Granma a la altura del esfuerzo

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Por María Valerino San Pedro y Yelandi Milanés Guardia | 23 julio, 2019 |
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El viernes 21 de mayo de 1982, una noticia recorrió a Granma de un extremo a otro. La provincia donde se iniciaron las luchas por la independencia había obtenido la sede del acto central por el 26 de Julio.
“Llegue el más caluroso saludo y sincera felicitación a cada trabajador, cooperativista, campesino, cederista, federada, estudiante, hombres y mujeres de este  heroico pueblo”, fue el comunicado al pueblo granmense emitido por el Buró provincial del Partido.
El Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, el 15 de abril  vaticinó tan significativo acontecimiento  al expresar: “La provincia tiene grandes posibilidades de lograr la sede del acto central por el 26 de Julio”.
El 28 de ese propio mes, el entonces primer secretario del Partido en el territorio, Roberto Damián Alfonso González, apuntaba: “Ganar la sede del 26 significará que hemos sido capaces de ser mucho más laboriosos, organizados y eficientes”.
SOBRESALIENTES RESULTADOS
Ese feliz acontecimiento estuvo avalado por resultados sobresalientes del territorio: el récord de producción de azúcar en una zafra, cumplimiento en los primeros meses del 105 por ciento de la producción mercantil, la Empresa Sakenaff II alcanzó la producción más alta en un año y los anapistas imponían una marca en la siembra de caña.
Figuran, además, entre los logros de la etapa, el crecimiento de la producción  tabacalera, de pienso y de leche, esta última en un 14 por ciento;  la ubicación de los cederistas a la puntera del país, y la obtención de la categoría cuatrimillonaria de la brigada machetera Revolución de Octubre.
Ese año, en el aspecto social se apreció un incremento considerable de objetos constructivos, como escuelas, sistemas de acueductos y alcantarillado, unidades gastronómicas y el Hotel Sierra Maestra, igualmente obras sociales disímiles en los municipio serranos, también se ejecutaron alrededor de 280 obras eléctricas; se trabajó en el servicio telefónico automatizado y de teleselección en los 13 municipios, y en la ampliación del Cuerpo de guardia del hospital bayamés Carlos Manuel de Céspedes.
REDOBLADO ESFUERZO
Luego de conocer la esperada noticia, los granmenses celebraron y redoblaron sus esfuerzos para concluir  en tiempo y con calidad las obras dedicadas a la efeméride, para lo cual se impulsó un amplio movimiento emulativo, se incrementaron los trabajos voluntarios, y fue superior el aporte al desarrollo agrícola.
Siempre es 26 y Toque final, fueron denominadas las jornadas dedicadas a la producción y al embellecimiento de los barrios.
Entre las obras más impactantes que se construían para la sede del acto, estaba la Plaza de la Patria, cuyo autor (fallecido), el afamado escultor José Ramón De Lázaro Bencomo (Delarra) agradeció el apoyo de cederistas, federadas, alumnos de artes plásticas y de constructores.
Interrogado sobre su obra escultórica refería: “Sintetiza las tradiciones de lucha del pueblo, los hechos históricos y las figuras centrales de las diversas etapas de la liberación nacional”.
MOMENTO MÁS ESPERADO
En el acto, efectuado en la tarde del día 26, lo más esperado fue la intervención del Comandante en Jefe quien aseguró que “la provincia se ganó el derecho, no solo histórico, sino actual, a ser la sede del 26 de Julio”.
El Líder de la Revolución cubana también pidió a los granmenses que se mantuvieran a la altura del esfuerzo materializado, y reconoció que no podía escribirse la historia de Cuba sin la historia de Granma.
Posterior al acto, Fidel recorrió sitios importantes de la provincia y se despidió de una tierra de habitantes que influyeron definitivamente en que triunfara la Revolución  y fructificaran los sueños del Moncada.
SE FORTALECE LA CONCIENCIA
Para el entonces primer secretario del Partido en Bayamo e integrante del Buró provincial, Leonardo Guevara Gallardo, hoy jubilado, el mayor logro de esa sede fue el fortalecimiento de la conciencia del pueblo.
Con mucha nitidez recuerda cada detalle, y resalta el entusiasmo de los bayameses y la fuerte emulación en todas las organizaciones.
“Se vivieron momentos trascendentales, pues cumplían importantes tareas en los sectores de la economía, la producción y los servicios”.
