¿Existe la “maldición de la corona invisible”?

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Por Osviel Castro Medel | 9 marzo, 2020 |
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IMAGEN/ Nelson Frías Perez

Muchos no se lo explican. ¿Cómo puede ser que en la historia de las 44 series provinciales de Granma solo cuatro equipos hayan conseguido el codiciado título?

Bayamo (20), Jiguaní (9) , Campechuela (9) y Yara (6) han sido los únicos “agraciados”, como si un mandato del Destino hubiera decidido que más allá de esas fronteras ninguna selección puede tocar el trono.

No puede tratarse de un “problema de población”, pues si siguiéramos la lógica de los municipios más poblados, Manzanillo debería haberse llevado más de cinco campeonatos y  en muchas ocasiones ha estado lejos del podio.

Es cierto que Bayamo concentra la mayor cantidad de técnicos y de matriculados en escuelas deportivas y academias, pero habría que preguntarse por qué Niquero –supuestamente entre los cinco municipios con más desarrollo en infraestructura- tampoco ha saboreado la gloria.

¿Será un fenómeno de “bendición” o de “maldición”? se preguntan los más apegados a las creencias. En el deporte, rara vez funcionan las predestinaciones y los signos, para no decir nunca.

Sin embargo, es llamativo que Buey Arriba, por ejemplo, haya estado dos veces al borde de obtener el anhelado pergamino y solo consiguiera igual número de subtítulos. Ayer domingo, digamos, parecía que los Serranos dominarían a Campechuela en el estadio 26 de Diciembre, pero la suerte no estuvo de su parte en un partido que se extendió nada menos que 12 entradas y que estuvo a punto de ser aplazado por oscuridad.

Río Cauto y Niquero también han rozado la cima, aunque siempre han surgido piedras en el camino que les han impedido llegar a lo más alto.

La “maldición” de la corona invisible se ha extendido, incluso, a Jiguaní, uno de los cuatro grandes pues, según las estadísticas del excelente compilador Nelson Frías Pérez, esta escuadra no gana desde 1993; es decir, desde la serie XVII, cuando se impuso a Yara  en siete peleados desafíos, con las riendas de Luis Marino Rosales.

Entonces en los últimos 27 años solo han sonreído bayameses, yarensenses y campechuelenses, un dominio que provoca “disgustos” en los que quieren ver diversidad de uniformes subiendo a la cumbre.

¿Algún día veremos a Pilón, Bartolomé Masó, Manzanillo, Media Luna, Cauto Cristo o Guisa discutiendo un campeonato en Granma? Ojalá. Así esos territorios –que jamás han llegado a ese nivel- degustarán las emociones de los play off

¿Se quebrará en el futuro la estrella bendita de los cuatro grandes? A la pelota local le hace falta, para que haya otros protagonistas y el deporte de las bolas y los strikes siga esparciéndose por nuestros campos y ciudades.

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  1. Pienso q en las series venideras no pintan para ningún otro equipo, e incluso Rio Cauto con un gran trabajo en todo el campeonato no pudo ganar ni un solo partido. Creo q Campechuela repite o vuelven por sus fueros Bayamo y Yara. Soy d los q piensa q dentro d lo posible se realizó una buena Serie Provincial