Covid-19: una prueba para el amor (+ audio)

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Por Melitza Vargas | 17 junio, 2021 |
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IMAGEN ILUSTRATIVA

La situación creada por la Covid-19 provoca alteraciones en las dinámicas afectivas de las parejas. Mientras algunas se consolidan durante el confinamiento, para otras es un punto de inflexión que no logran superar.

El estudio Intimidad y relaciones de pareja durante la pandemia de la Covid -19 en Guadalajara, divulgado por la revista Espiral en el 2020, apunta que, a raíz de la pandemia, las formas en que funcionaban previamente las parejas se han intensificado positivamente si existía ya comunicación y entendimiento, y de manera negativa si las tensiones y conflictos preexistentes han desatado situaciones escabrosas, que conllevan a la separación y a la violencia.

Rachel cuenta que la relación con su exnovio iba bien; pese a la distancia. Setecientos kilómetros entre uno y otro no rompieron caricias, ni la confianza durante cuatro años.

Ella estudiante de Filología, en la Universidad de La Habana. Él, alumno de Estomatología, en Granma. Disponían de las vacaciones y dos semanas de receso docente en 365 días para estar juntos en su natal Bayamo. Hasta que se detuvo el curso escolar por la pandemia el año pasado y comenzaron a vivir juntos.

IMAGEN ILUSTRATIVA/ El aislamiento potencia las tensiones hogareñas debido a factores como el aumento del tiempo de convivencia.

“Nos dimos cuenta de que no conocíamos muchas cosas el uno del otro. Empezaron las peleas y los maltratos; más el estrés del encierro, hizo que la convivencia se volviera insoportable y decidimos romper al término de los siete meses”.

Según el reportaje Tóxic@s: la violencia invisible, publicado por Alma Mater en febrero último, el aislamiento potencia las tensiones hogareñas debido a factores como el aumento del tiempo de convivencia, el crecimiento de conflictos cotidianos y la violencia doméstica.

Por otra parte, Melissa ingresada por coronavirus, distanciada de su pareja por dos semanas, considera que en ese tiempo se fortalecieron los vínculos afectivos entre ambos, que comenzaron hace casi dos años.

“Fue una prueba de fuego para nosotros. Mi novio fue un sustento importante para mí. Encontró alternativas para hacerme sentir lo mejor posible durante el tiempo que estuvimos sin contacto físico y, gracias a eso nuestro noviazgo no se vio afectado”, agrega Melissa.

David le escribió chorros de correos electrónicos. Llegó hasta el centro de aislamiento habanero y frenado por los protocolos sanitarios, desde la cerca le tiró tanto besos como sus pulmones le permitían. Bailó para sacarle la risa y subirle el ánimo.

El psicólogo estadounidense Robert Sternberg, apunta que un componente importante de las relaciones amorosas es la intimidad, entendida como el conjunto de vínculos e interconexiones que potencian el bienestar de cada uno, sentirse feliz en compañía, concederse mutuamente consideración, valoración y comprensión, la voluntad de dar y recibir apoyo emocional y comunicarse de modo profundo.

La crisis sanitaria mundial reconfigura todos los aspectos de la vida y de manera especial, el de los lazos sentimentales. Ante la situación se intensifica el uso de las tecnologías y los medios digitales para mantener relaciones amorosas a distancia.

De acuerdo con el artículo El amor y las nuevas tecnologías: experiencias de comunicación y conflicto, difundido por la Universidad de Guadalajara en 2016, el aumento de la comunicación mediante internet viene aparejado al crecimiento de la restricción, la supervisión y la vigilancia.

La publicación refiere que en algunos casos estas posibilidades de presencia [virtual] pueden generan exigencias, ansiedades, conflictos personales o con la pareja.

Sin embargo, la joven unión de Lisandra y Ricardo, que ha sufrido el distanciamiento social durante varios meses, coincide en que para ellos ha sido fundamental el manejo de las redes sociales para la comunicación.

“Hacemos video llamadas, chats de voz y nos enviamos fotos de lo que hacemos y que nos gustaría compartir con el otro, así es como salvamos la relación en contra de la lejanía”, dice Lisandra.

El cierre fronterizo entre los territorios de Granma y Santiago de Cuba, vetó el roce de ellos. El 14 de febrero sonaba frío y distante. Pero el santiaguero “reventó” las redes de cariño y, se las ingenió con la ayuda de amigos y familiares para sorprenderla. No faltaron en la casa bayamesa, flores, música romántica, velas, y otros detalles.

La experiencia amorosa figura como una de las más estimulantes en la vida de las personas. En el contexto de la Covid-19 las relaciones de parejas tienen que reinventarse para sobrevivir. Encontrar nuevas estrategias para facilitar el diálogo y la compenetración, constituye un punto clave para lograrlo.

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  1. Muy buen escrito, solo quien pasa por situaciones así sabe lo que se siente,pero es bueno dar a conocer q toda relación es diferente y q el virus ha echo mucho daño pero también ha fortalecido muchas relaciones.