El hijo… que se muera

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Por Osviel Castro Medel | 6 octubre, 2018 |
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El presidente del Inder, Antonio Becali, al centro, habló de la importancia de fomentar valores. FOTO/Narciso Brizuela

La frase que da título a estas líneas nació en la boca de uno de esos mercaderes del deporte, chupadores de músculos y “transformadores mentales”, cuyo negocio es traficar atletas cubanos.

Fue el presidente del Instituto Nacional de Deportes Educación Física y Recreación (Inder), Antonio Becali Garrido, quien la trajo a colación esta semana durante su visita a Granma, para demostrar que a tales comerciantes no les interesa en lo más mínimo la vida o el sentimiento de las personas.

Sucede que cuando esos explotadores se encontraban en el camino de comprar a René Arocha, el lanzador capitalino que luego saldría del país, uno de ellos le comentó al jefe que el serpentinero tenía un hijo muy enfermo y tal vez esa era la posibilidad para aproximarse a él.

“Le puedo comprar una medicinas y así me voy acercando”, le expresó el subordinado al líder de la mafia. “El hijo… que se muera, a mí quien me interesa es él”, respondió el otro por la vía telefónica.

Como sentenciaba Becali, en esa conversación se resume la mentalidad de estos negociantes, empeñados en sacar jóvenes del país bajo las banderas más terribles.

En la Escuela de Iniciación Deportiva (Eide) Pedro Batista, de Bayamo, el titular del Inder decía, al presentar un video denunciador de estas prácticas, que los cazadores de talento asedian con métodos impensables a peloteros y representantes de otras disciplinas.

“Les caen encima, se ponen detrás de los bancos de nuestros equipos y constantemente les realizan ofertas para ver cómo pueden captarlos; cuando ven que al cuarto o quinto día las respuestas de los muchachos no son las deseadas por ellos, entonces comienzan a ofenderlos, a desconcentrarlos para que tengan un mal evento, bajen el rendimiento y no logren su objetivo competitivo”.

Otras generaciones tuvieron que luchar contra el fenómeno, pero las circunstancias de antes no se parecen a las de ahora y el modo de pensar de los pinos nuevos ha cambiado mucho.

Por eso el titular del Inder, al dialogar con profesores, alumnos y padres, enfatizaba en la necesidad de cultivar valores, fortalecer el patriotismo y acudir a los mejores ejemplos para que los atletas de hoy completen una formación por encima del ámbito deportivo.

No en balde el dirigente mencionó el caso de Alfredo Despaigne Rodríguez, “ejemplo de atleta que lo da todo por su país y por defender sus raíces”. Al respecto subrayó que el Despa juega en una liga profesional del más alto nivel y cuando regresa de Japón a Cuba se entrega por su equipo con una sencillez extraordinaria, que lo convierte en un paradigma.

“Ustedes tienen para donde mirar”, expuso Becali, quien también estuvo en la Facultad de Cultura Física y la Epef (Escuela para profesores de Educación Física), ambas situadas en la capital provincial.

Claro, el llevado y traído trabajo político-ideológico tiene muchas aristas y no basta con el consejo de profesores o la guía de padres.

La atención a los atletas depende de numerosos factores y a veces cometemos el error de no visitar a los familiares de  alguien que se encuentra representándonos en el exterior o becado en un centro de alto rendimiento; o la pifia de no llegar a ese ser humano cuando regresa de otras latitudes.

A nosotros sí debe interesarnos siempre el hijo que referimos al principio. Tenemos que decir: “El hijo… que viva”.

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