Capilla de Nuestra Señora de los Dolores: testimonio del Bayamo colonial

La capilla forma parte de la Santa Iglesia Catedral del Santísimo Salvador de Bayamo,  templo principal de la Diócesis del Santísimo Salvador de Bayamo-Manzanillo, ubicada geográficamente en Granma que ejerce el catolicismo.
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Por Anaisis Hidalgo Rodríguez | 18 septiembre, 2015 |
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Iglesia de Bayamo, al frente la Plaza del Himno
FOTO / Rafael Martínez Arias

Muchas son las evocaciones que nos llegan al recorrer la Plaza del Himno, de Bayamo. Quienes nacimos en esta urbe, respiramos con orgullo los aires de solemnidad y amor patrio que circundan el escenario en el que una vez se escucharan las notas del Himno de Bayamo, por Perucho Figueredo.

En la Plaza del Himno, se erige, cual atalaya de la Ciudad Monumento Nacional, la Capilla de los Dolores (1740), donde se conserva un Altar Barroco laminado en oro y un bello techo de madera preciosa (Cedro), con estilo mudéjar.

Según narra el historiador Enrique Orlando Lacalle en su libro Cuatro siglos de historia de Bayamo, “en el testamento otorgado en esta villa en 1725, el sacerdote beneficiado Don Luis Piña y Provenza, ordena que con su capital se construya una capilla dedicada a los dolores de la Santa Madre de Dios”.

Dos vigas de madera sobre la entrada principal dan fe de la construcción de este lugar. La primera señala: “Sábado 24 de enero año 1733. El Ilustrísimo y Reverendísimo S. D. F. Joan Laso de la Vega y Cansino dignísimo obispo de esta diócesis cubana bendijo la piedra angular de esta Capilla según el Pontifical Romano”.

Siete años después es inaugurada, según confirma la segunda inscripción: “Año del Señor de 1740, domingo día 24 de abril. El señor beneficiado Don Andrés Estrada y Silva, Sacristán Mayor por su Majestad. Vicario Juez Eclesiástico de esta villa bendijo esta santa Capilla según el Ritual romano…”

El edificio, refiere el periodista Raynor Rivera Licea en su artículo “La capilla de Nuestra Señora de los Dolores: reliquia patrimonial”, abarca una superficie de 125 metros cuadrados, algo más de ocho metros de frente y 15 de largo.

“Dos pilastras coronan la fachada, rematadas por el capitel y acentuadas por los pináculos trabajados en sus cuatro caras triangulares con azulejos que representan pasajes bíblicos, traídos a Bayamo por el comercio de contrabando y producidos en la fábrica Delf de Holanda.

“Posee una cubierta de dos vertientes de tejas criollas que en el artesonado de madera cuenta con elementos tropicales, imágenes de nuestra flora y fauna. El techo es único de Bayamo, ya que no se conoce, en esa fecha, otro similar en el interior del país.

“Cuando el terremoto de la media noche del 12 de junio de 1766, la Capilla no sufrió daños, y en ella se celebraron los oficios sacros durante la restauración de la Iglesia Mayor”, reseña el articulista.

Según afirma el historiador Enrique Orlando Lacalle , “un siglo exactamente después de su construcción el domingo 24 de abril de 1840, luego de hacerle reformas, nuevos altares y nuevas imágenes, vuelve a ser bendecida la Capilla de los Dolores…”

En esta fecha es colocada la imagen de la Virgen actual, de acuerdo a lo expresado por la Dra. Adolfina Cossío Esturo en el folleto Historias y leyendas de la familia Cossío – Céspedes: “A mediados de siglos se cumplió cien años de la famosa Capilla (…) y se le instaló una imagen nueva. Solía contar Narcisa (esclava de la familia) que el rostro y las manos de Ana Tamayo sirvieron de modelo al tallador”.

Más adelante apunta: “(…) los cinco hijos de Ana Tamayo llevaban en último lugar el nombre “de los Dolores”, lo que prueba que, después de haber servido de modelo para Nuestra Señora de los Dolores, Ana Tamayo le conservó a esa imagen un culto especial”.

Ana María Tamayo y Tamayo fue la esposa del Brigadier Pedro de Céspedes y del Castillo, el hermano más joven del Padre de la Patria.

En la parte superior del retablo de estilo barroco, acota Rivera Licea, está colocado un crucifijo tallado en madera. Se plantea que está en la ciudad antes de 1633, año hasta el cual los ríos fueron navegables. Se atribuye su llegada al comercio de contrabando, procedente de Europa, Nueva España (México) o La Española (Haití y República Dominicana). Su estilo corresponde a las tallas de los siglos XVI y XVII.

Este lugar permaneció en pie, de manera sorprendente, durante el glorioso incendio del 12 de enero de 1869, mientras fueron destruidas la nave principal y la Capilla Mayor.

Como resultado, la capilla sirvió de parroquia hasta que habilitaron la Iglesia de la Luz. Por lo tanto, constituye, junto a poquísimas casas, exponente de la riqueza bayamesa de tiempos pasados.

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  1. Sou investigador de azulejos holandeses y muy interessado en fotos de detalle de los azulejos puesto encima del techo de la capilla Nuestra Señora de los Dolores Bayamonte. Son de un tipo clave de procendencia de la ciudad de Utrecht (Holanda). Para entregar a ustedes mas datos y informaciones necesito a alguien para subir el techo y mandarme las fotos separados de los azulejos para regalarles un articulo en su periodico digital.

    Me encanto de ayudarles de descubrir mas de la herencuia cultural en su pais.

    Atentamente,
    Peter Sprangers
    secretaris
    st.Historische Kring Tolsteeg-Hoograven / Utrecht
    ‘t Goylaan 77, 3525AA Utrecht

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