Hierro y vapor: el comienzo de una historia (+ Fotos)

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Por Angélica Maria López Vega | 29 enero, 2020 |
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FOTO/ Autor desconocido

Hoy observamos a nuestro paso objetos y máquinas que nos parecen comunes, que no llaman nuestra atención por la cotidianidad de su presencia, pero todas tienen su historia dentro de la propia Historia.

El hombre, siempre con la necesidad imperiosa de trasladarse y su gran capacidad imaginativa, ha sido el creador de múltiples medios de transporte. Uno de los más significativos, debido a sus diversas utilidades y al impacto histórico que tuvo en el momento de su creación, es el ferrocarril.

Inglaterra fue testigo de su surgimiento en la región de Coalbrookdale donde se empleó para trasladar minerales extraídos de aquella zona, posteriormente fue creciendo en popularidad. En 1825 la locomotora de George Stephenson logró llevar a 450 personas desde la estación Darlington hasta Stockton a una velocidad de 15 millas por hora.

Estos hechos dieron paso a que en 1830, iniciara la era del ferrocarril, pues se comenzó a utilizar como transporte de objetos y pasajeros a distancias más largas; y en este mismo año aparece la primera línea de tren que iba desde la ciudad de Liverpool hasta Manchester. El invento resultaba muy útil ya que permitía viajar con mayor rapidez que a pie o a caballo.

Pintura con el viaje inaugural del ferrocarril de Liverpool y Mánchester

Cuba fue de los primeros países del mundo en la instalación del transporte ferroviario ocupando el sexto lugar en conjunto con Rusia en 1837. Constituyó una inversión importante pues en su construcción se gastaron más de dos millones de pesos, cifra elevada en aquel entonces. Además costó la vida de más de mil personas, de ellas trescientos cuarenta esclavos.

Para decidir la disposición de la línea férrea, los hacendados importantes de la época tuvieron en cuenta la producción azucarera, maderera y agrícola. De esta forma se construye el primer tramo entre La Habana y Bejucal con un largo de 27 km, inaugurado el 19 de noviembre de 1837.

En sus inicios sólo transportaba pasajeros, en 1838 carga comercial y en 1839 comenzó a utilizarse para enviar la prensa y los servicios de correo.

A inicios del siglo XX existían 541 kilómetros de vía desde Santiago de Cuba hasta Santa Clara y el 12 de noviembre de 1902 queda inaugurado el Ferrocarril Central.

Este medio de transporte fue testigo de momentos claves en la historia de nuestro país. Tal es el caso del descarrilamiento del tren blindado durante la batalla de Santa Clara en diciembre de 1958.

Descarrilamiento del tren blindado en Santa Clara. FOTO/ Autor desconocido

También formó parte de las nacionalizaciones, luego del primero de enero de 1959, cuando nuestro comandante Fidel Castro unificó el sector privado con el público preexistente y creó Ferrocarriles Nacionales de Cuba. Luego de esto el tren fue partícipe la Campaña de Alfabetización, las zafras del pueblo y la defensa.

Con la integración de Cuba al Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) en 1972, el país pudo adquirir maquinaria ferroviaria en condiciones ventajosas; sin embargo todo terminó de repente con el derrumbe de la URSS.

Ante la crisis, los trabajadores iniciaron la contienda por el ahorro, la recuperación de piezas, la puesta en servicio de viejas locomotoras, vagones y coches inactivos, y la construcción y ensamblaje de vagones, tolvas para azúcar a granel y la adaptación de carrocerías de ómnibus como coches de pasajeros.

Entre 1970 y 1980 se lleva a cabo una de las obras de mayor envergadura de esa etapa, y la más importante del ferrocarril, por la magnitud inversionista, el volumen de trabajo y su importancia económica: la reconstrucción de la Línea Central.

Esta implicó la colocación de 1 291km de vía y la construcción de 1888 km de explanaciones, 229 puentes, 909 obras de fábrica y de todas las estaciones de pasajeros y edificios técnicos.

Línea ferroviaria en Cuba. FOTO/ Ministerio de Transporte

El 29 de enero de 1975 se realizó el acto por la conclusión del primer tramo. Hecho que se registraría para siempre en la memoria de nuestro archipiélago pues Fidel operó la locomotora soviética M-62-K No. 61602 y desde entonces se instauró esta fecha como el Día del Trabajador Ferroviario.

Hoy, hace 44 años que los trabajadores de este sector son reconocidos por su labor, importante para la transportación y el desarrollo económico del país. El tren acompaña a los cubanos desde hace siglos y junto a él lo hacen todos aquellos que hicieron y hacen posible su funcionamiento.

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