De la génesis al verso patrio (+fotos)

Intelectuales bayameses rememoran los inicios de la Fiesta de la cubanía 25 años atrás, y confirman que su surgimiento no fue espontáneo, sino que tuvo mucho de sedimentación del pensamiento de Armando Hart Dávalos.
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Por Anaisis Hidalgo Rodríguez | 17 octubre, 2019 |
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FOTO Rafael Martínez Arias

Innumerables razones convidan a los cubanos a celebrar cada 20 de octubre el Día de la cultura nacional, fecha en que la poesía y el sentimiento nacional de rebeldía se hermanaron en un canto fraterno a lo cubano.

A decir del Licenciado Carlos Rodríguez Lora, este es un mes cargado de profundo simbolismo, pues en esos días durante el año 1868, se había producido el ataque y toma de Bayamo por las tropas insurrectas dirigidas por Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, y el 20 de Octubre, el pueblo congregado celebra la victoria de los patriotas entonando la música y letra de la marcha patriótica La Bayamesa, creada por Perucho Figueredo, devenida Himno Nacional…sucesos que marcan la proclamación en 1980 del Día de la Cultura Cubana .

La representación de la interpretación del Himno, es una tradición que continúa 25 años después.FOTO Luis Carlos Palacios Leyva

Con el tiempo, el surgimiento de la Fiesta de la cubanía enaltecería a otras dimensiones la cubanía que definiera Fernando Ortiz como un ajiaco, una especie de Melting Pot (crisol de culturas) donde confluían muchas tendencias, elementos y  corrientes nacionales, religiosas, étnicas y culturales.

RAZONES PARA UN SUEÑO

A decir de Ludín Fonseca, actual historiador de Bayamo, es importante definir los orígenes de la Fiesta de la Cubanía, porque en su conceptualización estaremos reduciendo o ampliando el concepto que podamos tener de la fiesta en sí.

“En muchas ocasiones nos hemos concentrado en ver los antecedentes inmediatos de la Fiesta de la Cubanía  desde el ámbito local, tomando como puntos de partida la semana de la cultura, que ya se realizaba, y el evento Crisol de la nacionalidad.

“Sin embargo, los antecedentes culturales más importantes de la fiesta de la cubanía tenemos que buscarlos en dos eventos culturales del exterior, la realización de la Fiesta del Caribe, en Santiago de Cuba y la Fiesta de Iberoamérica, en la ciudad de Holguín.

Fiesta de la cultura iberoamericana FOTO/ACN

“Se dice que la Fiesta de la cubanía fue el resultado de ideas, de sueños de personas del patio, pero yo tengo constancia testifical que el creador y el que pensó la fiesta de la cubanía, fue el entonces Ministro de cultura Armando Hart Dávalos.

“Hart había terminado el festival del Caribe en el cual participaba con religiosidad, y después de su clausura planteó a los integrantes de la delegación cultural que se encontraba con él, su interés de venir a Bayamo para hablar con las autoridades sobre la creación de una fiesta de la cubanía.

Fiesta del fuego

“Partía de un principio coherente, existía un festival del Caribe, donde se resaltaba el legado africano a la cultura cubana,  existía la fiesta de Iberoamérica, que resaltaba el legado de la cultura hispana a nuestra cultura, los dos grandes núcleos culturales más importantes de la identidad del cubano son esos, el español y el africano, pero ¿dónde quedaba lo cubano?

FOTO Luis Carlos Palacios Leyva

“Faltaba una festividad en Cuba que simbolizara la fusión de ambos elementos. Entonces Hart plantea la idea de crear la Fiesta de la cubanía como reflejo de ese proceso de cubanía y de surgimiento del cubano.”

HART UN HOMBRE FUNDADOR

Con este calificativo caracteriza el máster en Ciencias Ludín Fonseca al intelectual Armando Hart Dávalos, quien durante su mecenazgo varias instituciones de relevancia cultural para el país.

“Se creó la sala teatro, la Casa de la Nacionalidad Cubana y prácticamente todo el sistema institucional que existe hoy en Cuba, los museos municipales, las galerías, las diez instituciones básicas del sistema de cultura. Todo ello debe su surgimiento al pensamiento de Hart.

Casa de la Nacionalidad Cubana

“Para mí, no resultaría extraño que Hart fuera el ideólogo de la fiesta de la cubanía, pero además lo asumió como un proyecto suyo, ahí están en las memorias, venía prácticamente todos los años a la celebración del 20 de octubre. Él fue el promotor de que se firmara por Fidel el Decreto que instituía el Día de la cultura cubana, el 20 de octubre.

Armando Hart Dávalos

“¿Cuántos elementos relacionados con Armando Hart nos vinculan a esa fecha? Entonces, no es algo espontáneo el surgimiento de la fiesta de la cubanía en Bayamo. Tiene mucho de sedimentación y maduración del pensamiento orgánico de Hart, criterio con el cual coincide el investigador Carlos Rodríguez Lora, entonces director de la Casa de la Nacionalidad Cubana.

“No me queda la menor duda que Hart quiso cerrar ciclo en el proceso de formación de la cultura cubana con la creación de la fiesta de la cubanía, porque estaría en el oriente de Cuba visibilizado estas tres grandes festividades el festival del Caribe, con lo africano, la fiesta iberoamericana, con lo español, y la fiesta de la cubanía, como resumen de todos esos festivales que se realizaban el Día de la cultura cubana precisamente”, aseveró Ludín Fonseca.

Rebeca Brull , quien se desempeñaba como Sudirectora provincial de cultura, destaca 25 años después, que Hart influyó mucho en la concreción de la Fiesta de la Cubanía: “ Siempre estuvo comprometido con Bayamo, no hubo cosa que se le pidiera en la que no hiciera un sacrificio. Siempre tuvo esa voluntad de impulsar y darle un matiz cubano a la Fiesta.”

PARTES DE UN TODO

La década del 90 estuvo llena de desafíos para todos los cubanos y para la máster en Ciencias Altagracia Muñoz Maceo quien exactamente en septiembre de 1993 asumiría la dirección de cultura en Granma y con ello los preparativos para concretar en Bayamo la primera Fiesta de la cubanía.

“Cuando llegué no tuve conocimiento de la fiesta de la cubanía. Pasada la jornada de la cultura bayamesa un trabajador muy conocedor de sus actividades me dice:

– Altagracia, ¿A usted nadie le ha hablado de la fiesta de la cubanía?

-Noooo.

-Ah, porque Hart estuvo aquí en una reunión y dijo allí que si Santiago de Cuba era la cuna de la Revolución, Bayamo era la cuna de la Patria y había que celebrar aquí la Fiesta de la cubanía.

“Inmediatamente me puse al tanto de la situación, totalmente anómala. Aquella notificación rompía con todo lo que yo me había proyectado, me sacaba del paso; irrumpió como algo insólito.

“Me pongo al tanto con el Ministerio, con el Vice Ministro de cultura, Rubén Del Valle, quien vino a Bayamo a explicarme la intención de la festividad. Ya Holguín había iniciado los preparativos de la fiesta iberoamericana con mucha anticipación y tenía un camino transitado que nos sirvió de mucho.

En primer plano, Rubén del Valle, Vice Ministro de cultura de Cuba

“A los pocos días, casualidades que se producen, llega a Bayamo Miguel Torres, que había sido alumno mío en la Escuela de Camilitos de Santiago de cuba, y que se desempeñaba como director del sectorial de cultura en Holguín.

“Lejos del encuentro entre profesor y alumno mostró su disposición de asesorarme en todo lo concerniente a la fiesta”, narra Altagracia Muñoz Maceo.

Holguín, a su juicio, tenían algo a su favor, las estructuras respondían a su objetivo de manera que desde el punto de vista de la concepción de la fiesta no había dificultad, tanto es así, que tenían hasta una contribución monetaria por parte de la población con la cerveza que vendían, creo que era 20 centavos más. Una contribución sencilla pero que engrosaba los fondos de la fiesta.

El año 94, describe, fue un año muy duro para el país y toda la familia cubana. Las empresas comenzaban a autofinanciarse y en cultura no había ninguna empresa definida. Ese camino había que empezarlo allí. Por tanto, nosotros no contábamos con un centavo para hacer la Fiesta de la Cubanía, solo con el dinero para pagar la gala, sonido que venía de La Habana y el guión que se elaboró en Granma.

“Se nos ocurrió promover la participación de los artistas, nos dijimos, bueno hasta aquí la Revolución nos ha dado todo, ahora nos toca a nosotros darle a la Revolución, y hubo muy buena disposición de los artistas locales.

La Original de Manzanillo

“La primera fiesta de la cubanía se realizó debido al esfuerzo, el trabajo y el sacrificio de los artistas de la provincia que trabajaron y dieron el aporte económico de su trabajo para la fiesta, entre estas, la Original de Manzanillo, Cándido Fabré, Yakaré y otras agrupaciones de los municipios. ..claro, no todos con la misma fortaleza”, reseña Altagracia.

Inmersa en un proceso pre operatorio, Altagracia Muñoz Maceo asume los preparativos de la Fiesta de la cubanía, reto capaz de sobrellevar con el apoyo del gobierno y su equipo de trabajo (Montenegro, Carrasana; Fernando, en el cine; René, en artes escénicas; los guionistas Iliana Santoya y Juan Cedeño Oro).

Se organizó a partir de todos los centros un programa, al inicio se hacían actividades independientes, el crisol, el coloquio, el centro de la música, artes plásticas, los cuales desencadenaban un fuerte movimiento cultural, que era el objetivo final de la fiesta de la cubanía.

Los artistas, acuña, tenían mucho interés de que esa fiesta se hiciera. Era colocar a Granma al nivel de Santiago de cuba con la fiesta del Caribe y de Holguín con la Iberoamericana.

PINCELADAS DE LA PRIMERA EDICIÓN

La apertura del evento, celebrada frente a la Casa natal de Carlos Manuel de Céspedes, resaltó lo autóctono y nuestra expresión literaria más antigua, Espejo de paciencia, inspirada en sucesos que tuvieron lugar en el Bayamo del siglo XVII.

Espejo de paciencia, de Silvestre de Balboa

La jornada celebrada del 15 al 20 de octubre, incluyó exposiciones de artes plásticas, muestras de cine, teatro, música y un bailable en la Plaza de la juventud del reparto Jesús Menéndez, con artistas del patio como Fabré, Yakaré, La original, y otros invitados.

El Quinteto Rebelde fue homenajeado por sus 35 años de contribución al arte campesino.

El evento teórico Crisol de la Nacionalidad (ideado por Onoria Céspedes Argote)-, precisó Carlos Rodríguez Lora, entonces director de la Casa de la Nacionalidad a La Demajagua el 15 de octubre de 1994 -, reunió a investigadores, arquitectos e historiadores en tres comisiones durante conferencias magistrales, talleres y mesas redondas que abordaron temas referidos a los sedimentos de nuestra identidad y su proceso conformador.

Esa primera gala se dedicó a Alejo Carpentier .Tanto Hart como Abel Prieto, entonces presidente de la Uneac  felicitaron a los directivos de cultura por la concepción de la misma.

Abel Prieto

La velada artística celebrada el 20 de octubre en la Plaza del Himno, -reseñó el periodista Orlando Fombellida Claro, el 22 de octubre de 1994 en La Demajagua- se dedicó a la figura de Alejo Carpentier, en el aniversario 90 de su natalicio.

La gala, recalca el periodista aún activo, reflejó a través de danzas, cantos y otras manifestaciones raíces de nuestra historia y como parte inseparable de ella, la cultura.

Durante esta, Enrique Marañón, rector de la Universidad de Oriente, hizo un llamamiento de los profesores  de esa institución y los escritores santiagueros a cerrar filas para librar la guerra de pensamiento que nos han impuesto y a defender con acción nuestra identidad.

En horas de la tarde Armando Hart, en la sede del Poder popular impartió la conferencia magistral Cuba: una cultura de liberación.

Presentan la Colección “Cuba, una Cultura de Liberación”, de Armando Hart

Se sumaron al festejo algunos municipios, como Guisa, Manzanillo  y Cauto Cristo con actividades nativas de la localidad, este último, por ejemplo, trajo una representación de los cantos vaqueros; otros producciones de queso, y café en las cuales se destacaban, y así sucesivamente.

De esta primera  edición resaltó Carlos Rodríguez Lora a La Damajagua en 1994, el profundo carácter popular del certamen y el papel predominante de los proyectos culturales desde el barrio.

Banda municipal de concierto de Bayamo/FOTO Luis Carlos Palacios Leyva

En opinió de Carlos Rodríguez Lora, con el decurso, la Fiesta de la Cubanía devino espacio de crecimiento científico y cultural donde investigadores, artistas e intelectuales patentizan lo genuino  de la cultura cubana, y la participación del pueblo en la creación y disfrute de lo cubano, en Bayamo, Cuna de la Nacionalidad Cubana.

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