Grano a grano…se exporta (+fotos)

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Por Anaisis Hidalgo Rodríguez | 11 diciembre, 2019 |
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FOTO Rafael Martínez Arias

Cuando se anuncia a la mayor de las Antillas como destino turístico, se habla siempre de tres cosas importantes: el ron, el tabaco y el café cubano, y es que además de los innumerables atractivos que nuestra isla alberga, como paisajes, centros históricos y culturales… el café cubano, hecho en cafetera o pasado por un colador, tiene un sabor y un aroma peculiar.

Felipe Pérez Aria, director de la Ueb Beneficio del café, defiende la idea de que las montañas del oriente proporcionan el mejor café que Cuba vende al extranjero.

“El año pasado, por ejemplo, la unidad masoense concluyó siendo muy fructífero en cuanto a calidad del grano exportable, donde lograron que el 35 por ciento del café arábica, considerado de mayor calidad que el robusta, cumpliera con los parámetros de exportación.

FOTO Luis Carlos Palacios leyva

Este 2019 todo apunta a que mantendrán similares o superiores indicadores aun cuando el grano se mantiene en reposo para lograr mayor uniformidad  en la coloración, concepto por el cual el país perdía alrededor de un millón 500 mil dólares.

El plan de ventas de este año, consistente en 210  toneladas de café se sobre cumplió con una tonelada por encima; y vendió además 30 toneladas que el país requería para el consumo interno.

FOTO Luis Carlos Palacios Leyva

“Uno de los pilares esenciales en estos rendimientos y su calidad, es la atención cultural al grano, lo que asegura su uniformidad en la coloración; la aplicación de medios biológicos para el control de plagas y el fomento de áreas con café de injerto, para aumentar los rendimientos”, manifiesta el directivo.

FOTO Luis Carlos Palacios Leyva

Como estrategia, se montarán 60 mil posturas de café injerto en un vivero de la unidad que también fomenta el cultivo de viandas, hortalizas y la crianza de conejos para el autoconsumo y la comercialización.

“Iniciamos hace tres meses con el montaje de las jaulas y el local. Comenzamos con 20 reproductoras que a los tres meses nos dieron 80 nacimientos. Hoy la masa animal es de 106,  entre ellas 10 gestantes y cuatro sementales”, relata Alián Ramírez García, médico veterinario.

“Las razas potenciadas son la Nueva Zelanda, el  Chinchilla y el Pardo cubano, creado en Cuba, rústico y muy resistente a las enfermedades.

“La exigencia con todos es extrema y la alimentación variada: bejuco de boniato, Morera como planta proteica, Moninga, Piñón de Cuba; pienso criollo a base de maíz y palmiche molido; y hacemos bolitas de polvo de arroz junto con la miel.

“Controlamos bastante el parásito con la escoba amarga y el Labiomec. El trabajo es sistemático, pero dentro de cuatro o cinco meses nuestro esfuerzo se verá premiado cuando arriben a los dos o tres kilogramos de peso”, acota Ramírez García.

La ciencia no es un tema ajeno en esta empresa que hoy generaliza el uso de medios biológicos para controlar la broca del café, un paso más en el camino extenso hacia la exportación y la eficiencia.

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