De Beijing a Río

EN LAS TRES ÚLTIMAS EDICIONES DE JUEGOS PARALÍMPICOS, LOS ATLETAS GRANMENSES EXHIBEN BOTÍN DE SIETE PRESEAS (3-1-3)
Share Button
Por Leonardo Leyva Paneque | 18 junio, 2020 |
0
Leonardo / FOTO Internet

Aunque Cuba llegó algo tarde a los Juegos paralímpicos, sus atletas han ayudado a enriquecer la historia del movimiento deportivo, desde las primeras preseas en Barcelona 1992, hasta las hazañas protagonizadas por Omara Durand Elías en Río 2016.

El recuento incluye siete participaciones, a partir del debut en la Ciudad Condal, anfitriona de la novena versión, y el puesto 35 del medallero histórico, con 39 de oro, 19 de plata y 27 de bronce. Mientras, la santiaguera Durand y su coterránea Yunidis Castillo Castillo se erigen las más premiadas, con cinco cetros cada una.

A las dos ediciones más recientes, se remontan los mejores desempeños de la Mayor de las Antillas, tanto en total de metales como en la posición final por países.

En Londres 2012, los cubanos consiguieron foja de 17 medallas (9-5-3), para colocarse en el décimo quinto lugar, y en la urbe brasileña, hace cuatro años, ganaron 15 (8-1-6) y finalizaron en el escaño 18.

DEL CAMPO A LA PISCINA

Entre el grupo de cubanos con actuaciones decorosas, sobresalen Leonardo Díaz Aldana y Lorenzo Pérez Escalona, quienes se reparten las siete medallas (3-1-3) que ha logrado Granma en estas citas.

El discóbolo Díaz Aldana se encargó de abrir la senda victoriosa, en Beijing 2008, con el título en la categoría F55/56, una de las cinco doradas que conquistó su delegación en el Gigante asiático.

Al parecer, inconforme con su resultado en el campo del estadio Nido de pájaro, el manzanillero repitió en la capital británica y extendió una hegemonía, que perdió luego en Río 2016, pero de allí no salió con las manos vacías, al terminar en tercer lugar.

Precisamente, fue en la urbe carioca donde el nadador Pérez Escalona (S6) tocó el Olimpo, al coronarse en los 100 metros libres, para convertirse en el primer campeón paralímpico de la natación cubana; además, agarró otra presea de bronce en los 400 m.

De esa manera, el niquereño acarició el sueño con el que había viajado, cuatro años antes, a Londres, donde coqueteó con lo más alto del podio, después de sacar de la piscina una plata (50 m) y un bronce (100 m).

Así se resume la faena de los atletas granmenses en citas paralímpicas, aunque podrían llegar más medallas, cuando Leonardo y Lorenzo irrumpan, con las mismas ambiciones, en los escenarios de Tokio, en 2021.

Hasta entonces, habrá que esperar.

Lorenzo / FOTO Buda Mendes (Getty Images)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *