Ejercer desde el alma (+ videos)

Share Button
Por Anaisis Hidalgo Rodríguez | 8 junio, 2019 |
0

Esa mañana frente al listado de otorgamiento de carreras, sintió revolotear mariposas en el estómago y el corazón salirse del pecho. Pasó el índice por la relación de nombres, interminable como sus nervios, hasta que la sonrisa reveló lo obvio: Logró la carrera de Derecho.

Para Julia María Quintero Oliva, el Derecho fue algo que siempre tuvo claro, nunca hubo medias tintas, de ahí que los inconvenientes aparejados al traslado diario de Bayamo a la Universidad de Granma, antiguo Instituto Superior Agropecuario de Bayamo (Iscab);  las turbulencias económicas y el desgano por los viajes, fueron peñascos que poco a poco fue puliendo su constancia.

Su tenacidad le permitió engullir con la vista lo mismo el “ladrillo” de Fernández Bulté que las embarazosas lecciones de Filosofía, y desafiar la timidez al ejercer como  alumna ayudante en asignaturas como Derecho de familia, civil, e impartir, durante su quinto año, un curso de Derecho de autor a profesionales.

“La carrera es linda, aunque muy sacrificada. Debes tener claro que te gustan las Humanidades; leer mucho, estudiar grandes y complejos libros…intensos”, comenta mientras engrandece sus ojos que parecieran ojear de un golpe las 700 páginas de un libro.

Una vez graduada, con su Título de oro entre sus veinteañeras manos, Julia María juraría en silencio ejercer su profesión con decoro.

Vinculada laboralmente a la Dirección provincial de Justicia recibió capacitación sobre trabajo notarial y registro de la propiedad, en la cual se especializó.

 

Julia María Quintero Oliva nos acerca a su incursión laboral en la Dirección provincial de Justicia donde se desempeña como Presidenta de la delegación de base.

Publicado por Anaisis Hidalgo Rodríguez en Viernes, 7 de junio de 2019

“Mi función es supervisar metodológicamente la labor de todos los registros de la propiedad de Granma, un oficio cargado de humanismo, sobre todo porque interactúas con la población sobre problemas fuera de litigio, o sea, de mutuo acuerdo.”

Julia sigue siendo la joven presumida y entregada del preuniversitario, amante de la lectura, el baile y una buena película, mas reconoce que algo se forjó en su temperamento aquella mañana del 2011 en que recorrió por última vez las escaleras del Iscab con su futuro entre las manos.

“Desde que te gradúas como Licenciado en Derecho cambias la perspectiva de la vida, la forma de actuar. Ya no eres una ciudadana común, eres una licenciada  a la cual las personas hacen preguntas de todo tipo, de índole notarial y hasta de asuntos penales.

“Te ven como funcionario del derecho, preparado en todos los ámbitos legales, y ello implica una superación constante.”

Con apenas 30 años Julia María asume el reto que supone ser Presidenta de la delegación de base de la Dirección provincial de Justicia, un desafío que no la priva de otras aspiraciones como categorizarse para ejercer la pedagogía y llevar a cabo la maestría.

Como casi todos los del gremio, a Julia le gusta imponer sus leyes en casa, ese espacio grande o pequeño en el cual la comunicación cobra ciertas interferencias y debe ‘bajarle al abogado’ para respirar armonía.

 

Felicidades a todos los juristas de Granma este 8 de junio.

Publicado por Anaisis Hidalgo Rodríguez en Viernes, 7 de junio de 2019

Hija de un país que promueve el protagonismo de los jóvenes y los reconoce como entes activos de este tiempo, Julia María Quintero Oliva apuesta cada alborada por desempeñar con transparencia un oficio en el cual lo ilícito coquetea con lo ético.

No es experimentada, de esas que olfatean a la larga el olor de los errores, pero saca de sus experiencias las lecciones posibles para ejercer desde el alma.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *