“Cuba es mi segundo país”, Else Laukvik, de Odin Teatret

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Por Zeide Balada Camps | 12 noviembre, 2016 |
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Ella es una de esas actrices mágicas, capaz de aportarle a sus personajes una multiplicidad de matices. A sus 72 años, Else Marie Laukvik, continúa en forma sobre las tablas a pesar de que la salud no le permite ser tan activa como en años atrás.

Tuvimos suerte al disfrutar de su sabiduría en escena y conocer sobre los personajes a los cuales les ha dado vida con la demostración de Mis niños de escena. Su mirada parece hablar, tanto en el escenario como fuera de él.

por estos días el grupo Odin Teatret, de Dinamarca, trajo a Bayamo Memoria, un espectáculo protagonizado por la consagrada actriz, que dio señas de su maestría.

Aunque esta obra fue concebida por Eugenio Barba, en la primera etapa del grupo, y estuvo dormida por 20 años, parece como si fuera estrenada ayer.

Laukvik comenta que es una puesta en escena difícil, sin embargo “originalmente pensaba que iba a ser una cosa fácil, sin hacer acrobacias pero fue lo contrario. Es como una gran montaña que hay que escalar, en la vida no podemos saber todo, pero cuando llegamos a la cima es bello”.

Ella fue una de las fundadoras del Odin Teatret, considerado como referente del teatro contemporáneo. Sobre cómo funciona la agrupación explica que son como una gran familia.

“En el teatro no es siempre el talento lo que decide, sino la voluntad de trabajar. El grupo es un lugar donde podemos laborar y conocernos mejor. Sí trabajamos bien juntos, sí hay conexión, pero no es que creamos la conexión después del trabajo. Es como hacer un taller, surgen emociones nuevas cuando es posible colaborar. La colaboración es hermosa”.

Con su regreso a la Isla resultó  inevitable preguntarle cómo se siente en Cuba y la respuesta llegó entre risas: “Cuba es mi segundo país, como dije cuando estuve en 1996. Los hombres son galantes. En Cuba está la gentileza, un calor que es muy bello. Aquí me impresionó ver la calidad y el nivel muy alto del teatro cubano”.

Su español no es muy claro, así que prefiere hablarme en italiano. Al referirse a su director Eugenio Barba, con quien fundó el prestigioso grupo, recuerda algunos pasajes.

“Celebramos los 50 años. En 1964 hemos iniciado el trabajo y ahora solo quedamos dos solo Eugenio Barba y yo. En un refugio antiaéreo bajo la tierra terminamos nuestro primer espectáculo. Me siento sorprendida porque tenemos un director que con 80 años, tiene siempre ideas muy creativas; da posibilidades y soluciones; tiene un coraje enorme.

“Para su cumpleaños 80 años se fue a donde estaban los refugiados, el Odin presentó un fragmento de un espectáculo, había café torta, helado y el dijo en vez de darme regalos a mi quiero que los niños lo disfruten. Esa es su labor pedagógica.

“Yo puedo hacer la dirección, he laborado con diversos grupos, he realizado eventos de dirección pero no soy visionaria como él, yo soy la actriz que requiere tres o cuatro horas antes del espectáculo para preparar todos los detalles pero no tengo esta inteligencia”.

Else Marie es muy amable y sencilla en el trato, ya es un poco tarde y debe preparase para partir a Santiago de Cuba. Entonces le indago por lo más difícil que ha enfrentado en su trayectoria.

A todas luces declara que amar un personaje y no poderlo interpretar.

“En el espectáculo El evangelio de Oxyrhincus (1985) hacía un personaje dulce, siempre bailaba y cantaba y me encontraba bien haciéndolo, pero la vida es una paradoja, fue en ese momento cuando yo tuve los primeras señas de enfermedad, tenía demasiada hierro en la sangre y no lo sabía.

“Es terrible tener un personaje en escena que tú ames mucho, pero que físicamente no consigas sostenerlo. Es como los bailarines que desean bailar y por un problema físico no pueden hacerlo”.

No imagino cómo será cuando ya no pueda subir a actuar, después de toda una vida sobre las tablas, pero ella responde con una sonrisa: “Yo digo como la canción Gracias a la vida, cuando todo va bien tienes que disfrutarlo y estar feliz porque muy fácil vienen situaciones duras, debemos disfrutar el momento cuando podemos”.

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