Huellas de un maestro

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Por Diana Iglesias Aguilar | 6 abril, 2018 |
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Me asomo al estante y curiosa tomo un libro,  como si tomara un vaso de mi propia cocina. Un vaso donde tomar agua limpia y cristalina, así es el libro que tengo en mis manos El regreso del  guerrero, poemario de Luis Carlos Suárez, Editorial Letras Cubanas, La Habana 1996. 

Descubro luego de leer los exergos una dedicatoria que me estremece: Para Víctor Montero siempre mi profesor y amigo. Un abrazo de quien lo admira. Y la firma de Luis Carlos aparece encima de la fecha del 17 de enero de 1997, un libro que desde ahora podrá ser leído en la Biblioteca provincial 1868 de Bayamo, pues forma parte de la colección privada del maestro Víctor Montero Mendoza que su hija Lucia Helena Montero Desouza, Lucy, dona a esta institución.

Estremecedora resulta la tarde en la casa de los libros de Bayamo, precedido el despojarse de la familia Montero Desouza de parte de su vida e historia, por la presencia de descendientes chinos y el único emigrante vivo de la numerosa colonia que tuvo Bayamo hace 60 años.

Una carta de agradecimiento se lee, por parte de la dirección de la Biblioteca, y pienso debía estar rubricada por mi, por ti que lees estas letras y hasta por los niños de primer grado de todas las escuelas. Victor Montero dejó para nosotros libros, sabiduría, ejemplo, y eso no tiene precio, como dice mi abuela Olga.

Varios ejemplares de literatura cubana y universal, clásicos, volúmenes dedicados a las artes, el teatro, a excepción de la música, porque Daniel, el nieto, es músico y seguirá bebiendo de los libros de su abuelo, cartas, fotografías, documentos e imágenes por los que sabrá del ser humano que fue Víctor.

Víctor Montero Mendoza, eminente pedagogo, radialista, comentarista deportivo, martiano consagrado, hizo (hace)  una contribución inestimable a la cultura cubana, a través de la radio y sus programas dedicados al jazz o al deporte, a Martí y a defender la identidad nacional. Hombre de elevada sapiencia, fue merecedor de los Premios Nacionales de Pedagogía y Radio.

En el departamento de Fondos Raros y Valiosos estará la colección donada, que contiene misivas enviadas por Luis Ramírez Villazana, pedagogo querido en Cuba, por su sencillez y entrega al aula y al pueblo, como Delegado al Poder Popular y Diputado a la Asamblea Nacional. Desde la misión internacionalista en Angola, Víctor y Luis fomentaron la amistad surgida al calor de las tizas y pizarras.

El fotógrafo Fernando Revé Santos, amigo de Víctor y admirador como muchos, resaltó en el encuentro el concepto de cultura que esgrimiera el maestro, cuando señaló que si no hay conocimientos suficientes de muchas materias, basta hacer lo que nos toca bien y eso es ser cultos.

Con este presupuesto, la Dirección de Cultura en Granma desde el 2012 instauró un reconocimiento que se entrega cada mes de diciembre, la Distinción Víctor Montero, a personas de cualquier sector que con su trabajo cumplan este requisito sencillo y vital.

 

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