sudafricanos.

Que Cangamba sea un símbolo imperecedero del valor de los cubanos y angolanos.

Que Cangamba sea ejemplo de que la sangre de angolanos y cubanos derramada por la libertad y dignidad de África no ha sido en vano.

Confío en el valor insuperable de ustedes y les prometo que los rescataremos cueste lo que cueste.

 

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

Fidel Castro Ruz

 

Aunque no la recibieron, los destinatarios de esa carta hicieron lo que en ella su autor les pedía, resistieron en condiciones adversas en grado sumo hasta que el 10 de agosto, sus enemigos se retiran tras perder a más de 400 hombres.´

Cuenta Peraza que al condecorarlo con el título honorífico de Héroe de la República de Cuba, el 1 de enero de 1989, en Santiago de Cuba, Fidel le puso una mano en un hombro y le dijo: -¿Te acuerdas de los días aquellos de Cangamba, que no dormíamos? -Sí Comandante me recuerdo –le contesté –entonces añade: – Ahora tú eres el hombre más feliz del mundo –y me abrazó.

“Es verdad, añade, ni nosotros allá ni él aquí dormíamos en aquellos días. La situación era muy complicada y Fidel sabía lo que quería el enemigo con nosotros, aniquilarnos, hacernos prisioneros para desprestigiar a la Revolución Cubana a nivel internacional.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *