Explosión del vapor La Coubre: un Guernica tropical

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Por Luis Morales Blanco | 4 marzo, 2018 |
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Habaneros aseguran  que el 4 de marzo de 1960 amaneció invernal y apacible. Obreros portuarios se dedicaban a la descarga del buque francés. La Coubre… pocas horas más tarde sendas explosiones convertirían al puerto habanero en un infierno, a tal punto, que  hay suficiente material gráfico para volver a pintar un cuadro como  el  Guernica de Pablo Picasso.

Un odio semejante  a cuando la aviación fascista italiana y alemana que combatía junto a sus socios españoles descargó su odio contra ese humilde pueblo en la provincia de Vizcaya en 1936, hizo  estallar  el vapor galo La Coubre  que  había arribado al puerto habanero con armamento necesario para la defensa de nuestro  país insular. En sus bodegas traía varias toneladas de granadas y municiones.

Alrededor de las 3:10 de la  tarde de ese,  día iniciado con tanta tranquilidad, un  estallido estremeció la tierra. Varios muertos y heridos iniciales. Los techos volaron por los aires y la popa  de La Coubre,  quedó destrozada.

Ernesto Che  Guevara,  estuvo entre los  primeros en llegar acudieron también con rapidez nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, Raúl Castro, Juan Almeida, Ramiro Valdés y Efigenio Ameijeiras, el entonces presidente Osvaldo Dorticós y el comisionado José Llanusa Globel, entre otros dirigentes revolucionarios.

Soldados rebeldes miembros, de la Policía Nacional Revolucionaria, bomberos y pueblo en general, acudieron a prestar ayuda. Empezó el rescate de heridos y los cadáveres. Una segunda explosión cobró nuevas víctimas entre quienes, desafiando el peligro, habían tenido ese gesto de solidaridad humana.

El resultado final, un centenar de muertos, incluyendo 34 desaparecidos, alrededor de 400 heridos o lesionados —decenas de ellos incapacitados de por vida— y como consecuencia, viudez  y orfandad.

Ese hecho, extraordinario en sí mismo, adquirió al día siguiente una especial relevancia para la historia de Cuba. Frente al intento de aterrorizar al pueblo cubano para que desistiera del esperanzador camino recién emprendido  en enero de 1959, la respuesta expresada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el sepelio de las víctimas fue la de resistir y luchar hasta la última gota de sangre, lo que quedó resumido a partir de ese día y para siempre en el grito de ¡Patria o Muerte!

Un hecho irrefutable: De acuerdo con el resultado de las investigaciones todas las evidencias señalan a la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos vinculada con este acto terrorista.

Como antecedente estuvo la permanente amenaza contra Cuba de invasiones armadas desde el exterior, y la carencia de los medios de guerra necesarios para enfrentarlas y vencerlas con la participación de todo el pueblo, movilizó a la dirección revolucionaria para llevar a cabo la rápida reorganización de sus incipientes fuerzas armadas. Con ese propósito la Revolución comenzó a dar los pasos necesarios para comprar armas y municiones.

El Gobierno de Estados Unidos hizo todo lo posible por impedir que Cuba adquiriera esas armas en países de Europa occidental. Los intentos realizados por funcionarios cubanos ante el Reino Unido, con el propósito de sustituir aviones de combate de la pequeña Fuerza Aérea cubana por otros más modernos, fracasaron por la directa intervención norteamericana. Sin embargo, a pesar de las gestiones del cónsul y otros diplomáticos estadounidenses ante el Ministerio de Relaciones Exteriores belga y la fábrica productora de los modernos Fusiles FAL, se logró firmar un importante contrato. En cumplimiento de este, en octubre de 1959, el buque La Coubre transportó un cargamento de armas hacia Cuba sin ningún contratiempo.

Pero el 4 de marzo de 1960 el odio materializó un Guernica tropical en la Mayor de Las Antillas

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