Disciplina, una clave para el éxito

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Por Dayanis Jorgen Infante | 19 agosto, 2019 |
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Miguel Lorente González es uno de esos hombres con los que usted se puede pasar todo un día conversando sobre las características del trabajo en caliente. Él es toda una institución cuando de la labor de los linieros se trata y adora cuando alguien se le acerca para ganar en conocimiento.

“El trabajo ha sido mi vida, y trabajé durante muchos años porque lo que hacía me gustaba y me sentía bien con mis compañeros de trabajo y con la dirección de la Empresa Eléctrica. Solo los problemas familiares y de salud, impidieron que yo siguiera a pie de obra”; dice Lorente con un poco de nostalgia, mientras se balancea en un sillón en el portal de su hogar.

¿Cuándo descubrió que el trabajo de liniero era su pasión?

“Bueno, en el año 1963, yo descubrí realmente que eso era lo que me gustaba hacer. Imagínese tenía yo 18 años y en unos meses empecé a ejercer. Un compañero mío de Barranca vio que había la posibilidad de un curso de liniero en Veguita y entonces me llevó a mí y a otro primo mío a pasar el curso. Yo estaba estudiando en esa época, pero no me gustaban los estudios y vi esa posibilidad de trabajar inmediatamente. Mi papá me preguntó muy seriamente: ¿no vas a estudiar más?, y yo le respondí que no.

“A pesar de eso él insistió en que podía continuar pagando mis estudios, pero si mi decisión era irme a ser liniero él me autorizaba; y así ocurrió. Entonces el 14 de febrero de 1963 comencé el curso de liniero y me hice liniero el 6 de mayo de ese mismo año, desde entonces ese fue mi único trabajo hasta que me jubilé”.

Durante su vida como liniero cuáles fueron los momentos más bonitos y los más difíciles.

“Tuve muchos momentos difíciles y agradables. Cuando yo formaba parte de la brigada en caliente fui a todos los ciclones de este país, estuve desde Pinar del Río hasta Guantánamo, entonces no podría definirle exactamente cuál ha sido el momento más hermoso o más emotivo, porque fueron muchos momentos de compartir con la gente, de recibir su agradecimiento.

“Además nos reconocieron en diversas ocasiones por los resultados del trabajo, me entregaron la condición de vanguardia nacional, y además fueron muchos los reconocimientos realizados a la brigada y eso es motivo de satisfacción siempre.

“Son tantos los agasajos y los lauros que ahora mismo no los recuerdo todos. Pero el momentos más difícil, ese si lo tengo grabado: fue cuando tuve un accidente en la línea por un desperfecto técnico; no por violación de las normas de seguridad. Sin embargo, no pudimos evitar que uno de los trabajadores perdiera la vida y otro casi muriera. Esa situación me costó una tristeza tremenda y estuve a punto de perder el trabajo, pero tuve que imponerme. Para mí ese fue uno de los momentos más duros.”

En labores como estas, en qué medida su familia contribuyó para que pudiese desempeñarse con éxito.

“Mi vida ha sido de mucho sacrificio, pero ninguno de mis resultados hubiese sido posible sin el apoyo de mi familia, en especial de mi esposa, que se ocupó del cuidado de mis hijas, de mantener la familia unida y sana.

“Hoy mi esposa no cuenta con la mejor salud, pero sigue siendo la persona que nos mantiene unidos. Yo hoy puedo decir que tengo la familia que soñé porque mis hijas lograron hacerse profesionales, mis nietos son muy educados y le repito tengo una familia muy unida.”

¿Qué valores cree usted debe tener una persona que se desempeña como liniero?

“Yo creo que el principal valor que debe tener un liniero es la disciplina; no violar las principales normas de seguridad, porque el que las viola está expuesto en cualquier momento a sufrir un accidente. Además hay que tener amor por el trabajo y sentido de pertenencia; y por su puesto disciplina, mucha disciplina, ese es el principal mensaje mío para los linieros.”

“No quería terminar sin decirle que el trabajo en caliente es uno de los que mayor concentración requiere. Es un trabajo sacrificado, pero trae muchos beneficios para el cliente y para la economía. Por ejemplo, cuando se le da mantenimiento a una línea de 33 kv que alimenta a miles de consumidores y empresas, usted está evitando la afectación del servicio eléctrico en los hogares y las industrias; de esta forma se evita la afectación económica.”

Y así imbuido en la conversación sobre los beneficios del trabajo en caliente, sobre los derroteros de la Empresa Eléctrica en estos tiempos y sobre sus principales compromisos termina la conversación con Lorente, un hombre que es todo sabiduría.

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  1. Lorente, hombre consagrado por completo a su trabajo, disciplinado, con mucho conocimiento a lo que respecta al trabajo de los linieros, ejemplo para la familia de los eléctricos, respetuoso, con una basta experiencia en el trabajo en Caliente, tanto en líneas de 33 kv como en 110 kv, tuve la posibilidad de trabajar con él, ser su jefe en alguna que otra ocación, mis saludos y respeto para él.

  2. Siempre cumpliendo con su deber,no importaba hora ni dias este hombre se entregó a las tareas.Muchas veces en condiciones climáticas muy difíciles desarrollaban su trabajo él y el resto de la Brigada que dirigía.Muy merecido reconocimiento y que no caiga en el olvido tanta entrega Felicidades para él.