Cuando desaparece la magia

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Por Leonardo Leyva Paneque | 26 mayo, 2018 |
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“Abusamos de los balonazos y caímos en el desespero, la magia era tocar pelota y no se hizo”, declaró Ramón Marero, director técnico de la selección de Granma, instantes después de la derrota ante Camagüey, este sábado, al proseguir la fase final de la 103 Liga cubana de fútbol.

Ese fue el cuarto revés de los Incansables, durante sus primeras cinco presentaciones en la hexagonal, y el segundo consecutivo, desde el regreso a sus predios, la cancha jiguanisera Conrado Benítez García.

Aún así, los locales tuvieron las oportunidades más claras de cara a la portería rival en la primera mitad del partido, pero sobre el terreno mostraban carencias defensivas, que podían pasarles factura en cualquier momento.

Sin embargo, comenzaron delante en el marcador cuando Ruslan Batista anotó su décimo gol, al cobrar un penalti en el minuto 33, para reafirmarse como máximo artillero del torneo; pero a escasos segundos del pitazo intermedio, Armando Marthy (45+1’) marcó el empate por la misma vía.

De todas maneras, las lagunas en la defensa granmense persistían y, cuando apenas se jugaban los compases iniciales del tiempo complementario, Liván Pérez (46’) aprovechó otro descuido de la zaga, para fijar la pizarra final en 2×1.

A partir de ese momento, la inefectividad del medio campo y continuos errores signaron el maltrecho juego de los Incansables, quienes seguían apostando a los balones largos, salvo una escaramuza de Batista, quien estuvo a punto de equilibrar las acciones con un testarazo, pero el cancerbero artemiseño Joan Cantero se lo impidió.

Así, los cambios que se introdujeron en la formación regular granmense, luego del fracaso 3-4 frente a Ciego de Ávila en la jornada anterior, no rindieron los frutos esperados de cerrar brechas en la zaga y ganar en organicidad, sobre todo en el ataque.

“Yo soy contención y jugué como marcador, y los marcadores jugaron como laterales”, expresó Félix Guerra, uno de los atletas más experimentados del once anfitrión, quien reconoció que la estrategia incidió en el resultado, “a pesar de entrenarla esta semana”.

Sin embargo, consideró que insistirán en ella con el objetivo de darle mejor salida al equipo en los próximos encuentros, “pero hay que organizarla, para sacarle provecho y sumar puntos”, agregó el capitán del conjunto.

Al término de la primera ronda de la etapa conclusiva, los alumnos de Marrero mantuvieron su acumulado de tres unidades y continuaron en el fondo de la tabla, igualados con Sancti Spíritus, aunque exhiben mejor diferencia de goles; mientras, los camagüeyanos llegaron a siete para alcanzar en la segunda posición a Ciego de Ávila.

Los otros dos desafíos de la fecha no pudieron celebrarse: Santiago de Cuba-Ciego de Ávila y Sancti Spíritus-Pinar del Río; de tal modo, los santiagueros (9) conservaron la punta, por delante de avileños y agramontinos, al tiempo que los vueltabajeros (5) marchan cuartos.

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