Iluminado por una pasión

ORLANDO  FOMBELLIDA CLARO LLEGÓ AL PERIODISMO POR CASUALIDAD, AHORA DISFRUTA EL PREMIO RUBÉN CASTILLO RAMOS POR LA OBRA DE LA VIDA.  
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Por Luis Carlos Frómeta Agüero | 13 marzo, 2021 |
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De pequeño pretendió ser arreador de ganado, atraído por la vestimenta de esos personajes semejantes a los que disfrutaba en las películas del oeste, desde su natal Santa Justa zona rural de Banes, Holguín, pero la realidad circundante le cambió la idea.

LA  NUEVA HISTORIA

“Tras licenciarme del Servicio Militar, en junio de 1972, mi tía Adaris Claro, periodista del rotativo Sierra Maestra, de Santiago de Cuba, preguntó si quería seguirle los pasos en la profesión y tras la positiva respuesta me puso en contacto con el miembro del buró del Partido, que atendía la actividad ideológica en la región.

“Al no disponer de plazas y tampoco la preparación personal necesaria, me ubicaron como auxiliar de producción en una imprenta en la que se editaba el semanario Antorcha, allí aprendí a parar textos en componedores e imprimirlos en prensas eléctricas o de pedal.

“Luego pasé al Centro de información, que procesaba noticias de los corresponsales voluntarios para enviarlas a diferentes medios,  compartía estudios en la Facultad Obrera y asistí a un curso de nivelación que me permitió la entrada a la universidad, mientras colaboraba con el periódico Sierra Maestra, de Santiago de Cuba.

“La nueva División política-administrativa generó plazas de corresponsales en los municipios y asumí esa responsabilidad para tributar, al rotativo Ahora, dos años después las amortizaron y busqué empleo en el periódico La Demajaua, ubicado entonces en Martí 70, en Bayamo, capital de la provincia cubana de Granma.

“Resulta una frase recurrente, pero el periodismo escrito es mi vida,   el medio que conocía desde que Cristina Aguilera, antigua colega, me mostró las herramientas para asumir la profesión”.

UN SERVIDOR DEL PUEBLO

“La función que realizo me hace feliz y su evolución asombra, razón por la que presté servicios en el diario Granma, CNC televisión granmense, en la revista Ahora, del Ministerio de la Construcción, también  en  Alma Mater…

“Recuerdo la vez que publiqué un reportaje en la página digital al arquitecto manzanillero Miguel Bermúdez Olivé decía, a manera de broma, que yo lo había hecho mundialmente famoso, cuando en realidad ya era conocido por sus obras vanguardistas en una gran parte del universo.

“Las bondades de Internet son infinitas, en una misma unidad discursiva convergen todos los elementos de este ejercicio: video, audio, texto, incluida la interacción texto-lector y aunque llegó algo tarde, la disfruto a plenitud”.

CONFESIONES

“Atesoro muchos lauros: Reconocimiento al mérito extraordinario, conferido por la CTC, Vanguardia nacional en 1990, el diploma acreditativo por 45 años de trabajo en el Partido, la medalla Raúl Gómez García, la más alta condecoración que otorga el Sindicato Nacional de la Cultura. la distinción Félix Elmuza concedida por la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC)…

Tercer premio nacional en el concurso Upec-Transporte, segundo en el provincial Robert Arnaldo Paneque, otros en investigaciones, Festivales de las Prensa Escrita en Granma, lauros anuales por la obra del año (digital)…y recientemente el Premio por la obra de la vida Rubén Castillo Ramos conferido por la Upec.

“Negar la satisfacción resultaría una inmodestia, me alegra mucho y agradezco a las delegaciones de base que me propusieron, también los comentarios aparecidos en las plataformas sociales”.

DISPOSICIÓN FINAL

Lo más difícil en la vida es reconocerse a sí mismo, sin embargo este reportero está convencido de que la constancia en el trabajo es la mejor recompensa hacia la felicidad.

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