En Altos de Mompié se reestructuró la guerra (+ fotos)

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Por Yelandi Milanés Guardia | 3 mayo, 2018 |
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Altos de Mompié, Bartolomé Masó/ FOTO Armando Contreras

La historia de las luchas cubanas está cuajada de hechos trascendentales que tuvieron un peso importante en el posterior curso de los  acontecimientos, momentos que dieron un viraje o redefinieron el camino a seguir en las hostilidades.

Entre estos sucesos resalta la reunión de Altos de Mompié, celebrada el 3 de mayo de 1958 en las montañas y en la cual se adoptaron importantes decisiones con gran impacto en la posterior trayectoria de la última guerra de liberación nacional.

En este encuentro participaron Fidel, Vilma Espín, Faustino Pérez, René Ramos Latour, Ñico Torres, Luis Buch, Celia Sánchez Manduley, Marcelo Fernández, Haydee Santamaría, David Salvador, Enzo Infante y el Che, como invitado.

Sobre este acontecimiento Aldo Daniel Naranjo, presidente de la Unión de Historiadores de Cuba en Granma, declaró a La Demajagua.

“En altos de Mompié se vino a concretar el anhelo por cohesionar más el trabajo entre los revolucionarios de la Sierra y el Llano, porque con el paso del tiempo se fueron creando dos tipos diferentes de lucha, una dirigida en las ciudades por el Movimiento 26 de Julio y otra en las montañas regida por el Ejército Rebelde comandado por Fidel.

“Uno de los grandes motivos fue el análisis de la huelga general del 9 de abril, para la cual los del llano tenían un grupo de propuestas mediante ataques, sabotajes y otros métodos de combate en las urbes.

“El fracaso de la huelga lamentablemente demostró que la concepción de los responsables no fue la más acertada y por eso Fidel convoca a una reunión de la dirección del Movimiento 26 de Julio en Altos de Mompié, donde se analiza de forma muy crítica las causas del revés y al mismo tiempo se apuntala la concepción para los meses y días venideros”.

Otro de los motivos era la preparación del enfrentamiento a la ofensiva de la tiranía, la cual desencadenaría una operación conocida por Fase Final o Fin de Fidel (FF), en la que los batistianos arremeterían con toda la capacidad militar disponible.

En ese encuentro los implicados en la huelga reconocen las equivocaciones y errores cometidos en la organización de las milicias revolucionarias existentes en las ciudades.

“El Che es uno de los invitados, porque había ganado gran prestigio como líder guerrillero, impulsor de medios de difusión como Radio Rebelde y la publicación El cubano libre, y le había hecho críticas a la actuación de algunos de los implicados. Fidel quiere realizar un intercambio no para destruir a nadie, sino para llegar a acuerdos y consolidar la unidad.

“Se hicieron enjuiciamientos a la dirección del movimiento obrero, a la postura de René Ramos Latour y Faustino  Pérez. Entre los acuerdos adoptados estuvo el envío a la Habana del comandante Delio Gómez Ochoa para encabezar la dirección, Haydee Santamaría se dirigiría al exilio para fortalecerlo, porque había un grupo de personajes en el exterior intentando jugar a la revolución, pero sin la anuencia de los barbudos y eso no podía permitirse.

“Por otra parte se decidió ascender a René Ramos Latour y Faustino Pérez a comandantes y su incorporación al combate en las montañas”.

Allí se reafirma a Fidel como Comandante en Jefe de las huestes de la Sierra y el Llano y Secretario General del Movimiento 26 de julio, pues infinidad de hechos y acciones lo convertían en el líder indiscutible.

“Primaron los criterios de los de verde olivo porque en la lucha armada contra Batista la fuerza más organizada, disciplinada y con más experiencia la constituía el Ejército Rebelde, por eso sobresalieron los criterios de Fidel y sus oficiales, aunque es evidente que los responsables quisieron lograr la huelga, pero los métodos no fueron los más adecuados.

“Altos de Mompié elevó la moral revolucionaria porque algunos pensaron, ante el fracaso de la huelga revolucionaria del 9 de abril, que la victoria no se podría alcanzar. Sin embargo, Altos de Mompié demostró que la Sierra Maestra seguía siendo un bastión inexpugnable con su Ejército Rebelde y que se podía llegar a la unidad de las fuerzas revolucionarias”.

La victoria alcanzada meses más tarde sobre la ofensiva de la tiranía guarda estrecha relación con los acuerdos de Altos de Mompié, porque de allí la Revolución salió consolidada en sus concepciones políticas y militares, demostrando como un aparente fracaso puede devenir en una estridente victoria.

Bohío que acogió la histórica reunión en Altos de Mompié, en el actual municipio de Bartolomé Masó/ FOTO Armando Contreras
La casa campesina donde se realizó el encuentro muestra ahora fotografías y reseñas de los participantes/ FOTO Armando Contreras

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