De Guadalajara al Astaná Women Team

Incluida en el selecto grupo de los 10 mejores atletas del año en Cuba, la pedalista manzanillera Arlenis Sierra Cañadilla se recupera de una lesión y el 25 de febrero próximo debe incorporarse al club, para comenzar la temporada.
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Por Leonardo Leyva Paneque | 4 enero, 2018 |
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FOTO Luis Carlos Palacios Leyva

Hace más de un lustro escribo sobre sus hazañas, reverencio su estirpe de guerrera; y lo hago con tremendo orgullo porque, además de ser granmense, atletas como ella no nacen todos los días.

Ya no es aquella jovencita que impresionó a Cuba y conquistó a su pueblo, en especial, al de su natal Manzanillo, mientras pedaleaba por las calles de Guadalajara, en octubre de 2011.

Desde entonces, Arlenis Sierra Cañadilla nunca dejó de sorprender sobre su bicicleta, mientras ganaba admiradores y simpatizantes por todo el mundo; hasta que el 2017 significara su despegue definitivo internacionalmente.

“Tuve la posibilidad de intervenir en carreras importantes que nunca pensé formando parte de otro equipo”, refiere en franca alusión al club Astaná Women Team, al cual se unió en los primeros meses del año recién finalizado.

Por supuesto, ese contrato le abrió las puertas a los principales escenarios del mundo: “Fue una experiencia dura, pero a la vez bonita, estando aquí en Cuba no hubiera podido hacerlo en el Giro de Italia ni en el Tour de California (Estados Unidos)”, argumenta una de las mejores 10 atletas del año en Cuba.

Su primera incursión en el Circuito mundial le deparó innumerables logros, como el segundo lugar en la Semana valenciana (España), el tercero en la justa californiana y el décimo en el certamen italiano, entre otros, con los cuales ha ido ganando reconocimiento.

Sin embargo, el accidente que sufrió en el Panamericano le provocó una lesión en la columna y, por ende, impidió su participación en el Mundial de ruta, otra oportunidad de seguir codeándode con lo más excelso de la especialidad, “me hubiese encantado, pero no pudo ser”.

A finales de año otro percance intentó detener su carrera, “pero espero recuperarme, porque a partir del 25 de febrero debo incorporarme al club (Astaná Women Team), para comenzar la próxima temporada”, asegura.

Sus planes rumbo a los Juegos Olímpicos de Tokio, en el 2020, siguen siendo ambiciosos, aunque reconoce que prefiere ir por parte: “Primero están los Centroamericanos y del Caribe, en Barranquilla, y los Panamericanos de 2019, en Lima. Buscaré la clasificación, y mientras me mantenga con el equipo corriendo en Europa, será mucho más fácil”.

Y cuando habla de la justa en la capital japonesa se remonta a la experiencia inigualable de Río de Janeiro 2016: “Fue bastante fuerte, no imaguné que fuera tan exigente, como también lo será en Tokio, aunque junto a esas corredoras que ya conozco, será menos sorprendente”.

Entre varias atletas jóvenes con calidad y futuro, Sierra es la principal exponente del ciclismo cubano de largo aliento, pero reconoce que para elevar el nivel el país necesita seguir insertándose en los principales torneos: “La misma Marlies (Mejías) si lo hiciera más en Europa aumentaría las posibilidades. Enfrentándonos a esas atletas, desaperecen todos los temores cuando llegas al más alto nivel”, acota.

Asimismo, deja entrever la enorme diferencia entre América y el Viejo continente: “Allá las carreras son más largas, en América compito con 50 o 60 ciclistas, pero en Europa lo hago con 100 o más, y a mayor velocidad, o sea, es más exigente”.

Así concluyó mi primera conversación en persona con Arlenis, tremendo privilegio porque siempre la abordé por las redes sociales o vía telefónica. Además, saldé una deuda, pero continuaré tras el trayecto que describe su bicicleta por las carreteras del mundo.

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