Drogadicción en menores: Flagrante atentado a la vida

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Por María Valerino San Pedro | 20 abril, 2017 |
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La Licenciada en Psicología y Máster en Salud Mental Yelena Arcalla Arzuaga, jefa del programa de Salud Mental y adicciones en la Dirección provincial de Salud / FOTO Lianet Suárez Sánchez
La Licenciada en Psicología y Máster en Salud Mental Yelena Arcalla Arzuaga, jefa del programa de Salud Mental y adicciones en la Dirección provincial de Salud / FOTO Lianet Suárez Sánchez

Al filo de las 11:00 de la mañana de un miércoles, el muchacho comenzó a sentir síntomas totalmente nuevos para él, y la verdad, se asustó, pero…

Sentado debajo de un árbol, en plena calle, escuchaba y veía con unos ojos fijos y de pupilas dilatadas, pero no podía moverse, apenas respirar, mientras, sudaba copiosamente y el galope de su adolescente corazón, menor de 15 años, era insoportable.

Luego de ser atendido de urgencia, por la gravedad del asunto que casi le cuesta la vida, y recibir tratamiento en el Hospital pediátrico de Manzanillo para desintoxicar su sangre de la marihuana, tales y difíciles momentos son para él un mal recuerdo.

Este joven pudiera llamarse Pedro, Juan, Antonio o Ismael, pero su nombre  ni residencia importan, solo  su historia y  el mensaje,  especialmente,  para  los jóvenes de su edad:

“Me metí en esto por embullo y por curiosidad también, al principio fue bueno, pero después vino el susto, pues al parecer se me fue la mano ese día, y mejor ni recordar, por suerte ya es pasado, les aconsejo tener mucho cuidado, no confiar en gente que no conocen y sobre todo, no meterse en semejante problema”.

DROGAS

Según la Organización Mundial de la Salud droga es toda sustancia que, introducida en un organismo vivo, puede modificar una o varias de sus funciones. Por sus efectos sobre el Sistema Nervioso Central se clasifican en:  Estimulantes,  como el café, el tabaco, el té, la cocaína, la marihuana, los cannibamiméticos, las anfetaminas y la carbamazepina, entre otras; Sedantes, como las bebidas alcohólicas, la morfina, la heroína y algunos de los llamados sonníferos y sedantes; y  las Distorsionantes o deformantes de las percepciones, como la marihuana, los cannabimiméticos, la campana, la atropina, los hongos alucinógenos, las drogas inhalantes, como pegamentos y combustibles, entre otras.

La adicción a las drogas tiene como  primera razón la curiosidad, quizás se trata de la más frecuente, la presión de los pares, es decir, para un niño o joven es muy importante sentirse aceptado en un grupo de amigos de la escuela o el barrio y para pertenecer y permanecer en estos grupos resulta necesario hacer lo que los demás; imitar a otros, y la  falta de información.

Es considerada una enfermedad (progresiva y mortal), cuando el individuo que la consume ha involucrado ya su organismo y deja de ser una situación psíquica, y cuando se necesita un tratamiento para salir de ella y no puede ser controlada por el drogadicto.

Causa daños  a las relaciones, afecciones a la salud física y psíquica, en el cerebro, en la médula ósea, sobre los nervios craneales, ópticos y acústicos; en la sangre y en el sistema respiratorio.

La producción, venta, demanda, tráfico, distribución y tenencia ilícita de drogas, estupefacientes, sustancias sicotrópicas y otras de efectos similares tipifican como delitos en la Ley 62 Código Penal de la República de Cuba y se aplican severas sanciones de privación de libertad según el grado de implicación de las personas.

SÍNTOMAS DE  ALERTA

Elio Ramón Gómez, especialista en Psiquiatría Infantil,  señala como principales síntomas que pueden hacer pensar en el consumo de drogas de los menores de edad, los cambios de comportamientos en la forma de vestir, de hablar y de conducirse.

Ser autores directos de las posibles pérdidas de artículos y dinero en sus casas, tener otro grupo de amigos, ojos enrojecidos, agresividad, falta de sueño y de apetito, sequedad en la boca, pupilas dilatadas, estar temblorosos, y rechazar el medio familiar,  compañeros de estudio y la escuela.

Por su parte, la Licenciada en Psicología y Máster en Salud Mental Yelena Arcalla Arzuaga jefa del programa de Salud Mental y adicciones en la Dirección provincial de Salud, asegura que el alcohol es la puerta de entrada al consumo de  drogas, por lo cual los niños, adolescentes y jóvenes deben mantenerse alejados, lo más posible, de la ingestión de bebidas alcohólicas.

“Ante la aparición de consumo de droga en menores –informa- se activa el sistema diseñado para ello, y se mantiene  la atención y seguimiento a cada caso en el área, la comunidad, la escuela.

“Bajo ningún concepto podemos dejar que la sociedad se contamine y nuestra juventud caiga en la terrible drogadicción, y a todos nos toca un pedacito en esa tenaz lucha, pero la mayor responsabilidad es de la familia, sobre todo de los padres.

“El Programa de Salud Mental de la provincia cuenta, con capacidad para el tratamiento de las adicciones en el servicio de Psiquiatría del Hospital Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo;  en el psiquiátrico Manuel Piti Fajardo, y en el infantil Hermanos Cordové, ambos de Manzanillo, en este último se ubica una sala de Psiquiatría infanto- juvenil.

“Además, en la atención primaria de salud contamos con 17 servicios de Salud Mental, uno por cada municipio, y en Bayamo-Manzanillo,  por ser de mayor complejidad,  tres departamentos”.

EDUCACION-FMC

Pedro Rodríguez Zamora, quien atiende Salud Escolar en la Dirección provincial de Educación, habla del programa director de promoción y educación para la salud, contentivo de siete ejes temáticos, que ellos, en conjunto con Salud Pública,  llevan adelante con la elaboración de estrategias de intervención y ejes temáticos.

“Todos tributan a la preparación de los docentes, de la familia, y al tratamiento propio de los estudiantes a partir de las distintas educaciones. Es esencial la definición del diagnóstico  de cada uno de los educandos, la familia y la comunidad, donde está enclavado el centro educacional.

“Resulta elemental, luego de tener ese diagnóstico, poner en manos del personal especializado de Salud Pública las preocupaciones  que tenemos a partir del trabajo diario en el aula, relacionado con las actitudes de diferentes alumnos. Todos los meses se hace un chequeo del convenio Mined-Minsap, espacio para dar a conocer las inquietudes y a partir de ahí se establecen sistemas de intervención o acciones”.

Beatriz Arias Valdés, especialista de Prevención en la Federación provincial de Mujeres Cubanas, confirma que constituye una prioridad para la organización femenina el trabajo con la familia, brindando especial atención a los adolescentes y jóvenes.

“Para ello contamos con dirigentes de base, trabajadoras sociales y brigadistas sanitarias, las que se capacitaron para trabajar en la prevención de las adicciones.

“En las comunidades identificadas con mayor riesgo del consumo con la participación de colaboradores de las casas de orientación  la mujer y la familia, del Centro de Salud Mental, Sección de Menores, Fiscalía,  Educación  y el DNA, realizamos talleres, conferencias y visualización de materiales educativos,  donde se reflexionó acerca de las adicciones, violencia y menores víctimas.

“Es nuestra preocupación y ocupación la atención a adolescente y jóvenes, por eso buscamos mecanismos para que estén superándose y haciendo cosas útiles, por ejemplo, en el año se han incorporado a los programas de adiestramiento en los 13 municipios dos mil 516 jóvenes desvinculados, y  al trabajo estatal o por cuenta propia más de 326”.

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