¿Cuáles vienen después de Matthew?

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Por Osviel Castro Medel | 6 octubre, 2016 |
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Huracán“Por ahí viene otro”, dice un hombre mientras camina una calle de Bayamo. Y luego suelta una frase catastrofista: “Este también viene para acá”.

El transeúnte se refería a Nicole, la décimo sexta depresión tropical formada en el Océano Atlántico en la temporada ciclónica, comprendida cada año entre el 1 de junio y el 30 de noviembre.

Sin embargo, Nicole se disipó hace rato cuando estaba acercándose al estrecho de Florida, por lo tanto son infundadas las alarmes de ese poblador.

Claro, después de este fenómeno podrían venir otros: Otto, Paula, Richard, Shary, Tomas, Virginie y Walter.

¿Y dónde nacen estos nombres? Surgen de una tradición, fijada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la cual apunta que “establecer nombres para los fenómenos atmosféricos es más fácil para los medios de comunicación a la hora de publicar noticias acerca de ellos”.

La página web de Telesur expone que durante mucho tiempo los huracanes eran bautizados según el santo del día en el que afectaban tierra. Los ciclones se llamaban Santa María, San Juan, San Rafael…

La hermana isla de Puerto Rico, por ejemplo, fue castigada duramente, el 26 de julio de 1825 por el huracán Santa Ana.

Después de esta práctica empezaron a designarse con nombres bíblicos, en orden alfabético. Así fue hasta a mediados del siglo XIX porque a partir de ahí estos fenómenos comenzaron a tener nombres de mujer.

En 1979 volvieron las designaciones masculinas, solo para las tormentas del Pacífico Norte Oriental.

Al año siguiente la OMM y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos, acordaron alternar los nombres masculinos y femeninos, según cada región del planeta donde acontecen ciclones, tifones u otros tipos de tormenta.

La famosa Wikipedia señala que cada año hay listas preestablecidas para cada zona. Esa relación contempla un nombre por cada letra del alfabeto, pero se excluyen la Q, la U, la X, la Y y Z porque no abundan iniciales en los tres idiomas fijados por la OMM: francés, español e inglés.

No obstante, debe aclararse que los ciclones más devastadores son retirados de la relación. Ya fueron eliminados, por ejemplo, Flora (1963), Tracy (1974), Mitch (1998),  Katrina y Dennis (2005).

Por eso, es muy probable que el Matthew, que arrasó con el este de Guantánamo, también sea borrado y reemplazado por otro nombre menos pavoroso.

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