Columna dos rumbo a Occidente

Share Button
Por Yelandi Milanés Guardia | 21 agosto, 2017 |
0
Camilo junto a Fidel en la Sierra.

Agosto de 1958 fue un mes de gran significación para Camilo Cienfuegos, pues Fidel le encomendaba la honrosa pero arriesgada misión de conducir una columna guerrillera hasta Pinar del Río.

Para materializar la orden del Comandante en jefe,  el 21 de agosto de 1958, partieron desde Boca del Salto, en el actual municipio de Bartolomé Masó, alrededor de 90 hombres bajo el mando de Camilo.

La misión de la Columna No.2 Antonio Maceo era alcanzar la citada provincia e igualar la hazaña del valeroso Lugarteniente general.

Cuentan que el Señor de la Vanguardia se reservó las jaranas para hablar con solemnidad profunda a sus soldados sobre la inmensa tarea que tenían por delante, en la cual no faltarían contingencias y ni avatares.

“No puedo fallarle a Fidel”, dicen que pensó por un momento, debido al retraso de un día por motivo de las lluvias torrenciales y la crecida de los ríos.

Disímiles adversidades afloraron en todo el trayecto, aunque ello no minó la fe en el logro de los fines planteados. El avance se realizó con escasos recursos y atrevazando  afluentes crecidos, zonas cenagosas, de escasa población, y acosados por las tropas enemigas.

En los primeros días de octubre de 1958, la Columna No. 2 Antonio Maceo efectuó el cruce a la provincia de Las Villas por el río Jatibonico. Camilo escribió entonces: “…Nada nos impedirá el cruce, ni los ríos crecidos ni los cientos de soldados que decían que se movían alrededor nuestro…Una pequeña parte de nuestra misión estaba cumplida. Camagüey quedaba atrás, Camagüey y sus horas difíciles, Camagüey y sus horas de hambre…”.

Un momento importante en su trayecto hacia Occidente fue la batalla de Yaguajay, la cual duró varios días y, durante la misma, el hombre del sombrero alón dio muestras de ser un gran estratega militar, logrando una importante victoria para las fuerzas guerrilleras.

La misión se completó hasta La Habana y no hasta Pinar del Río como estaba previsto, pues tras las constantes victorias del Ejército Rebelde en el Centro y Oriente de la Isla y la huida de Batista, Fidel ordenó al Héroe de Yaguajay ocupar el campamento militar de Columbia, porque en aquel momento había mucho en juego y altos jefes militares querían boicotear la victoria final.

El hombre de la sonrisa de pueblo y su tropa cumplieron cabal y exitosamente la misión encomendada, y escribieron páginas de gloria y heroísmo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *