Continúa venta liberada de gas licuado en Bayamo

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Por Leslie Anlly Estrada Guilarte | 9 junio, 2017 |
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FOTO/ Luis Carlos Palacios

Desde esta semana se comercializa para los residentes en la zona urbana de Bayamo, gas licuado de petróleo (GLP) en seis puntos de la ciudad, medida esperada por muchos habitantes, y de gran aceptación por la facilidad que representa para los hogares al tener una opción más para la cocción de los alimentos.

Diosbanis Santillán Aguilar, director de la Empresa Comercializadora de Combustibles (Cupet) en Granma, informó que el proceso marcha bien, con la decisión de organizar la contratación por bodegas se han evitado las indisciplinas sociales en las colas, y el personal capacitado para realizar la documentación ha ido adquiriendo mayor habilidad.

“Hasta el miércoles se efectuaron 960 contratos, se arrendaron mil tres cilindros y se habían legalizado 317 que la población tenía en su poder. Se está conciliando para que a partir del lunes cambie la programación de los contratos y se ejecuten mayor número de trámites de ese tipo; de esa manera varias bodegas adelantarán la fecha que en estos momentos tienen asignada”, agregó Santillán Aguilar.

Por otra parte, el directivo dijo que el ciclo de venta del GLP para los clientes normados que por una causa u otra no se acogieron a la Revolución energética, y todavía tienen el ciclo normal, se alarga unos días, en dependencia de la cantidad de consumidores por núcleos, mientras, los demás, mantienen dos balitas de siete pesos anuales.

En la Empresa Comercializadora de Combustibles legalizan a quienes poseen cilindros de 10 kilogramos sin registrar en Cupet, y con las condiciones técnicas necesarias: Estamos recibiendo los cilindros de hasta cinco años de fabricación, en la parte de arriba de este objeto vienen un grupo de datos, incluyendo este”, expresó Santillán Aguilar.

“La balita puede estar muy bonita por fuera, pero por dentro posee un proceso de corrosión, oxidación, es a presión y por tanto lleva una gran seguridad y aunque tiene una vida útil de diez años como promedio, a los cinco hay que repararla, por eso no aceptamos con más porque ya está fuera de término y no se puede remediar.

“Las que recogemos no van a la planta llenadora, sino a repararse a  Matanzas aunque tengan un año, porque no sabemos en qué condiciones están”, agregó.

Mientras, en Manzanillo, donde la venta comenzará el próximo día 26, preparan el personal, definen los lugares que faltan para la contratación, dan mantenimiento a los puntos de venta, entre otras acciones que garanticen la calidad de este proceso.

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