La fórmula secreta de los Alazanes

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Por Leonardo Leyva Paneque | 15 octubre, 2016 |
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Osvaldo Abreu / Fotos Luis Carlos Palacios Leyva
Osvaldo Abreu / Fotos Luis Carlos Palacios Leyva

Cuando el equipo de Granma eslabonó cadena de cinco derrotas consecutivas en la gira por Matanzas y Camagüey, comenzaron a rondar las dudas sobre su posible inclusión entre los primeros ocho conjuntos de la 56 Serie nacional de béisbol (SNB).

Entonces, la baja en el rendimiento colectivo era evidente (con 11 triunfos y 14 reveses), después de un tercio inicial favorable, aunque el plantel asumía la campaña con una renovación notable en sus filas.

Sin embargo, la tropa de Carlos Martí Santos nunca se dio por vencida. Encauzó el rumbo con un cierre espectacular, traducido en 16 éxitos en 20 encuentros, para relegar a rivales superiores y agarrar un boleto directo al torneo élite del certamen, sin necesidad de ir a uno de los cotejos por los comodines.

“Siempre tuvimos el apoyo del psicólogo (Heriberto Suárez)”, recuerda el infielder Osvaldo Abreu sobre el momento más difícil que atravesó la selección, “pero todavía quedaban bastante juegos y ya estamos aquí, clasificados. Es una maravilla”, expresó el cuarto mejor bateador del campeonato, con average de398 (161-64), al término de la barrida propinada a Guantánamo en el Mártires de Barbados de Bayamo.

Precisamente, con ese repunte frente a los Indios los Alazanes certificaron su presencia en la segunda fase de la justa y, por el momento, terminaron una labor que a muchos se les antojaba casi imposible, al darse la voz de A jugar en la presente contienda.

“Ellos hicieron un buen trabajo desde la integración en los entrenamientos”, manifestó el mentor Martí Santos al referirse a sus discípulos; además reconoció a los atletas jóvenes con poca participación en series anteriores y que dieron el máximo esfuerzo para hacerlo bien en el terreno, “esa ha sido la clave, el “joceo”, el espíritu con el que han jugado”, acotó.

El experimentado estratega elogió, además, el aporte del pitcheo, el segundo staff más efectivo (con promedio de carreras limpias de 3.02) y los avances en la defensa, primero en ese acápite (con average de 983).

Esa fue la respuesta ante la posible merma de la ofensiva: “No teníamos a Despaigne (Alfredo) ni a otros bateadores de fuerza y sin embargo dijimos vamos a suplir con el trabajo defensivo y el pitcheo”.

Asimismo, reconoció que la falta de presión influyó en la actuación: “Los muchachos empezaron a jugar. Se metieron en la cabeza que podían ganar en este nivel, excepto a Matanzas que está por encima de de la media. El resultado es que ya estamos entre los cuatro grandes”.

Como a muchos de sus compañeros, la clasificación también sorprendió a Yoelkis Céspedes, quien apenas dejó notar la ausencia de Roel Santos en el jardín central (al desempeñarse en la Liga Canam con los Capitales de Quebec), mientras ganaba admiradores por sus veloces piernas, buen sentido del fildeo, potente brazo y dotes de bateador.

“No pensábamos llegar hasta aquí”, añade el joven de 19 años de edad, aunque categórico en afirmar que la unidad fue lo que más influyó, “nada más llevo dos series, pero en esta temporada hemos estado muy unidos”.

Quizá, ahí está el secreto de la nueva versión de los Alazanes.

Céspedes, líder en triples (seis) de la etapa regular y primero en extrabases (19) del elenco, creció a medida que avanzó el torneo: “El preparador físico mayito (Mario Sánchez) al ver que no empecé bien me cambió el entrenamiento, y también hice más pesas”, reveló.

Otro atleta que aportó mucho fue el antesalista Abreu, estable en su rendimiento durante los primeros 45 desafíos. “Nunca pensé que tendría una serie tan favorable”, repasa, aunque le resulte imposible recordar lo sucedido en la versión anterior “cuando empecé bien pero terminé mal”.

El yarense agregó que para no pasar por lo mismo de la contienda anterior asumió un plan fuerte que le puso el preparador físico (Mario Sánchez), “hice biometría y ejercicios especiales, además insistimos en la técnica de bateo, con énfasis en los lanzamientos pegados. Y ahí está el resultado”, explica el ocupante de la tercera posición en el casillero de indiscutibles (64).

Uno de los artífices en la mejoría de la defensa ha sido, entre otros, el torpedero Yulián Milán, con solo cuatro errores en 237 lances: “El profe Carlos confió en mi, me dio la oportunidad y la aproveché”, afirma, quien resolvió el problema con el campo corto, una de las incógnitas del conjunto al iniciar el campeonato.

“Sí lo esperaba, me he caracterizado más por defender que por batear”, declaró el yarense Milán en clara alusión a su desempeño alrededor de la segunda almohadilla, en compañía del camarero Carlos Benítez, “llevamos años jugando en los Campeonatos provinciales y nos conocemos bien”.

Y aunque su accionar con el bate fue algo discreto, sobre todo, por su average de 232, sobresalió por su productividad, de hecho emergió como el tercer impulsor del plantel, con 26: “No he bateado mucho, pero he apoyado en lo que ha hecho falta”, agregó, antes de reconocer que se concentra mejor cuando se para a batear con hombres en base.

Para los Alazanes, sin estrellas en su nómina, la primera etapa de la presente SNB ya es historia, en la que exhibieron balance de 27 victorias y 18 descalabros.

Bien por Martí Santos y sus muchachos que a golpe de coraje, un juego armónico y sin complejo, asumieron, tal vez, el reto más difícil de las últimas campañas.

Además, ya superaron -sin jugar la segunda fase- el quehacer de la edición precedente cuando anclaron en el séptimo escaño; mientras los incrédulos, que dieron por hecho su eliminación antes de comenzar el torneo, andan atónitos ante soberbio desempeño.

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