Construcción de viviendas a un nuevo reordenamiento

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Por Sara Sariol Sosa | 5 enero, 2019 |
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Archivo FOTO/ Luis Carlos Palacios

Para los próximos 10 años, en la provincia de Granma podrían construirse 22 mil viviendas, un empeño de envergadura que requiere, sin embargo, de un nuevo y más eficaz reordenamiento de los puntos de venta de materiales de la construcción.

Tal precisión parte del hecho de que, si bien el territorio ha emprendido acciones en esa última dirección, aún persisten irregularidades que provocan insatisfacciones no solo en las personas naturales beneficiadas con subsidios, sino también en los tantos trabajadores que han adquirido créditos bancarios para edificar sus moradas.

Aunque por todos es conocida la insuficiencia de los volúmenes de materiales producidos para responder a las demandas, los negativos estados de opinión pasan por no haberse atendido lo más adecuadamente estas últimas prioridades.

Análisis de diferentes etapas del pasado año, apuntaron al no control administrativo en la actividad de comercialización, lo que conllevó, entre otras medidas, a un proceso de rotación de todos los trabajadores que ocupan puestos decisorios en las tiendas de materiales, incluyendo los administradores, con vistas a eliminar los vínculos entre estos y especuladores.

Asimismo, se adoptó la decisión de asegurar el ciento por ciento de los productos a los subsidiados (730 vivienda para ese segmento registró el 2018), y luego de satisfecha esa demanda, regular la venta liberada para el resto de los demandantes, a razón de 20 bolsas de cemento, dos metros cúbicos de arena y piedra, y 10 barras de acero.

Aun así, no se resolvió totalmente el problema del acaparamiento, y el territorio deberá lograr más rigor, teniendo en cuenta que la mayor cantidad de las viviendas a construir en las etapas futuras son por la vía no estatal.

En el 2019, por citar un período, de las dos mil 70 proyectadas, solo 550 se asumirán estatalmente, y el resto con esfuerzo propio. Entonces, como bien se ha convocado, es preciso ordenar y encauzar mejor las ventas.

Entre los objetivos del año, estará otra vez el mejoramiento de los puntos de venta, pero eso debe estar acompañado de más organización y control en estos, y evitar a toda costa que personas inescrupulosas lucren y persistan en revender los materiales disponibles.

Habrá que velar más porque se exijan, como está dispuesto, las licencias de construcción para acceder a la compra de dichos recursos, y frenar las ventas que se realizan al amparo de autorizaciones.

Al menos así, aunque las cantidades de materiales no sean suficientes, podrán minimizarse las justas reclamaciones de la población, y se estimará más el esfuerzo de la provincia por avanzar en tan sensible programa.

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