Despejando a la oscuridad

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Por Leslie Anlly Estrada Guilarte | 19 septiembre, 2017 |
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FOTO/ Luis Carlos Palacios

El descanso era por muy pocas horas y los días de trabajo constantes, porque mientras el huracán Irma se acercaba a la costa oriental cubana, los trabajadores de la Empresa Eléctrica en Granma adoptaban las precauciones para minimizar los daños que podría causar el poderoso fenómeno meteorológico.

Manuel Alejandro Lora Acosta, joven de 24 años, liniero eléctrico de la brigada de construcción y mantenimiento en Bayamo, participó junto a los demás integrantes de su equipo en las tareas.

“El día que entró el ciclón trabajamos 24 horas seguidas, recorrimos varios circuitos eliminando riesgos, como árboles caídos, descansamos ocho horas y volvimos, porque existían acometidas reventadas, ramas en las líneas, entre otras condiciones de peligro.

“En esos momentos, el apoyo de la familia es importante, la mía me aconseja, y conoce mi disposición para prestar servicio en cualquier lugar, porque satisfacer al cliente  y lograr que toda Cuba nuevamente cuente con electricidad es fundamental.

“Mi grupo de trabajo constituye también una familia, y siempre aprendo de los de mayor experiencia; cualquiera no es liniero, hay que tener ética para tratar con las personas, y conocimientos, para poder explicarles sus inquietudes”.

Para Santiago Andino Rodríguez, un liniero especializado con 13 años en ese sector, las horas continuas de labor fueron necesarias.

“Podamos árboles que podían afectar el sistema, incluso de madrugada seguíamos en la pelea, pero no importó. Después que Irma se alejó de la costa oriental volvimos a las labores”.

Andrés Manuel Frías Otero, ingeniero electricista y director de la Unidad Empresarial de Base de la Ciudad Monumento, expuso que el trabajo preventivo para enfrentar este huracán se realizó en conjunto con brigadas de Comunales.

“Juntos somos muy fuertes, nos sirven de gran apoyo, ellos tienen fuerza capacitada para talar árboles, entre otras acciones. A pesar de las lluvias, los trabajadores de la Eléctrica se sacrificaron y trabajaron intensamente para eliminar interrupciones y peligros en las líneas”, dijo.

ENTRE AFECTACIONES Y ACCIÓN

FOTO/ Luis Carlos Palacios

Más de 250 afectaciones en el servicio eléctrico se reportaron en la provincia tras el paso de Irma, además, interrupciones en la línea de 110 kilovoltios (kv) en Niquero, y en una de 33 kv en Río Cauto.

Se dispararon más de 40 transformadores  y 35 cables cayeron al suelo, situación como consecuencia de la caída de árboles. Para disminuir estas averías se laboró intensamente.

Pero, la afectación mayor ocurrió cuando colapsó una línea de enlace entre el Oriente y el Occidente del país, Granma quedó aislada del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) y por varias horas, estuvo a oscuras.

En el territorio comenzó a distribuirse la energía eléctrica, gracias a la generación y sincronización de los dos emplazamientos de fuel oil ubicados en Bayamo y Niquero, asimismo, los seis de diesel, distribuidos por varios sitios granmenses.

Desde el despacho provincial, dirigido por Héctor Morales Martinell, se encargaron de la operación del sistema eléctrico, la regulación de los valores de frecuencia, voltaje y otras tareas.

“Este sistema aislado noofrecía la posibilidad de darle electricidad a toda la provincia, el mayor consumo de Granma es de 147 megawatt y con esta generación solamente podíamos llegar a 90.

“Dirigidos por el Consejo de Defensa provincial priorizamos los circuitos con objetivos económicos y sociales de gran importancia, como los hospitales, rebombeos de agua y otras entidades esenciales para la población.

“Este microsistema es débil, acotó el directivo, y no se podía programar la electrificación por circuitos, porque dependía de la demanda y la carga que este mecanismo aceptara”.

Fueron horas de decisiones difíciles e insatisfacciones de la gente, refirió Morales Martinell, pues en determinados barrios podría darse que algunas casas contaran con electricidad y otras no, en dependencia del circuito al que pertenecieran.

Pero siempre se consideró  mantener alumbradas a las entidades que decidían servicios fundamentales para los granmenses, cuidando, meticulosamente, que el sistema no saliera de los parámetros establecidos y se apagara; además de incorporar paulatinamente a la mayor cantidad de clientes.

Hoy la situación es favorable, al entrar en sincronización las centrales termoeléctricas de Santiago de Cuba y Holguín, se ha creado un sistema fuerte, en buenas condiciones, que suministra a las provincias orientales.

Con la responsabilidad de prestar uno de los servicios más importantes a la población, y la concentración al ejecutar todas las acciones con cuidado para evitar accidentes, los linieros, choferes, ayudantes y demás personal de la Eléctrica libran, otra vez, satisfactoriamente, la batalla por la luz.

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