Descubrimientos arqueológicos al alcance de la comunidad

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Por Diana Iglesias Aguilar | 14 mayo, 2018 |
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FOTO/ Rafael Martínez Arias

Relevantes descubrimientos arqueológicos acerca de las características de un grupo aborigen que vivió en los años prehispánicos en el hoy territorio de la provincia Granma, están al alcance de la comunidad, como parte de un proyecto sin precedentes que se lleva a cabo por numerosas instituciones de la ciencia cubana  y la Universidad de Winninpeg de Canadá.

“Los niños, niñas de la escuela primaria, los vecinos, los que viven en las seis hectáreas y en los alrededores del sitio arqueológico Playa del Mango en el municipio de Río Cauto de la provincia de Granma, son los verdaderos dueños y guardianes del patrimonio cultural que allí se encuentra”

José Manuel Yero Masdew, especialista de la Casa de la Nacionalidad de Bayamo FOTO/ Rafael Martínez Arias

Así lo afirma el profesor y arqueólogo José Manuel Yero Masdew, especialista de la Casa de la Nacionalidad de Bayamo y  miembro de la expedición que como parte del proyecto de prácticas mortuorias intervino en el interesante sitio prehispánico localizado al noroeste de la provincia, en la cuenca del Río Cauto al norte del Golfo de Guacanayabo y que dejó en investigadores y lugareños el sabor de la cooperación para el cuidado del patrimonio cultural explorado.

Durante varios dias,  especialistas de la Casa de estudios socio-históricos de la Ciudad Monumento, el Centro Provincial de Patrimonio Cultural  en Granma, la Academia de Ciencias de Cuba, la Sociedad Cubana de Antropología, la Universidad de Wininpeg de Canadá y de la Sociedad Antonio Núñez Jiménez, convergieron en excavaciones en un sitio de enterramiento aborigen ubicado en un asentamiento rural muy poblado.

Lejos de resultar una dificultad para los científicos, la presencia de los moradores devino la principal motivación para realizar la principal actividad de la ciencia: la socialización del conocimiento científico con la población general, a quién de una manera u otra deben llegar los resultados de todo el quehacer en los diversos ámbitos, para convertirlos en actores de cambio y en este caso en guardianes de un patrimonio aún de valor inestimable.

El flujo de personas es constante, comenta Yero Masdew, y así de frecuente también son las necesarias interrupciones para explicar a la población sobre qué, cómo y porqué se están haciendo las excavaciones, y cuales son los resultados de esta investigación que aportará nuevas pautas para la descripción y categorización de los habitantes del archipiélago antes de la llegada de los españoles.

El investigador bayamés resalta la trascendencia de la participación comunitaria facilitada por los científicos. En este caso merece especial cita la permanencia de especialistas del Grupo Cubano de Antropología, que trabajaron durante la semana de receso escolar del mes de abril con niños y niñas de la escuela primaria de la localidad.

Como resultado de la interacción expedicionarios con la comunidad, un concurso de dibujo, la realización de maquetas sobre el sitio por los niños, y una exposición de piezas arqueológicas despertaron el interés de los habitantes de Playa el Mango, así como la visualización de numerosos materiales audiovisuales con la tecnología 3D acerca de la protección del medio ambiente y de sitios similares y su importancia, materiales proporcionados por el

Playa del Mando en Río Cauto constituye el sitio arqueológico más grande y probablemente el más rico de Cuba en hallazgos, aún queda mucho trabajo por hacer allí. Descubierto en 1941  por el Doctor  Bernardo Uset Mecías, de Manzanillo, un sitio muy antiguo para la arqueologia cubana cercano al siglo de existencia, que se trabajó en 1952, luego en 1980, 1986 y en la última década se ha vuelto a trabajar de conjunto con varias organizaciones que seguirán ofreciendo a sus lugareños y al mundo resultados sorprendentes acerca de nuestros antepasados.

FOTO/ Rafael Martínez Arias

Las acciones encaminadas a lograr la  vinculación efectiva con la comunidad,  a través de la comunicación y exposición de los resultados, no tiene precedentes, me explica Yero Masdew. Si bien reconoce el arqueólogo que la investigación y los resultados son importantes, pero sin el vínculo con los habitantes del sitio, nada se logra ni preserva.

Lograr que esos resultados pasen a la práctica social, que los habitantes del sitio de interés científico se conviertan en los verdaderos guardianes, pues viven  allí, es la mayor satisfacción como investigadores que hemos podido obtener.

En la zona del Cauto-Guacanayabo existen alrededor de 61 sitios de interés arqueológicos identificados en total, ninguno con la magnitud y la relevancia de Playa del Mango, donde en esta oportunidad la ciencia estuvo en todo momento muy al alcance de la comunidad, como debe ser en lo adelante.

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