El eterno campeón vive

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Por Leonardo Leyva Paneque | 29 noviembre, 2016 |
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De izquierda a derecha, Yaima, Leosvanys y Yamelis. FOTOS/Leonardo Leyva Paneque
De izquierda a derecha, Yaima, Leosvanys y Yamelis. FOTOS/Leonardo Leyva Paneque

Yamelis Pérez Boza ya comienza a extrañar la presencia de un hombre “que marcó para siempre la historia de América y del mundo”. Así sintetizó la imagen de Fidel Castro, al término de rubricar su firma al juramento del concepto de Revolución, hoy en el Campus 2, de la Universidad de Granma.

Ella, como muchos jóvenes nacidos en esta Revolución, creció amando a esa figura de talla universal, aunque nunca tuvo la oportunidad de estrechar su mano, abrazarlo, o, simplemente, coincidir con él en algún escenario de las innumerables batallas que libró.

“Lo podemos ver en todas partes, cada pedacito, cada rincón de esta Isla, tiene una idea, un propósito de él”.

Incontables recuerdos del constante quehacer del Comandante en Jefe por la dignidad de los cubanos vienen a su mente, como la Batalla de ideas, que inició con el reclamo por la devolución del niño Elián: “Fueron momentos tristes, pero a la vez provechosos, porque nos enriqueció de voluntad, de esperanzas, de humanismo, y vimos el resultado”.

Yamelis también se conmueve con el testimonio de Ana Fidelia Quirot, una de las atletas más grandes que se forjó aquí después del triunfo de 1959. “Siempre tuvo el aliento del Comandante en los peores días de su existencia, sinónimo de que hizo mucho por el deporte y los atletas cubanos”, argumenta.

Por eso, desde su actuar cotidiano y como estudiante de tercer año de Licenciatura en Cultura Física, jamás olvidará cuando compartía con atletas al regresar victoriosos a la Patria o dándoles fuerzas después de un revés.

Esa es la idea que persiste en la memoria de Leosvanys Guerra Caro, “me impactó el encuentro de béisbol que tuvo con Hugo Chávez, hace años, cuando la Revolución Bolivariana se encaminaba, y el deporte también contribuyó a la unión de nuestros pueblos y de América”, expresa.

“Y aunque yo nací con la Revolución forjada, Fidel es más que una figura, es un ídolo. Entregó toda su vida por la Cuba que hoy tenemos”, afirma con total seguridad quien se forma -hace solo unos meses- como uno de los futuros profesionales del Deporte y la Cultura Física.

Bajo esa máxima, la Máster en Ciencias Yaima Castillo Pumaroll, Decana de la Facultad de Cultura Física, reconoce que el legado que deja el Líder histórico de la Revolución para la comunidad universitaria del país es muy grande.

“Desde su alegato en La historia me absolverá, Fidel denunció los vicios y desmanes que en aquel momento afectaban a la sociedad; y el deporte siempre fue una prioridad”, expresa.

“A los estudiantes debemos inculcarles la permanente preocupación de Fidel por el deporte, ellos serán los futuros entrenadores de nuestros atletas”, asevera.

“Específicamente, aquí en la Facultad honraremos su memoria aplicando la ciencia, para así demostrarle al mundo que siendo un país subdesarrollado podemos alcanzar grandes resultados, al nivel de grandes potencias”, concluyó.

¿Quién dijo que Fidel se despide de su gente y del movimiento atlético cubano? Nunca se irá. Su excelsa figura permanecerá ahí, en terrenos, piscinas, pistas, estadios,… guiando a atletas y entrenadores como el eterno campeón que vive.

Estudiantes de varias carreras de la Universidad de Granma firmaron el Juramento
Estudiantes de varias carreras de la Universidad de Granma firmaron el Juramento

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