Guevara Gallardo señaló como las principales obras de en Bayamo, la Plaza de la Patria, el Hotel Sierra Maestra, la urbanización del reparto Jesús Menéndez y la continuación del de Camilo Cienfuegos, de la cual dijo Fidel “esta obra vale por dos hospitales”, valoración que duplicó el entusiasmo popular.
“La mirada de la gente era expresión de la decisión de avanzar -rememora-, y ello hizo posible la materialización de grandes metas en la Agricultura, y en todos los sectores, lo que acreditó al municipio como Vanguardia provincial y sede del acto a ese nivel.
“La noche del 25, hubo fiesta en todas las cuadras en espera del Día de la rebeldía nacional. A mí me tocó atender al compañero Carlos Rafael Rodríguez, viceministro de los Consejos de Estado y de Ministros, y fuimos a un CDR de la Calle 26 de Julio.
“El día del acto, asistí como invitado, estuve cerca del Comandante, y sentí una emoción extraordinaria. En el rostro de Fidel vi la satisfacción, y cuando empezó a discursar agradeció con sencillez a la provincia. Las palabras le salieron del corazón y sirvieron  de estímulo, para seguir trabajando por la Revolución.
“Aquella resultó una movilización gigantesca que llenó la Plaza de la Patria,  fue un acto masivo, asistieron  personas de Guisa, Jiguaní, Manzanillo, Río Cauto, Cauto Cristo y demás municipios, con banderas y pancartas.
“Considero -afirmó- se crearon condiciones para que en los próximos años el territorio avanzara en diferentes esferas económicas y sociales, por ello el 83 fue un año de logros”.
Sobre el próximo acto por la efeméride, Guevara Gallardo dice:
“Granma estará siempre en 26, no obstante las dificultades, y todo lo que hace el enemigo por destruir a la Revolución, y por aquí no pasarán, porque esta provincia será siempre una fortaleza. Hoy se hace un gran esfuerzo en todos los lugares, se ve la gente trabajando, haciendo cosas. Vamos a celebrar un nuevo 26 de Julio y será un acicate”.
GRAN ORGULLO
Así definió Luis Catasús Guerra, combatiente del Ejército Rebelde y de la Clandestinidad, internacionalista en Angola, oficial de la reserva de las FAR, y Doctor en Ciencias Biológicas, su participación como invitado al acto por el 26 de Julio de 1982 en Granma.
“Había mucho entusiasmo, el pueblo estaba eufórico, hinchado de gloria. Estuve en las primeras filas, cerca de los dirigentes, y eso me impresionó, me marcó.
“Fidel habló de por qué Granma se había ganado la sede, de la historia de esta tierra desde el inicio de las luchas de independencia, nos actualizó de la situación internacional y dejó en todos un espíritu renovado para seguir adelante.
“Sobresalió en la Plaza de la Patria  la  disciplina,  y en las jornadas precedentes la participación colectiva en trabajos voluntarios, la contribución  con el ornato público, y el protagonismo de los sindicatos y militantes del Partido.
“Recuerdo, también, que el Comandante en Jefe había dicho que en cada provincia debía haber un jardín botánico, y entonces se comenzaron a crear las condiciones aquí para el nuestro, Cupaynicú y fungí como asesor del gobierno para esta actividad”.
ALEGRÍA ESPONTANEA
Isabel Labrada Villavicencio, jubilada como profesora de Historia y Marxismo, estuvo, como el resto de su familia, muy ligada al Movimiento 26 de Julio, por ello, se sentía obligada por los sentimientos patrióticos a participar en los actos por la efeméride en Santiago de Cuba.
El regocijo se adueñó de ella al saber la noticia, y como secretaria Ideológica del CDR 6, Eduardo Chivás, de la zona número 14, del reparto Pizarro, actualmente  El Cristo, se propuso estar entre las primeras.
“Nos dimos a la tarea -manifiesta- de embellecer las casas, con farolitos de laticas de refresco, cadenetas y  banderitas, además, hicimos murales en cada CDR.
“Ese acto fue una maravilla, un premio tener a Fidel aquí. Estoy feliz y complacida de que nuevamente en esa Plaza, única del país con ese nombre, se efectúe un acto nacional por el 26 de Julio, motivado por disímiles razones patrióticas para que sea memorable”.
Pasados 37 años Granma, es y seguirá siendo la primera trinchera de la Revolución.

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