Inclusión económica y social, una lucha por los pobres de Ecuador

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Por Prensa Latina (PL) | 10 mayo, 2018 |
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Quito, – Garantizar el bienestar de sectores pobres de Ecuador es hoy la principal batalla del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), enfocado en ejecutar misiones del Plan Toda una Vida, rector del programa de gobierno.

Así lo confirmó en entrevista con Prensa Latina la titular de esa cartera, Berenice Cordero, quien resumió las principales tareas que desarrolla la instancia y las metas por cumplir.

Conocedora de la institución por los años de trabajo vinculada a la misma, Cordero precisó que el MIES ‘es como el corazón de las prioridades de la política social para las personas más pobres’.

En ese sentido, apuntó que el ministerio trabaja directamente en iniciativas como Misión Ternura, con atención durante los primeros mil días de los niños, centrada básicamente en reducir índices de desnutrición infantil en esta nación, donde dos de cada 10 infantes tienen baja talla para su edad.

Los adultos mayores también han sido favorecidos a través de la Misión Mis Mejores Años, destinada a mejorar la calidad de vida de esa parte de la población, en condición de pobreza extrema, con el incremento de 50 a 100 dólares en sus pensiones; además de atención médica, servicios gerontológicos y actividades educativas y recreativas.

Menos Pobreza Más Desarrollo, otro de los planes mencionados por Cordero, busca romper la transmisión de ese flagelo de generación en generación, generar capacidades mediante la responsabilidad y conceder a los núcleos más urgidos un monto de entre 50 y 150 dólares, rehabilitación familiar y acceso a programas de cuidado temprano.

‘Trabajar en el Plan Toda una Vida ha sido para el MIES una etapa muy interesante, de crecimiento conceptual, de innovación y desarrollo. Ha sido un reto’, sostuvo.

El MIES es una especie de bisagra entre la necesidad de la familia pobre y el acceso al servicio público. Los programas van dirigidos a niños, adolescentes, adultos mayores y ahora trabajamos en la misión mujer, para atender ese sector poblacional, especificó.

Varias cifras constatan la labor inclusiva, tanto económica como socialmente, entre ellas los 68 mil menores de 30 cantones, beneficiados con la Misión Ternura, los 74 mil núcleos familiares pobres que con Menos Pobreza Más Desarrollo reciben hasta 150 dólares, tarjetas de salud y se vinculan al plan de alfabetización Todos ABC, remarcó.

¿Un pilar importante en el quehacer del MIES?, la implementación del Pacto de la Niñez y la Adolescencia, cuya aplicación permitirá reducir la incidencia de problemas serios como los menores víctimas de abuso sexual, maltrato escolar y en el seno familiar, entre otros.

El acuerdo, vigente a partir de esta jornada, está enmarcado en el seguimiento apropiado a la pregunta cuatro de la consulta popular realizada en febrero a propuesta del presidente Lenín Moreno sobre la no prescripción de delitos sexuales contra infantes.

Según estudios, advirtió, en 2015, el maltrato en el aula afectaba a un 26 por ciento de los estudiantes, estimado ligeramente inferior al 30 registrado en 2010, pero aún considerable, mientras un 33 por ciento de niños y adolescentes son golpeados por los padres, el 10 dice que ha sido víctima de ciberacoso y cinco por ciento aun trabaja.

Por eso se firman varios pactos, que comprenden la revisión total de la parte normativa del Código de la Niñez y discusión sobre justicia especializada, además de necesitar un estudio sobre violencia y reavivar la participación de la sociedad civil en esa lucha.

Otro punto de obligado repaso fue la situación de la frontera norte, en la cual el MIES desarrolla acciones, sobre todo de carácter humanitario y cuyo panorama se debe analizar, a su juicio, en el contexto del combate al crimen organizado vinculado al narcotráfico.

En cuanto a lo anterior, se refirió específicamente a los problemas que se viven en la provincia de Esmeraldas, fronteriza con Colombia, y señaló como punto importante la responsabilidad de ambos estados, asunto tratado en la reunión bilateral sostenida en Pereira, que derivó en el acuerdo de avanzar en temas sociales.

‘Hay dificultades, en la zona se han producido desplazamientos y daños a poblaciones indígenas Awá, que conservan su ancestralidad y reciben el impacto negativo de bandas criminales, por lo cual comenzó a abandonar sus tierras’, detalló la funcionaria.

Para ayudar a paliar los perjuicios, el MIES instaló un albergue que acogió a alrededor de 110 familias y alistó otros por si era necesario su uso, lo cual no se cristalizó, pues afortunadamente las familias han abandonado el refugio, cerrado completamente desde el 5 de mayo.

Muchos son los avances del Ministerio de Inclusión Económica y Social, pero aún queda bastante por hacer, enfatizó la ministra.

Definió al MIES como la instancia encargada de cuatro funciones fundamentales: cuidado, protección de derechos, acompañamiento familiar y fortalecimiento del tejido social, al tiempo que concluyó: ‘eso define lo que hacemos’.

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