Granma sin casos de trasmisión de VIH de madre a hijo

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Por Gisel García Gonzalez | 1 diciembre, 2020 |
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A pesar de que el siete por ciento de las mujeres viviendo con VIH en la suroriental provincia cubana conoció que estaba enferma debido a las pruebas reglamentarias durante la gestación, Granma no ha reportado en 2020 casos de trasmisión de madre a hijo.

El resultado es expresión del trabajo conjunto de los programas Materno Infantil y de Prevención y Control de las ITS, VIH-SIDA que convirtieron al país en el primero a nivel gobal en eliminar esta posibilidad de contagio, según certificó en junio del 2015 la Organización Mundial de la Salud.

En ese año el organismo de Naciones Unidas reconoció que la eliminación de la transmisión de un virus es uno de los mayores logros posibles en la Salud pública, y que ello constituía una victoria importante en la larga lucha contra el VIH y las infecciones de transmisión sexual, y un paso importante hacia una generación libre de SIDA.

En Granma, la Línea de mujeres en la prevención del VIH-Sida, instituida en el 2005 y vinculada a otros proyectos de la red del Programa de Prevención y Control de las ITS, VIH-SIDA, trabaja con un continuado enfoque comunitario a través del activismo y la educación de pares.

Yenni Milanés Céspedes, licenciada en Higiene y Epidemiología y especialista del Programa de Prevención y Control de las ITS, VIH-SIDA, informó que de toda la epidemia en el territorio el 22 por ciento son mujeres, mientras que la mayoría se concentra en las edades de entre 20 y 30 años.

Milanés Céspedes afirma que el 99 por ciento de las féminas asegura en la encuesta epidemiológica haber tenido sexo desprotegido al serle negado por su pareja el uso del condón, lo cual implica una violación de derechos.

Explica que la educación sexista y los aprendizajes estereotipados legitiman la “romántica” creencia de que solo el hombre sabe de amor y sexo, “entonces si él dice que no va a usar condón está bien y ellas terminan cediendo”.

Añade que las mujeres que hoy viven con VIH-SIDA han conocido de su padecimiento al realizarse pruebas para diagnosticar otras enfermedades, acudir al Sistema de Salud para confirmar un embarazo o al ser contactadas por integrar una cadena de trasmisión del virus.

La especialista alerta que debido al aumento de los casos en las edades de 15 a 20 años han replanteado las estrategias de prevención y dirigido las miradas hacia los adolescentes, un grupo marcado por la hipersexualización de la niñez, que de acuerdo a su primera conceptualización en el llamado Informe Bayle hace dos décadas, constituye “la sexualización de las expresiones, posturas o códigos de la vestimenta considerados como demasiado precoces”.

Cuando este 1 de diciembre se conmemora el Día mundial de lucha contra el SIDA, Cuba  mantiene la prevalencia de la infección de VIH más baja de América Latina y el Caribe, y una de las más bajas del hemisferio occidental con un 0,4 por ciento de la población entre 15 a 49 años; y que ha estado entre las más bajas del mundo, según publica Cubadebate.

Sin embargo, los desafíos mantienen activas a instituciones y voluntarios en un frente común hacia el pleno disfrute de la salud sexual y reproductiva de los cubanos.

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