Entregar al movimiento obrero lo mejor de sí

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Por María Valerino San Pedro | 15 marzo, 2021 |
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Foto Luis Carlos Palacios Leyva.

Hay a quienes el liderazgo le nace como parte de su personalidad, por eso, desde la infancia sobresalen, arrastran tras de sí a sus semejantes y se vislumbran como líderes.

Algo así sucede con una mujer menuda, de fortaleza física y de carácter, amistosa y alegre, que responde al nombre de Cicelis de la Caridad Ramírez Contreras.

Ella, por más de 20 años se mantuvo en las lides sindicales, como organizadora y luego secretaria general, tarea difícil si se cumple con el corazón y la convicción de representar a los trabajadores, estando siempre de su lado, guiándolos, explicándoles y siendo ejemplo.

Así define al inicio de la entrevista, esta licenciada en Cultura Física, la importante responsabilidad que la distingue, aunque ya por problemas de índole personal no la ejerza, sí ayuda y apoya al movimiento sindical.

Ramírez Contreras, atiende la consulta de Promoción de Salud en el Centro provincial de Medicina del Deporte, en Bayamo, uno de los tres del país que forma médicos deportivos y cuyo objeto social es el perfeccionamiento y control biomédico y sicosocial de los atletas activos y retirados, con el propósito de mantenerles en estado óptimo la salud.

A esta instalación Vanguardia nacional por casi dos décadas, y que ostenta la Medalla de Oro Olímpico por 15 años consecutivos (máxima distinción otorgada por el Sindicato de la Educación, la Ciencia y el Deporte) llegó en noviembre de 2001 por interés del propio centro.

Su impronta como líder del colectivo y trabajadora de avanzada tiene un importante peso en los lauros señalados y que hacen de ese, un sitio de referencia y reconocimiento por parte de la ciudadanía.

“Duele escuchar a varias personas decir que el sindicato es solo para cobrar la cotización, -afirma- porque ese es un desempeño de valía para los trabajadores, los cubanos tenemos la dicha de contar con sindicatos,  leyes, con amparo, respeto y consideración, con la CTC, en fin, se trata de no perder la línea y la razón por la que los eligen.

“Los sindicalistas, sin temor a buscarse problemas, deben encargarse y mantenerse al tanto de todo lo concerniente a los trabajadores, su salud, sus problemas personales y familiares, si cumple misión fuera del país, su rendimiento en su puesto de labor, está obligado a representarlo y defenderlo ante la administración si fuera preciso.

“No significa que siempre tengan la razón, si no la tienen es necesario continuar de su lado, explicándoles, educándolos, convenciéndolos. La circunstancias son cambiantes, pero la esencia del dirigente sindical es la misma”.

Su encomiable trayectoria sindical le ha valido para obtener: el Sello 18 Congreso de la CTC en 2002, en ese propio año la Medalla Rafael María de Mendive; estar entre las 100 mujeres más destacadas de Granma en 2003; la condición de Vanguardia nacional de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores también en ese año; la Distinción Mártires de Barbados en 2006 y la categoría de Vanguardia nacional por nueve años.

Además, mereció el Reconocimiento por su entrega al movimiento obrero y el Sello 60 Aniversario del Inder, por los 40 años ininterrumpidos en el sector.

REMEMBRANZA

Para esta madre de dos hijos, abuela de igual número de nietos, hermana e hija incondicional, las etapas vividas años atrás tienen también una gran importancia en su vida.

Aunque santiaguera de cuna, es bayamesa de corazón, y precisamente en la bella Ciudad Monumento, tuvo su primer empleo, en el estadio Mártires de Barbados, como metodóloga e inspectora de actividades infanto-juveniles, con descollantes resultados en el programa A Jugar.

Más adelante, fue fundadora de las áreas terapéuticas de la Cultura Física, y luego atendió los círculos de abuelos y a personas con enfermedades crónicas no transmisibles en el policlínico Jimmy Hirzel.

Es alguien sumamente activa, siempre ha buscado algo de utilidad para hacer, como el apadrinamiento de estudiantes en prácticas laborales, la impartición de docencia y la tutoría de investigaciones.

En la hermana República Bolivariana de Venezuela dejó su huella, pues allí colaboró en el programa Barrio Adentro Deportivo en 2006, y luego fue seleccionada para la misión médica Haciendo Futuro, laboró en salas de rehabilitación de 2007 a 2010. Participó además en otras misiones como la Gregorio Hernández y la Energética, todo lo cual le valió para regresar con una evaluación excepcional satisfactoria.

AFORTUNADA

Ramírez Contreras se siente sumamente afortunada, porque no hay para ella mayor satisfacción que llevar cada día una mejor calidad de vida a sus pacientes, y asesorar, basada en su experiencia, a los dirigentes sindicales de su centro.

Asegura que, aunque desde hace tres años hubiera podido jubilarse, se mantiene activa y lo hará mientras su salud y  disposición física se lo permitan, porque “no hay mayor alegría que sentirse útil a la sociedad y saberse reconocido por esas personas a quienes le entregas, con mucho amor, lo mejor de ti”.

 

 

 

 

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