Impulsan obras en segunda villa cubana (+ fotos)

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Por Orlando Fombellida Claro | 5 noviembre, 2018 |
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FOTO Orlando Fombellida Claro

En Cuba y otras partes del mundo, es costumbre felicitar, regalar flores, postales y prendas, a familiares y amigos cuando estos cumplen años. Para sus habitantes Bayamo es una buena madre, amiga fiel, novia hermosa, que este 5 de noviembre celebrará cinco siglos y un lustro de fundada como Villa San Salvador, por el Adelantado Diego Velázquez de Cuéllar.

Por tanto, la ocasión es propicia para desearle parabienes y obsequiarle obras que la embellecen y mejoran.

Un atractivo regalo a la urbe, a quienes la habitan o están en ella de paso, es el restaurante La Filarmónica, en el local que ocupaba la Farmacia de medicina verde, en el Paseo de General García, esquina a José Antonio Saco.

En las jornadas inmediatas previas a la del onomástico de la ahora Ciudad Monumento Nacional, los seis albañiles y nueve pintores enfrascados en acondicionar el local intensificaban al máximo su labor para concluirlo a tiempo.

Fresco del artista de la plástica Alexis Pantoja FOTO Rafael Martínez Arias

Radamés Lago Oconor, jefe de esa brigada de trabajadores por cuenta propia, declaró a la prensa que el proyecto, en su inicio, involucró a una fuerza constructora mayor, pues contempló sustitución de las tejas criollas por otras plásticas, en el techo, e impermeabilización.

Todos los muros, añadió, fueron desconchados, resanados, estucados y pintados. No obstante esas acciones, debido a lluvias recientes, en algunas partes bajas se aprecia cambio de coloración, causada por la humedad.

Se remozó, también, la parte exterior del inmueble, capiteles y puertas, y sustituyeron los mosaicos de cemento del piso, por losas de mármol.

La barra es de madera torneada, obra de un artesano, y del artista de la plástica Alexis Pantoja, el fresco pintado en uno de los muros.

En el patio interior, una pared de ladrillos de barro cocido, a clara vista, y canales para la recogida de agua de lluvia, son reflejo de la etapa colonial.

Con la agradable fisonomía y aromas que de su cocina emanarán, el restaurante La Filarmónica, perteneciente al grupo empresarial extrahotelero Palmares, alegrará la vista, el olfato y el paladar de quienes transiten cerca de él o disfruten de sus ofertas gastronómicas.

SIN CÓDIGO MORSE

Hotel Telégrafo/ FOTO Rafael Martínez Arias

A pocos metros de La Filarmónica se encuentra el hotel Telégrafo, que recibe los toques finales de una reparación capital, desde los cimientos hasta la cubierta, cuyo costo ronda los tres y medio millones de pesos.

En un trabajo sobre cambio de cubierta en ese inmueble, presentado en un fórum de ciencia y técnica, Danilo Andreu Jerez, de la Empresa de proyectos y diseño de ingeniería Granma,  refiere que los permisos y solicitudes  para edificar el hotel, los inició, el  9 de noviembre del año 1925,  Lidubina López.

Ella era la propietaria de la vivienda entonces existente en la esquina de la calle Mármol y José Antonio Saco,  y solicitó una reparación completa de la planta baja y la edificación de una planta alta, para una vez concluida la obra, dedicarla a hotel restaurante.

Fue catalogado de primera clase. Tenía una docena de habitaciones, distribuidas en ambas plantas, y los servicios de duchas e inodoros eran de uso colectivo. Tenía, además,  una cantina-bar y un reservado conocido como Papi’s Bar.

Añade  Danilo Andreu que en los años 40 del siglo anterior,  recibió una reparación general que aumentó el confort de las habitaciones.

En 1995 pasa a formar parte del sistema nacional de Formatur y es nuevamente remodelado.

Andreu Jerez, prosigue:

“Aunque su estilo, desde el punto de vista formal es ecléctico, presenta una distribución espacial propia de las casas coloniales, con un patio interior central en torno al cual se ubican los locales privados o habitaciones en ese momento, mientras los espacios públicos están más relacionados con el acceso desde el exterior.

“La fachada se caracteriza por amplios vanos protegidos por puertas y ventanas de madera con lucetas en la parte superior, y una sobria herrería que concatenaba con las viviendas que lo rodeaban.

En su decoración se resaltan las cornisas de remate, plafones y molduras pecho de palomas adosadas a la pared,  y otros detalles típicos de la época de construcción.

“La propuesta en ese entonces pretendía dar solución y valorizar las potencialidades ambientales del edificio, encargadas por el arquitecto e ingeniero Belisario Yero Cisneros, permitiendo desempeñar las funciones propias de los servicios que prestaría el hotel, procurando que las nuevas inserciones se integren coherentemente a los elementos existentes, sin dejar a un lado los rasgos típicos de la época”.

El proyecto ahora ejecutado, valorizó las potencialidades de aumentar el área de habitaciones y baños y, con ello, el estándar y categoría del hotel, con 21 habitaciones, cinco en planta baja y 16 en la superior, dos yacusi (piscina o bañera dotada de un sistema de hidromasaje), un área de bar y otra de sombra.

Aunque su nombre alude al invento, en 1829,  de  Joseph Henry e impulsado por Samuel Morse, creador del código que lleva su nombre, las comunicaciones en el hotel Telégrafo no serán mediante señales intermitentes de números y letras, sino de moderna tecnología.

Cuando, en breve, reabra sus puertas, lo hará con la marca Encanto, de la cadena Cubanacán.

COPPELIA

Parte de las nuevas áreas de la cremería Las Torres/ FOTO Rafael Martínez Arias

A punto de caramelo está la remodelación de la heladería Las Torres, localizada entre la terminal de ómnibus intermunicipal 28 de Junio y la tienda Las Novedades, en la salida de la Ciudad Monumento Nacional hacia Santiago de Cuba.

Aunque con bastante retraso, pues se previó -y así lo publicó este semanario y su versión digital- estuviera concluido antes de comenzar el período vacacional de este año, en julio último, el proyecto está materializado.

A la instalación gastronómica se le añadieron áreas para la venta de helados (en una de estas Coppelia), una dulcería que además de abastecer a la unidad gastronómica expenderá a la población, una de cafetería,  kioscos que ofertarán confituras; áreas verdes y arbustivas.

Otra restaurada heladería, la ubicada  en la calle Maceo, próxima a la Plaza de la Revolución, en la capital granmense, reinició la prestación de servicios, para beneplácito de niños y adultos que allí acuden.

Los reseñados son, quién lo duda, buenos, bonitos y sabrosos regalos a la querida cumpleañera ciudad capital de Granma.

 

 

 

 

 

 

 

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