Diseña campesino Ricardo Serrano arado que no cree en suelos duros

Share Button
Por Orlando Fombellida Claro | 8 junio, 2020 |
2
Subsolador diseñado por Ricardo Serrano FOTO/Luis C. Palacios Leyva

El profesor –lo fue de la Universidad de Granma (UdG), en la que se graduó de ingeniero agrónomo- y campesino bayamés Ricardo Serrano Masquida, es bastante mediático por sus resultados productivos, aplicación de la ciencia, utilización de las tecnologías de la información y las comunicaciones y espíritu innovador.

Ricardo Serrano Masquida FOTO/Luis C. Palacios Leyva

Ahora vuelve a ser noticia, porque le “vendió” al Consejo de Defensa Provincial (CDP), de Granma, la idea de fabricar un tipo de arado y dicho órgano de dirección la impulsó.

Se trata de “un implemento de preparación de suelo al que ni nombre le hemos puesto, que ayude a los campesinos a ahorrar combustible”, explicar Serrano Masquida.

Añade que forma parte de una familia de implementos creada en su finca La Victoria, en Sabanilla, a unos 30 kilómetros de Bayamo, rumbo a Manzanillo, que ayudan a sacar la yuca del suelo, pues hacerlo con las manos en período seco es tarea difícil.

Por eso, expone, “nos dimos a la tarea de crear una tecnología con implementos que levantaran canteros, mejoraran el drenaje del suelo y lograr poder extraer ese cultivo (yuca) en los meses secos”.

Uno de los implementos es un subsolador utilizado para el drenaje de la yuca, mejorándolo para que al usarlo no disminuya la pérdida de potencia en el tractor que lo arrastra, lograr subsolar  (roturar a bastante profundidad, sin voltear la tierra) y hacer multiarado, determinadas profundidades al arar, sustituir labores y no invertir el prisma del suelo, para no hacer daños a los micro organismo que él habitan.

Serrano Masquida remarca que el implemento venció pruebas extremas como roturar, durante la mañana, un potrero, “cuya granulometría era grande”, por lo que el pase fue repetido a 35 centímetros de espacio entre uno y otro, a continuación lo surcó, dio seis horas de riego y luego sembraron de posturas de tomate.

Un grupo de trabajo de la Universidad de Granma (UdG) hizo el diseño para la fabricación industrial del implemento, la Emba se encargó de convertirlo en realidad y ya produjo seis, dio a conocer el director de la entidad, ingeniero Luis Alberto Suárez.

“Yo no pensé tener el apoyo que tuve del CDP, de los maravillosos colectivos de la UdG y la Emba, que desembarcaron aquí (en su finca) con la dirección de la Industria Local no Alimentaria para ver el implemento y darle, como le dieron, la importancia que yo realmente sé que tiene, por lo que les estoy muy agradecido”.

Mientras Ricardo Serrano muestra personalmente al volante de un tractor de baja potencia, a periodistas y representantes de la UdG y de la Emba lo que hace el aún innombrado subsolador, el operador del equipo, Roimel Vila Alena, aprovecha para merendarse una apetitosa guayaba y comentar a observadores próximos a él: “con ese arado no hay tierra que se resista, está probado hasta en potreros”.

El implemento está compuesto por una barra de 60 milímetros, con un topo debajo de 70 milímetros, una punta fabricada con un porción de hoja de muelle de un camión, labrada en una fragua con candela y soldadura, y la forma de esta y su filo, hechos a mandarria, soldada en la punta del órgano y “simulamos un multiarado en ambos lados, con dos aletas que cubren, cada uno, 30 centímetros”.

Ricardo no niega las cualidades del arado de vertedera, de disco, “lo que sí es una realidad que este no lleva grasa ni rolletes, no compacta el suelo, o sea, tiene un grupo importante de ventajas, yo creo que en la agricultura se deben hacer las cosas justo a la medida, al medio que corresponda y nosotros, los que preparamos tierra, ver una fotografía de esta y tomar una decisión.

Subsolador diseñado por Ricardo Serrano FOTO/Jorge Luis Batista Batista

“Esta es una opción más para ahorrar de verdad combustible. Además, muy práctica. Este implemento se puede hacer de mucho mayor tamaño, porque hay tractores de alta potencia, de media potencia y baja potencia; la mayoría de los campesinos cubanos, los tractores que tenemos son de baja potencia”.

En la finca La Victoria laboran 45 obreros, con sistema de pago vinculado a la producción y cuyo salario medio es de mil 646 pesos  y con participación en las utilidades de los procesos productivos. FOTO/tomada de la biografía en Facebook de Ricardo Serrano

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. No se debe obviar por parte del productor, la UdG y la Emba la necesidad de establecer y registrar los derechos de propiedad industrial. Registrar una invención o patente es un proceso que demora incluso años pero el tiempo de protección comienza al momento de hacer la solicitud. Pueden consultar a la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial y establecer la estrategia de protección más apropiada.

  2. Saludos a los periodistas y a los foristas que siguen el órgano de prensa de nuestra provincia, felicidades a Ricardo por aportar un importante implemento agrícola a la agricultura granmense, quisiera aprovechar la oportunidad para saldar una duda que tengo hace mucho tiempo por qué desapareció el famoso mercado que este agricultor y Vladimir abastecían en Bayamo y que incluso obstentaba, creo que muy atinadamente, el nombre de ambos agricultores y que mantenían con un nivel alto de productos de calidad y muy diversos, iniciativas como esa debían multiplicarse y no desaparecer pues si hubiera seguido hoy en Bayamo tal vez tendríamos numerosos mercados que los productores podían abastecer, sería interesante que la prensa publicara qué pasó con tan oportuna iniciativa.