El detalle al día

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Por Diana Iglesias Aguilar | 30 octubre, 2020 |
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FOTO/ Diana Iglesias

Varias veces en este año despierta mi asombro. La pulcritud y el buen gusto, el cuidado de los elementos que lo integran y luego sentada a la mesa, varias veces también, confirmo que la imagen no es cuestión casual o de visitas sino un hecho sistemático, real.


También compruebo que cocina adentro, escaseces aparte y dificultades comunes hasta en nuestros hogares, la sazón del Minirestaurante de Providencia es cuestión de orgullo gastronómico y respeto por el público.

Ubicado en el poblado montañoso del mismo nombre perteneciente al municipio Bartolomé Masó Márquez, tiene más de mil habitantes en el pueblo, más cientos diseminados por por las montañas cercanas, cifra incrementa en días de zafra cafetalera.

El administrador Disnel Rosabal Pérez es, sin dudas impulsor de la estrategia institucional donde es prioridad la alimentación de 12 abuelos protegidos por la seguridad social, a los que llevan cada día de lunes a domingos el almuerzo y comida elaborados, además de prestar servicio de cafetería y restaurante para el resto de los clientes.

Para ello cuentan con dos turnos de trabajo de tres obreros más el administrador, y el apoyo de personal que hace el servicio a domicilio.

A diario la preocupación mayor es brindar a los asistenciados cinco tipos de alimentos en cada comida, cuyo precio no excede del peso cubano, entre los platos ofertan: picadillo de carne, embutidos, huevo, pollo, cerdo, arroz frijoles, sopas viandas, ensaladas y postre, además de preparar el suplemento nutricional fortificado de manera que lo consuman sin remilgos.

Las ensaladas y viandas se suplen con las bases productivas Cooperativa de Créditos y Servicios Carlos Manuel de Céspedes, pero más del 50 por ciento de los condimentos se siembra en el jardín de la unidad, allí están los canteros con ajo porro, cilantro, aji , cebollino, como verduras: lechuga, quimbombó, por cosechar para los próximos meses yuca y calabaza en un jardín que antes tenía algunas plantas ornamentales y arbustos, iniciativa que comenzó mucho antes del presente año y da buenos resultados.

También tienen guayaba y naranjas agrias con las que elaboran jugos para ofrecer a los transeúntes que en esta etapa se incrementan por la recogida de café en las montañas, principal rubro económico de la región.

En el restaurante-cafetería aplican la resolución 99, que implica dominio de las finanzas, estrategias de comercialización y eficiencia. Según refiere Disnel, están teniendo resultados positivos, se han incrementado las ventas de alimentos, adquiriendo las materias primas a productores independientes y las cooperativas. Aplicando las normas de consumo, explica, obtienen entre 1,5 y 1,6 de convertibilidad.

Para facilitar el trabajo arduo les dieron dos módulos de ollas para cocinar con electricidad y con leña. El salario aun llega por la empresa municipal de comercio, pero se preparan para la autonomía salarial, afirma Disnel quien inculca en los compañeros la mentalidad de producir, de atraer cada vez más a los clientes.

Para él cada jornada tiene complejidad pues también administra la cafetería La dignidad en Santana de Nagua, distante alrededor de 5 kilómetros en lomerío, donde se dificulta la transportación. Allí se brinda servicio de gastronomía para una población rural de alrededor de 200 personas y en la que dice aplicar idéntica fórmula de trabajo.

Llegada de sorpresa y sin presentarme, vuelvo a degustar la sazón del Restaurante de Providencia: los quimbombós crujientes como ensalada, desprenden como el fricasé de cerdo el aroma de finas yerbas y de la leña que a su manera también condimenta. Miro en derredor y no hay una mácula en medio de la pulcritud, abunda la sonrisa y la prontitud, el detalle está al día en plena Sierra Maestra. Ojalá sea para siempre.

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