Qué dejó el Sub 23

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Por Leonardo Leyva Paneque | 7 junio, 2018 |
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Los Potros apostaron una y otra vez al toque de bola para adelantar los corredores, pero en solo dos ocasiones prosperó la jugada en el duelo semifinal frente a Las Tunas. Por cierto, ambos conjuntos fueron los que más la emplearon durante la fase regular, aunque los tuneros robaron 55 bases por solo 13 los granmenses / FOTO Luis Carlos Palacios Leyva

El V Campeonato nacional de béisbol Sub 23 ya es historia para el equipo de Granma. Pero más allá de la actuación sin precedentes que deparó para la provincia, quedó el sabor amargo de la derrota en el duelo semifinal ante Las Tunas.

Quienes pensaron que el tope por el boleto a la final del certamen sería cosa fácil, por el solo hecho de haber dominado la agrupación oriental durante la etapa clasificatoria, salieron trasquilados.

Al parecer, olvidaron que los tuneros habían ofrecido tenaz resistencia a la selección granmense en la primera fase, cuando arrancaron con dos victorias el cotejo particular, antes de vender bien caro el par de reveses en la conclusión.

Eso era solo el preámbulo de lo que se aproximaba para el play off, aunque los del Balcón del Oriente llegaban después de tener una mejor segunda mitad que sus rivales y, a todas luces, mostraban un juego más completo.

Y así sucedió en el estadio bayamés Mártires de Barbados. Los retadores sacaron provecho a las virtudes de sus jugadores y a las carencias de sus contrarios, hasta conseguir el pasaporte para la discusión del título.

Lo visto durante todo el torneo obliga a directivos y técnicos granmenses a redoblar esfuerzos al frente de los entrenamientos, porque se demostró que aún es poco lo que hace por seguir desarrollando el deporte nacional y a sus atletas, independientemente de los resultados competitivos.

Ahí están para confirmarlo el limitado juego táctico y estratégico de los Potros, quienes abusaron del toque de bola en sacrificio, sin recurrir a otras variantes en una disciplina rica en jugadas, como las de corrido y bateo y el robo de bases, que apenas se emplearon.

Pero el conjunto llegó disminuido al tope semifinal, debido a varias lesiones, y eso también frustró las intenciones de avanzar a la Gran final.

La justa, además, alertó sobre algunas áreas en las que no se vislumbran jugadores con talento, como la receptoría; en cambio, un panorama distinto enfrentan los jardines, con Alien Echavarría y Wilson Fonseca, y el infield, con David Tamayo y Miguel González, entre otros.

De todas maneras, esta incursión granmense dejó listo para empeños mayores a los serpentineros Darién Creach y Carlos Santana, convocados a asumir protagonismo con el staff de los Alazanes en la próxima campaña nacional, y a Alexquemer Sánchez, quien se despidió de la categoría.

Quizá, esa resulta la principal ganancia del equipo Sub 23 de Granma, que dejó a su afición con las ganas de verlo en la final, a diferencia de sus hermanos mayores en las dos últimas ediciones de los clásicos cubanos.

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