El atentado de Barbados y el dolor del pueblo de Cuba

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Por Yasel Toledo Garnache | 6 octubre, 2016 |
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BarbadosBayamo.-La noticia entristeció a todo el pueblo de Cuba y a otros en el mundo: 73 personas, de ellas 57 cubanas, 11 guyanesas y cinco norcoreanas, incluidos los integrantes del equipo de esgrima juvenil de La Mayor de las Antillas, cayeron al mar en un avión herido de muerte.

Era el seis de octubre de 1976, y la fecha se clavó, cual daga encendida, en las entrañas de la nación. Familiares, amigos, vecinos y otros reflejaron su sufrimiento en lágrimas, estupefacción y quizá hasta algún piñazo a la pared o al aire, porque el dolor era demasiado.

Hijos, padres, hermanos, sobrinos… jamás pudieron abrazar otra vez a los seres queridos, víctimas del terrorismo, y todavía sufren esa tristeza enorme. Ellos deben imaginar verlos sonreír otra vez y escuchar sus voces. Tal vez hasta conversan con sus fotos y las besan.

Cuenta mi abuela que ella escuchó la noticia por radio y sintió una angustia tremenda, todo el país estaba indignado.

Aquella aeronave despegó del aeropuerto internacional de Seawell, en Bridgetown, capital de Barbados, y la explosión de dos bombas en su interior la enviaron a las profundidades.

Dicen que varias personas, desde una playa cercana, presenciaron el suceso, cual escena de una película, que seguramente jamás olvidarán.
El atentado fue ejecutado por los venezolanos Hernán Ricardo y Freddy Lugo, quienes recibieron orientaciones de Luis Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila, dos conocidos terroristas, con el apoyo de Estados Unidos (EE.UU.).

Cada mes de octubre los recuerdos adquieren más fuerza en el pueblo cubano, con esa sensación indescriptible de saber que los autores, pagados por la Agencia Central de Inteligencia con sede en aquel país, nunca recibieron el castigo de la justicia por tan horrendo crimen.

Páginas impresas y digitales refieren que meses antes, desde la Casa Blanca, se hicieron amenazas contra Cuba, por su ayuda en la lucha por la liberación de Angola, y después los actos terroristas se incrementaron. El ocurrido en Barbados fue el más grande.

El día 15 de aquel mes de octubre, en la Plaza de la Revolución, en La Habana, más de un millón de personas, en representación de todo el pueblo, asistió a la despedida del duelo.

Fidel Castro, líder histórico de la Revolución, expresó:
“¡Nuestros atletas sacrificados en la flor de su vida y de sus facultades serán campeones eternos en nuestros corazones!
“¡Nuestros tripulantes, nuestros heroicos trabajadores del aire y todos nuestros abnegados compatriotas sacrificados cobardemente ese día, vivirán eternamente en el recuerdo, en el cariño y la admiración del pueblo!”.

Cada seis de octubre, el país está de duelo oficial, y la bandera se iza a media asta en los edificios públicos e instituciones militares, como homenaje a los fallecidos, quienes viven en el orgullo y el valor de toda Cuba.

Según el sitio digital del periódico Trabajadores, hasta el año 1999 los sucesos terroristas contra Cuba, financiados desde EE.UU., provocaron la muerte de tres mil 478 personas y daños físicos a más de dos mil, además de numerosas afectaciones económicas.

Más de 600 complots homicidas fueron organizados sin éxito para terminar con la vida de Fidel Castro.

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