En defensa de lo natural

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Por Diana Iglesias Aguilar | 29 abril, 2019 |
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Reza un refrán que la medicina natural no es la de los pobres sino la de los sabios. ¿Y de donde han salido los principales medicamentos industriales que elabora el ser humano sino de la síntesis de los elementos que la naturaleza brinda, ya sean de origen vegetal, animal o mineral?

¿Por qué entonces tener sentimientos de rechazo o minimizar el valor de las infusiones, tinturas, jarabes, melitos, ungüentos, cremas, extractos y otros preparados para beneficio de la salud humana y animal?

En Granma, por fortuna, hay ya una cultura del consumo de la medicina verde, arraigada  desde la época precolombina que se afianzó en época de la colonia por el abandono en que el gobierno metropolitano puso a las villas del interior del archipiélago y años después la guerra por la independencia acentuó con la necesidad de tratar y curar diversos males apenas con los dones que madre natura pone a mano.

Si alguien no tiene duda de los beneficios de la medicina natural, verde, apifármacos y fitofármacos, como se le denomina a las distintas ramas en que se agrupan los medicamentos naturales por su composición libre de preservantes industriales y hechos a base de elementos totalmente naturales, es la Licenciada en Ciencias Farmacéuticas Mercedes Pato.

Más de 20 años en la formulación, elaboración y expendio de medicamentos  de ese origen en Bayamo la avalan como una experta en la materia. Diestra explica a la numerosa clientela cómo untar, tomar o aplicar las diversas elaboraciones para infinitos usos, entre los más demandados el alivio del dolor y los suplementos de apoyo a la dieta (espirulinas) así como los anticatarrales, cremas antifúngicas, soluciones antidiarreicas y el champú.

Refiere Mercedes, quién hace un lustro se involucró en el proyecto sociocultural comunitario MI familia en Antena y va de pueblo en pueblo una vez al mes para llevar los servicios farmacéuticos hasta comunidades intrincadas, que adonde quiera que llega con los productos hay demanda.

Especialmente en Bayamo, donde existió una farmacia especializada y desde hace dos años el local cambió de uso y ahora, en un  extremo del mostrador de la Farmacia Principal Municipal expenden los renglones tan buscados, la población siente la necesidad de recurrir a la cura a través de productos naturales.

Dicho local extinto era una valiosa joya en la producción de tinturas, champú, jarabes, cremas y las muy gustadas infusiones. Hasta que decisiones alejaron el centro productivo hacia la calle José Martí esquina José Antonio Saco y luego hacia el final de la Avenida Jinmy Hirzel y con la lejanía entre la fábrica y la expendedora se alejan también los productos en variedad y cantidad, por tiempo.

Las elaboraciones principalmente a base de plantas medicinales entre las que destacan la alóe vera, conocida popularmente como sábila, la manzanilla demandada en infusión, extracto fluído, como base para cremas, la flor de majagua, el piñón, el pino macho del que se usa la corteza, la pasiflora y el tilo de indicación sedante entre otros muchos usos, y así innumerables plantas que sirven de fácil y accesible materia prima para lograr los propósitos de sustituir importaciones.

Los otros elementos, azúcares o miel preferiblemente, sorbitol, alcoholes y excipientes grasos o acuosos para las cremas, son suficientes para preparar innumerables fórmulas capaces de cubrir un amplio espectro de necesidades farmacéuticas.

Muchas de estas materias primas son nacionales y las plantas se pueden cultivar sin exceso de atenciones, lo que hace que estos productos sean muy factibles de producir y por ende con un justo precio de venta, lo que incrementa la popularidad y la demanda unido a la alta eficacia en erradicar síntomas y malestares con solo la actuación de principios activos naturales que no tienen peligro de efectos secundarios o indeseados.

Recientemente se puede ver en las farmacias los mismos productos naturales  en nuevos envases con atractivas etiquetas, producto de estudios de marketing para acercar los medicamentos al mercado interno y convertirlos además en potenciales fuentes exportables pues el territorio lo amerita.

Habrá que limar aún deficiencias y entuertos en la cadena de suministro de envases, óptimas condiciones para la fabricación, intensificar el cultivo de plantas con uso medicinal, así como disponer de personal calificado y de otros muchos recursos para que resulte un producto certificado como exigen las normas internacionales.

Mientras la posibilidad de exportar medicamentos naturales llega para Granma, Mercedes Pato seguirá ágil, despachando champú, soluciones, tinturas, cremas e indicando el uso y la dosificación de cada  uno de los preparados no solo en la Farmacia Piloto de Bayamo, también en los asentamientos alejados de la vida urbana que visita cada mes con el proyecto Mi familia en Antena, anhelando que regresen las grandes producciones y el local para establecer la Farmacia de Medicina Verde y recuperar los clientes habituales de las infusiones y otras muchas rutinas que permiten defender lo natural.

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  1. Interesante trabajo que resalta las bondades de los medicamentos naturales, la constancia y entrega de una de nuestras fundadoras del Programa de Medicina Natural y Tradicional en la Empresa de Farmacias , las limitaciones objetivas y subjetivas que aún nos golpean y los retos que enfrentamos para que la naturaleza se convierta en el mejor aliado ante un problema de salud y por qué no en una vía tanto para sustituir importaciones como para la exportación.

    Muy acertado