Crítica especializada evalúa obras teatrales presentadas en Bayamo

Share Button
Por Anaisis Hidalgo Rodríguez | 15 julio, 2016 |
0
FOTO Rafael Martínez Arias
De izquierda a derecha, Dania del Pino, Omar Valiño, Armando Morales, todos, especialistas críticos; a continuación, los protagonistas de la obra Caprichos de luna / FOTO Rafael Martínez Arias

De voluntades, más que de recursos, surgió hace tres años el espacio Filtro de Campaña, con el propósito de dialogar con la crítica especializada sobre las puestas en escena de los grupos teatrales de Granma, evento que sesionó del 10 al 14 de julio, en Bayamo.

La máxima, como dijera el prestigioso crítico teatral Omar Valiño Cedré, es enjuiciar el trabajo, no a las personas, aunque sea difícil dividir la actuación del actor o la actriz; un ejercicio que sirve al resultado escénico.

Las peripecias del sol para complacer las extravagantes exigencias de su amada, narradas en la obra del grupo  Proyecto libre, Caprichos de luna, ante los ojos de la crítica se muestran como una serie de sucesos aislados; su estructura y narración son tradicionales y no aprovechan las imágenes, figuras o escenas.

No obstante, la crítica favoreció a su propuesta Fly Back, una obra que incursiona en el discurso político; mientras Inopia, de la compañía teatral Tiempo, motivó reflexiones en torno a la técnica del clown y un llamado a hacer un mejor uso del silencio.

En Mayito, el de la mula, por el Guiñol Pequeño príncipe, se sugirió reforzar la acción, pues la obra está prácticamente marcada por el diálogo y pudieran explotar otros elementos visuales, fundamentalmente cuando los dos hermanos holgazanes,  motivados por una artimaña del padre, trabajan la tierra de la cual hacen surgir una variedad de frutos.

Merecieron recomendaciones, además, la grabación, la acción, la caracterización de las voces masculinas y el trabajo actor-animador, y entre sus méritos, destacó la atractiva concepción de los títeres y la correcta animación.

La teatróloga Dania del Pino Mas, recomendó que por tratarse de una obra que recrea el universo campesino, el personaje de Mayito pudiera cantar con su propia voz una tonada y recrear más las acciones propias de un niño de campo.

“A nivel visual el espectáculo es absolutamente lineal, hay muy pocas sorpresas, algo que debe caracterizar el teatro de títeres”, afirmó.

De forma general, las piezas presentadas deben asumir el reto de buscar maneras más seductoras de contar, así lo demanda el universo tecnológico en el cual están imbuidos nuestros niños.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *